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	<title>CEIN 1816</title>
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	<description>Centro de Estudios de los Intereses Nacionales</description>
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		<title>La Cultura desde Santiago del Estero</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Mar 2012 16:35:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
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Quipu Editorial Editorial, tiene el agrado de presentar una selecci&#243;n de textos que recorren la Historia y la Cultura de Santiago del Estero. Algunas de las piezas literarias m&#225;s representativas de nuestra Cultura provincial. Mitos, ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2012/03/tapa.chica_.jpg"><img align="left" alt="" class="alignleft size-full wp-image-737" height="400" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2012/03/tapa.chica_.jpg" title="tapa.chica" width="230" /></a>Quipu Editorial Editorial, tiene el agrado de presentar una selecci&oacute;n de textos que recorren la Historia y la Cultura de Santiago del Estero. Algunas de las piezas literarias m&aacute;s representativas de nuestra Cultura provincial. Mitos, leyendas, an&eacute;cdotas, datos desconocidos sobre nuestra provincia. Autores de todos los tiempos, textos in&eacute;ditos y otros inconseguibles actualmente.</p>
<p>Disponibles en las librer&iacute;as Dimensi&oacute;n, Utop&iacute;a y Marcos Vizoso en Santiago del Estero.</p>
<p>Tambi&eacute;n puede solicitarlo enviando un mail a julio.carreras@gmail.com &nbsp;&nbsp;</p>
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		<title>Bienvenidos a Puerto Argentino, Argentina</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Mar 2012 16:21:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Articulos de Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Patricio Gazze]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Patricio Gazze*
Muchos pensar&#225;n que el t&#237;tulo constituye una simple expresi&#243;n de deseos, otros lo interpretar&#225;n como una fantas&#237;a emanada de alguien que ha perdido la raz&#243;n; pero en las pr&#243;ximas l&#237;neas quiero abordar la ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img align="left" alt="" border="1" height="190" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/05/foto-reducida-pato-gazze11.jpg" width="200" />Por Patricio Gazze*</strong></p>
<p>Muchos pensar&aacute;n que el t&iacute;tulo constituye una simple expresi&oacute;n de deseos, otros lo interpretar&aacute;n como una fantas&iacute;a emanada de alguien que ha perdido la raz&oacute;n; pero en las pr&oacute;ximas l&iacute;neas quiero abordar la posibilidad creciente que el mismo se convierta en una realidad en un futuro quiz&aacute;s no tan lejano.</p>
<p><span id="more-732"></span></p>
<p>La ocupaci&oacute;n por parte del Reino Unido de Gran Breta&ntilde;a de las Islas Malvinas o Falklands se remonta al a&ntilde;o 1833 y desde entonces ha mantenido su control de facto, con la excepci&oacute;n del breve per&iacute;odo que comprende de Abril a Junio de 1982 en el cual la Rep&uacute;blica Argentina recuper&oacute; el control mediante la acci&oacute;n militar.</p>
<p>El Reino Unido esgrime como fundamento principal a sus pretensiones de soberan&iacute;a sobre las islas (como as&iacute; tambi&eacute;n sobre el resto de las islas del Atl&aacute;ntico Sur) el principio de autodeterminaci&oacute;n de los pueblos, puesto que la &iacute;nfima poblaci&oacute;n de dichas tierras reconoce expresamente su intenci&oacute;n de pertenecer bajo la &oacute;rbita brit&aacute;nica.&nbsp;</p>
<p>La Argentina por su parte, niega que se trate de un territorio colonial afirmando que es &quot;&#8230;una colonia establecida por Inglaterra en un territorio usurpado, que pertenece a la Argentina&#8230;&quot; (Intervenci&oacute;n del delegado argentino, doctor Bonifacio del Carril, ante la Asamblea General de Naciones Unidas, N.Y. 9 de Noviembre de 1965) (1). &nbsp; El sustento de la pretensi&oacute;n de soberan&iacute;a Argentina es el principio de integridad territorial, apoyado por el hecho que los ciudadanos brit&aacute;nicos se asentaron luego de la expulsi&oacute;n por la fuerza de la poblaci&oacute;n y autoridades de las Provincias Unidas del R&iacute;o de la Plata.</p>
<p>En la actualidad el estatus jur&iacute;dico internacional es incierto, pero en los m&aacute;s altos niveles la posici&oacute;n de Argentina de reanudar negociaciones para discutir la soberan&iacute;a encuentra s&oacute;lidos fundamentos. &nbsp;As&iacute;, la Sesi&oacute;n plenaria de la Asamblea General de Naciones Unidas del 16 de Diciembre de 1965 report&oacute; un claro triunfo de la diplomacia de la administraci&oacute;n del Presidente Arturo H. Illia por cuanto aprob&oacute; la resoluci&oacute;n 2065 (XX) &nbsp;(2) -sin ning&uacute;n voto en contra- mediante la cual se invit&oacute; a los gobiernos a proseguir las negociaciones bilaterales por la soberan&iacute;a en Malvinas. &nbsp;Desde entonces, el Reino Unido se ha negado sistem&aacute;ticamente a entablar la discusi&oacute;n exigida por la comunidad internacional para zanjar definitivamente el asunto.</p>
<p>Hasta nuestros d&iacute;as nada ha cambiado salvo el triste suceso que arrebat&oacute; cientos de vidas y sue&ntilde;os de j&oacute;venes de ambas nacionalidades (y alg&uacute;n que otro mercenario contratado por los brit&aacute;nicos): la Guerra de Malvinas de 1982. &nbsp;Este conflicto marc&oacute; un intervalo en el cual el control Argentino del territorio fue recuperado. &nbsp;El episodio culmin&oacute; con la derrota de las fuerzas argentinas, que pesar de encontrarse en notable inferioridad t&eacute;cnica, tecnol&oacute;gica y militar, combatieron con enorme dignidad, coraje y valent&iacute;a.&nbsp;</p>
<p>Hoy, a casi 30 a&ntilde;os del conflicto b&eacute;lico, el tema ha vuelto a ocupar el centro del debate p&uacute;blico. &nbsp; Muchos optan por referirse al mismo haciendo gala de su patriotismo, recordando las haza&ntilde;as heroicas de nuestras fuerzas armadas en el escenario del Sur, declamando la legitimidad de la posici&oacute;n Argentina y defendiendo los derechos soberanos del pa&iacute;s. Otros, invadidos por un profundo pesimismo y escepticismo, se&ntilde;alan a Malvinas como una causa perdida, piensan que jam&aacute;s el Reino Unido ceder&aacute; su posici&oacute;n y &nbsp;que, en &uacute;ltima instancia, har&aacute; imponer la fuerza de su potencial b&eacute;lico y diplom&aacute;tico para torcer la balanza en su favor. Dentro de &eacute;stos &uacute;ltimos no faltan quienes centran su mirada en el corto plazo y desconf&iacute;an de la reedici&oacute;n del conflicto por olfatear un trasfondo de pol&iacute;tica interna.</p>
<p>Sin entrar en el debate cortoplacista, &nbsp;a la luz de una observaci&oacute;n estricta de la fuerzas relativas de nuestra naci&oacute;n perif&eacute;rica y la ex potencia colonial &nbsp;parecer&iacute;a que los pesimistas tienen raz&oacute;n. &nbsp; &nbsp;No obstante, existen evidencias en la historia reciente que indican que si intentamos esbozar una mirada a mediano o largo plazo, sumada a los actuales avances en materia diplom&aacute;tica, revertir la realidad quiz&aacute;s no resulte algo tan descabellado.</p>
<p>En efecto, la primera d&eacute;cada del nuevo milenio marc&oacute; un profundo cambio de paradigmas: la imagen de un mundo unipolar liderado por la potencia que result&oacute; ganadora luego de la Guerra Fr&iacute;a comenz&oacute; a resquebrajarse. &nbsp; &nbsp;Poco a poco, fue asomando desde Oriente una naci&oacute;n milenaria pero hasta entonces perif&eacute;rica y desconectada del resto del mundo: China. &nbsp; A medida que los flujos de capital comenzaron a aprovechar el enorme potencial de la mano de obra de su colosal poblaci&oacute;n, el drag&oacute;n asi&aacute;tico -a pesar de su sistema pol&iacute;tico comunista- se convirti&oacute; en un punto neur&aacute;lgico del sistema capitalista global: se constituy&oacute; al mismo tiempo en el principal centro de manufacturas mundial y en el principal tenedor de deuda y moneda de los Estados Unidos -la potencia unipolar-.&nbsp;</p>
<p>En consecuencia, el a&ntilde;o 2010 encontr&oacute; a China como la segunda econom&iacute;a del mundo (tercera si consideramos a la Uni&oacute;n Europea) y con fuertes perspectivas de continuar creciendo, de acuerdo a las estad&iacute;sticas del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.</p>
<p>El gigante asi&aacute;tico, conforma el bloque denominado &quot;BRIC&quot; en el cual se ubican otras econom&iacute;as cuyas perspectivas de crecimiento las posicionan como futuras potencias a nivel global. &nbsp; Las restantes integrantes del grupo son Brasil, Rusia e India.&nbsp;</p>
<p>&iquest;Qu&eacute; tiene que ver esto con Malvinas? &nbsp;Mucho, por cuanto el cambio del equilibrio global presenta una enorme oportunidad para la Argentina. &nbsp;Quiz&aacute;s lo &uacute;nico que haga falta para que nuestro pa&iacute;s logre el tan ansiado reconocimiento de su soberan&iacute;a sobre las Islas del Atl&aacute;ntico Sur sea &nbsp;tener paciencia y perseverancia. &nbsp; &nbsp;Tanto China como Brasil han apoyado &nbsp;mediante actos concretos la postura Argentina sobre Malvinas y es razonable esperar que contin&uacute;en con dicha posici&oacute;n.&nbsp;</p>
<p>China ha apoyado el reclamo de soberan&iacute;a Argentina individualmente y as&iacute; tambi&eacute;n en foros internacionales, logrando el apoyo del grupo de los 77 (G-77) durante su presidencia rotativa. &nbsp;Brasil se ha alineado con la Argentina llegando incluso a rechazar la entrada a sus puertos de un buque militar brit&aacute;nico el &nbsp;pasado a&ntilde;o.</p>
<p>Adem&aacute;s del apoyo de Brasil, Argentina cosech&oacute; el apoyo de todas las naciones de Am&eacute;rica del Sur, incluyendo a nuestros vecinos de Chile que abandonaron &nbsp;la postura que hab&iacute;an asumido durante la Guerra de Malvinas en cual prestaron ayuda al Reino Unido.&nbsp;</p>
<p>En tal contexto, el escenario que se presenta a futuro, denominado por los analistas internacionales como de &quot;multipolaridad&quot; o &quot;no polaridad&quot; &nbsp;se muestra muy favorable a las pretensiones de la Rep&uacute;blica Argentina.</p>
<p>Goldman Sachs prev&eacute; en su informe &quot;BRICS and beyond&quot; (3) que para 2050 la principal econom&iacute;a ser&aacute; la China, quedando los Estados Unidos en un c&oacute;modo segundo lugar, seguido en tercer puesto por la India, y en el cuarto lugar ubican a nada m&aacute;s ni nada menos que a nuestros vecinos: la Rep&uacute;blica Federativa de Brasil.</p>
<p>De cumplirse tales proyecciones, Argentina podr&aacute; ostentar el apoyo de dos de las principales cuatro potencias globales, entre las cuales estar&aacute; su socio comercial preferencial, con quien quiz&aacute;s para ese entonces compartir&aacute; un mercado com&uacute;n pleno o a&uacute;n m&aacute;s, una uni&oacute;n monetaria.</p>
<p>A&uacute;n cuando no sea necesaria una interconexi&oacute;n tan fuerte con nuestro vecino del norte, estaremos en mejores condiciones lograr una negociaci&oacute;n con el Reino Unido, que permita el reconocimiento definitivo de la soberan&iacute;a argentina, &nbsp;una administraci&oacute;n compartida, &nbsp;un traspaso gradual de la soberan&iacute;a, o cualquier &nbsp;otro tipo soluci&oacute;n creativa que pueda surgir con el consenso de ambas partes.</p>
<p>Si colectivamente abrazamos una visi&oacute;n de largo plazo, con perseverancia y constancia en el reclamo diplom&aacute;tico y pac&iacute;fico, &nbsp;si la clase pol&iacute;tica en su conjunto mantiene su postura inc&oacute;lume, paciente, ejerciendo una espera estrat&eacute;gica para aprovechar &nbsp;el momento del nuevo equilibrio de fuerzas en el mundo del ma&ntilde;ana, &nbsp;quiz&aacute;s no falte tanto para que &quot;Stanley&quot; vuelva a ser &quot;Puerto Argentino&quot; y flamee sobre ella la bandera celeste y blanca.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right; "><strong>*Abogado. &nbsp;Prof. Sup. Universitario<br />
	</strong><strong>CEIN 1816<br />
	</strong><strong>GENERACION PROYECTAR</strong></p>
<p style="text-align: right; ">&nbsp;</p>
<p>Referencias:</p>
<p>(1) Lan&uacute;s, Juan Archibaldo &quot;De Chapultepec al Beagle: Pol&iacute;tica Exterior Argentina: 1945 -1980&quot; &nbsp;Emec&eacute; editores. Buenos Aires 1984 (P&aacute;g.463).</p>
<p>(2) Asamblea de Naciones Unidas Resoluci&oacute;n 2065: &nbsp;http://daccess-dds-ny.un.org/doc/RESOLUTION/GEN/NR0/218/28/IMG/NR021828.pdf?OpenElement</p>
<p>(3) &nbsp;Goldman Sachs Informe &quot;Brics and Beyond&quot;: http://www.goldmansachs.com/our-thinking/brics/brics-and-beyond-book-pdfs/brics-full-book.pdf</p>
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		<title>Lanzamiento del Ciclo &#8220;Miércoles de Debate&#8221;</title>
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		<pubDate>Tue, 28 Feb 2012 07:13:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La &#160;Red Liberal de J&#243;venes de Am&#233;rica Latina, (AVAL), y el Think Tank Libertad y Progreso, invitan al lanzamiento del ciclo de Debate Abierto que se realizar&#225; este Mi&#233;rcoles 29 de febrero a las 21hs ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2012/02/AVAL.jpg"><img align="left" alt="" class="alignleft size-full wp-image-717" height="153" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2012/02/AVAL.jpg" title="AVAL Avance Liberal " width="200" /></a><span style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: verdana, geneva, sans-serif; line-height: 12pt; ">La &nbsp;Red Liberal de J&oacute;venes de Am&eacute;rica Latina, (AVAL), y el Think Tank Libertad y Progreso, invitan al lanzamiento del ciclo de Debate Abierto que se realizar&aacute; este Mi&eacute;rcoles 29 de febrero a las 21hs en el Bar Charleston (25 de Mayo 883 &#8211; entre Av. Sarmiento y Santa Fe).&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-top:7.5pt;margin-right:0cm;margin-bottom:7.5pt;<br />
margin-left:0cm;line-height:12.0pt"><span id="more-716"></span><span style="font-size:12px;"><span style="font-family:verdana,geneva,sans-serif;"><span style="color: rgb(51, 51, 51); "><br />
	</span></span></span><a href="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2012/02/Libertad-y-Progreso.jpg"><img align="left" alt="" class="alignleft size-medium wp-image-718" height="34" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2012/02/Libertad-y-Progreso-300x34.jpg" title="Libertad y Progreso" vspace="3" width="300" /></a></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-top:7.5pt;margin-right:0cm;margin-bottom:7.5pt;<br />
margin-left:0cm;line-height:12.0pt">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal" style="margin-top:7.5pt;margin-right:0cm;margin-bottom:7.5pt;<br />
margin-left:0cm;line-height:12.0pt">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal" style="margin-top:7.5pt;margin-right:0cm;margin-bottom:7.5pt;<br />
margin-left:0cm;line-height:12.0pt"><span style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: verdana, geneva, sans-serif; line-height: 12pt; ">En esta primera oportunidad, el Lic. </span><a href="http://www.cein.org.ar/home/?p=710" style="font-family: verdana, geneva, sans-serif; line-height: 12pt; ">Sergio Feler</a><span style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: verdana, geneva, sans-serif; line-height: 12pt; "> (CEO Muncom) har&aacute; un an&aacute;lisis de su experiencia en Dubai, analizando su sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Compartir&aacute; con nosotros sus fascinantes vivencias en tierras lejanas que supieron desarrollarse exitosamente a partir de un sistema innovador en el que la libertad econ&oacute;mica convive con la falta de libertad pol&iacute;tica.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-top:7.5pt;margin-right:0cm;margin-bottom:7.5pt;<br />
margin-left:0cm;line-height:12.0pt"><span style="font-size:12px;"><span style="font-family:verdana,geneva,sans-serif;"><span style="color: rgb(51, 51, 51); "><br />
	Al finalizar la exposici&oacute;n se llevar&aacute; a cabo una ronda de preguntas y respuestas, y se dar&aacute; pie al debate abierto. </p>
<p>	Este tipo de encuentros se llevar&aacute; a cabo todos los mi&eacute;rcoles a las 21 hs. variando el tema de discusi&oacute;n.</span></span></span><span style="font-size:12.0pt;font-family:<br />
&quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:<br />
Tahoma;color:#333333;mso-fareast-language:ES"><o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-top:7.5pt;margin-right:0cm;margin-bottom:7.5pt;<br />
margin-left:0cm;line-height:12.0pt"><span style="font-size:12px;"><span style="font-family:verdana,geneva,sans-serif;"><span style="color: rgb(51, 51, 51); ">Para m&aacute;s informes contactarse a <a href="mailto:noa@libertadyprogreso.org">noa@libertadyprogreso.org</a> / <a href="http://www.facebook.com/RedLiberaldeJovenes">http://www.facebook.com/RedLiberaldeJovenes</a></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-top:7.5pt;margin-right:0cm;margin-bottom:7.5pt;<br />
margin-left:0cm;line-height:12.0pt"><span style="font-size:12.0pt;font-family:<br />
&quot;Verdana&quot;,&quot;sans-serif&quot;;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:<br />
Tahoma;color:#333333;mso-fareast-language:ES"><o:p></o:p></span></p>
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		<title>La llave para la superación de conflictos sociales: la cooperación entre trabajadores y empresarios.</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jan 2012 16:53:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[Patricio Gazze]]></category>

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Por Patricio E. Gazze*
Tal vez el da&#241;o m&#225;s grave que caus&#243; el marxismo en la humanidad ha sido implantar la idea de entender a la historia como lucha de clases. &#160;

Esta cosmovisi&#243;n que coloca a ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><img align="left" alt="" height="190" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/05/foto-reducida-pato-gazze11.jpg" width="200" /><strong>Por Patricio E. Gazze*</strong></p>
<p>Tal vez el da&ntilde;o m&aacute;s grave que caus&oacute; el marxismo en la humanidad ha sido implantar la idea de entender a la historia como lucha de clases. &nbsp;</p>
<p><span id="more-704"></span></p>
<p>Esta cosmovisi&oacute;n que coloca a la &quot;lucha&quot; de seres humanos entre s&iacute;, englobados en categor&iacute;as de an&aacute;lisis definidas por el observador, en el protag&oacute;nico rol de &quot;motor de la historia&quot; resulta a&uacute;n m&aacute;s perjudicial cuando permea en las mentes ajenas a las reducidas &eacute;lites intelectuales que estudian el materialismo hist&oacute;rico y sus derivados de manera profunda, sistem&aacute;tica y completa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En aquellos &aacute;mbitos en los cuales la realidad golpea m&aacute;s directamente y exige acciones concretas, toma de decisiones, planificaci&oacute;n de estrategias y emprendimientos que afectan concretamente la vida de los individuos que conformamos el pa&iacute;s, la regi&oacute;n y el mundo, la transposici&oacute;n de la idea de &quot;lucha de clases&quot; lleva a operadores del sistema y responsables de la toma decisiones a una l&oacute;gica nefasta: la l&oacute;gica antag&oacute;nica de &quot;ganar/perder&quot;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esta din&aacute;mica de las relaciones humanas determina que cada intercambio social generar&aacute; indefectiblemente un &quot;ganador&quot; (por ejemplo, el trabajador) y un &quot;perdedor&quot; (Ej. el empresario). Adem&aacute;s de resultar naturalmente agresiva, esta estructura de pensamiento tiene la potencialidad de retroalimentarse c&iacute;clica y negativamente, por lo que quienes hoy sean los vencidos, concentrar&aacute;n fuerzas, ser&aacute;n m&aacute;s inflexibles y extremistas en su posici&oacute;n particular, y en un futuro seguramente torcer&aacute;n la situaci&oacute;n, erigi&eacute;ndose esta vez en vencedores, implacables con quienes antes hab&iacute;an logrado imponerse de modo tambi&eacute;n intransigente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La cat&aacute;strofe a la que lleva &eacute;sta l&oacute;gica en el largo plazo resulta evidente: los trabajadores organizados en los Sindicatos buscar&aacute;n acorralar a los empresarios solicitando cada vez m&aacute;s beneficios a&uacute;n a costa de exprimir las ganancias que eran el incentivo que llev&oacute; a la patronal a invertir y arriesgarse, &nbsp;y en el extremo usar&aacute;n lisa y llanamente la extorsi&oacute;n para imponer su agenda; a su vez, los empresarios buscar&aacute;n maximizar sus ganancias reduciendo &quot;costos&quot; laborales a&uacute;n a costa de colocar a sus trabajadores en una situaci&oacute;n de precariedad que los alejar&aacute; del estado mental necesario para poder desarrollar su potencial productivo, creativo e innovador, y en situaciones extremas no dudar&aacute;n en desconocer abiertamente los derechos laborales reconocidos por la legislaci&oacute;n vigente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>As&iacute; vemos claramente que la idea de lucha, de guerra entre clases sociales entendidas como compartimentos estancos conduce a perpetuar las mismas estructuras de conflicto hasta el infinito y no ofrece una soluci&oacute;n ni mucho menos un &quot;modus operandi&quot; satisfactorio para encarar los conflictos de intereses que pueden surgir entre individuos que moment&aacute;neamente cumplen roles distintos en la sociedad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La idea de clases sociales resulta vaga y arbitraria. &nbsp;Nada impide que el asalariado, mediante el ahorro de parte de su salario o la toma de un pr&eacute;stamo, en sus momentos libres comience un emprendimiento empresario propio, adem&aacute;s de cumplir su rol como empleado. &nbsp;En tal caso, que de hecho es muy com&uacute;n, el mismo individuo estar&iacute;a incluido tanto en clase trabajadora como tambi&eacute;n en la clase empresaria.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De todos modos, m&aacute;s all&aacute; de aquellos casos en los cuales la divisoria de clases afecte la unidad del individuo, cabe preguntarnos de qu&eacute; manera encontrar una soluci&oacute;n cuando se enfrentan las visiones, intereses y preferencias entre ambos grupos que se categorizan como &quot;clases sociales&quot;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La mejor forma ser&aacute; entonces desterrar el paradigma de lucha y la l&oacute;gica del &quot;ganar/perder&quot;, para reemplazarlo por la l&oacute;gica del Ganar/Ganar. &nbsp; Esta idea de larga data ha sido desarrollada recientemente como el &quot;cuarto h&aacute;bito&quot; en la obra &quot;Los siete h&aacute;bitos de la personas altamente efectivas&quot; de Stephen Covey, &nbsp;e implica una disposici&oacute;n mental y emocional para buscar y encontrar la posici&oacute;n mutuamente beneficiosa en todas las relaciones humanas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La b&uacute;squeda de una alternativa que sea mutuamente beneficiosa, que implique una ganancia para ambas partes en &quot;conflicto&quot; generar&aacute; una predisposici&oacute;n positiva y creativa, y asimismo generar&aacute; una retroalimentaci&oacute;n de crecimiento, reforzando los lazos de confianza mutua entre las &quot;partes&quot;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Parece dif&iacute;cil, pero los beneficios a conseguir valen la pena el intento. S&oacute;lo basta con pensar en los enormes problemas que ser&iacute;an eliminados o evitados si todos nos comprometi&eacute;ramos verdaderamente con esta forma de vida. Los empresarios que busquen el bienestar de sus trabajadores mediante una acci&oacute;n deliberada y consciente, procurando otorgarles un salario que no sea meramente de supervivencia sino que permita un pleno desarrollo personal de sus asalariados y evitando persecuciones, cambios in&uacute;tiles, y caprichos surgidos m&aacute;s de su propio ego que de una real necesidad operativa, generar&aacute;n una confianza que redundar&aacute; en mayor productividad y mayor compromiso con el &quot;proyecto com&uacute;n&quot; de la empresa, por cuyo &eacute;xito bregar&aacute;n todos.&nbsp;</p>
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<p>Los trabajadores que act&uacute;en con racionalidad a la hora de negociar, que puedan comunicar sus inquietudes y necesidades teniendo en cuenta el bien com&uacute;n de la empresa, sabiendo que la participaci&oacute;n en las ganancias en &eacute;pocas de bonanza tambi&eacute;n exigir&aacute; ahorros extras en &eacute;pocas de crisis, tendr&aacute;n la plena confianza que superada la crisis, la situaci&oacute;n se reestablecer&aacute;, las ganancias volver&aacute;n a fluir, y que al final del camino, la victoria ser&aacute; compartida sellando un v&iacute;nculo amistoso y virtuoso, &nbsp;con mayores perspectivas de crecimiento y desarrollo personal. &nbsp; Para ello, sin renunciar a la defensa firme y s&oacute;lida de sus leg&iacute;timos derechos, deber&aacute;n erradicar para siempre la extorsi&oacute;n como forma de negociaci&oacute;n, y tambi&eacute;n aquellas formas que provoquen deliberadamente da&ntilde;os para la empresa ni mucho menos da&ntilde;os o perjuicios a terceros.</p>
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<p>En sintesis, los conceptos claves ser&aacute;n: &nbsp;cooperaci&oacute;n, mentalidad &quot;Ganar/Ganar&quot;, confianza, flexibilidad y sinerg&iacute;a. &nbsp;La idea de lucha de clases, la l&oacute;gica de guerra trasplantada a las relaciones sociales, la desconfianza y el recelo entre trabajadores y empresarios, entre lo p&uacute;blico y privado, y entre muchos otros pares que se nos presentan como antag&oacute;nicos, ha llevado a potenciar o negativo y destructivo en las relaciones humanas. &nbsp; Es nuestro deber y responsabilidad transmutar hacia lo ben&eacute;fico, tomemos el compromiso de la creatividad, la confianza y la mentalidad de ganancia cooperativa. &nbsp; Adoptemos como regla b&aacute;sica de interacci&oacute;n social la ley del beneficio mutuo, la ley del todos ganan.</p>
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<p>Patricio E. Gazze</p>
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<p>martes 12 de julio de 2011</p>
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<p>&quot;Gorilismo de izquierda&quot;</p>
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<p>A fines de 2007, poco tiempo desp&uacute;es de las elecciones presidenciales, la Dra. Elisa Carri&oacute; sorprendi&oacute; a la sociedad con uno de sus conocidos exabruptos al referirse al resultado de dichos comicios. En dicha oportunidad, la ac&eacute;rrima dirigente opositora hab&iacute;a afirmado que las clases altas y medias (quienes acompa&ntilde;aron a su espacio con el voto) deb&iacute;an ser la &quot;fuerza de rescate&quot; de las mayor&iacute;as (pobres) que hab&iacute;an sido decisivas para otorgar el triunfo a la lista de su contrincante (la hoy Presidente Cristina Fernandez), arguyendo que &eacute;stas mayor&iacute;as hab&iacute;an votado en tal sentido por culpa de la ignorancia, la miseria y el clientelismo. Sin lugar a dudas, dicha opini&oacute;n estaba cargada de resentimiento por la derrota, soberbia y falta de respeto hacia los electores.</p>
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<p>Cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde, a pocas horas de la contundente victoria del partido Propuesta Republicana (liderado por Mauricio Macri) en la primera vuelta de las elecciones para Jefe de Gobierno de la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires, el artista rosarino Fito Pa&eacute;z provoc&oacute; revuelo en la escena pol&iacute;tico-medi&aacute;tica al desarrollar en una columna de un matutino capitalino exabruptos de id&eacute;ntico tenor, incluso con mucho menos sutileza que la dirigente de la Coalici&oacute;n C&iacute;vica, agraviando directamente a los votantes del espacio liderado por el Ingeniero Macri.</p>
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<p>El conocido m&uacute;sico afirm&oacute; haber sentido &#39;asco&#39; por la mitad de los habitantes de la Ciudad Aut&oacute;noma, motivando su sentimiento en el simple hecho que dicha mitad hab&iacute;a votado por Macri. En otras palabras, lo que caus&oacute; asco a P&aacute;ez fue ni m&aacute;s ni menos que el libre ejercicio del derecho de los ciudadanos de elegir a sus gobernantes y representantes.</p>
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<p>En 2007 consider&eacute; que las palabras de Carri&oacute; gravemente despectivas y cargadas de gran soberbia, constitu&iacute;an un claro ejemplo de una opini&oacute;n con efectos destructivos al r&eacute;gimen democr&aacute;tico y respetuoso al Estado de Derecho que deb&iacute;amos entre todos constru&iacute;r.</p>
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<p>Hoy, las mismas objeciones podemos efectuar ante las poco felices frases de P&aacute;ez y otros referentes que se expresaron en id&eacute;ntico sentido. Criticar o desmerecer al elector resulta un craso error en la construcci&oacute;n de una sociedad abierta y pluralista.</p>
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<p>En 2007, los ep&iacute;tetos de Carri&oacute; pod&iacute;an ser encuadrados dentro de una corriente de ideas puramente local denominada &quot;gorilismo&quot;. M&aacute;s all&aacute; de la imprecisi&oacute;n de la denominaci&oacute;n, podemos caracterizarla como aquella posici&oacute;n pol&iacute;tica definida por un categ&oacute;rico y emocional rechazo al movimiento peronista. Quiz&aacute;s tal sentir se gener&oacute; por la resistencia a algunas de las medidas de gobierno del General Juan Domingo Per&oacute;n, el cual si bien fue democr&aacute;ticamente elegido, hab&iacute;a adoptado algunas pr&aacute;cticas con tintes de autoritarismo, tal vez influenciadas por el fascismo italiano. Sin embargo, de alguna manera, la reacci&oacute;n fue mucho peor: el anti-peronismo desarroll&oacute; y engendr&oacute; una ideolog&iacute;a de corte racista, discriminatoria y reaccionaria, constru&iacute;da en torno al odio hacia el &quot;peronismo&quot; conformado por quienes calific&oacute; de modo peyorativo como &quot;negros&quot; o &quot;cabecitas negras&quot;. Dentro de este grupo se comprend&iacute;a en gran medida a las personas que migraron en la d&eacute;cada del 1930 desde el campo a las grandes ciudades y se incorporaron como obreros industriales.</p>
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<p>El &quot;gorilismo&quot; de entonces hizo gala de su superioridad para denigrar y denostar al voto popular, al voto del cabecita: para ellos s&oacute;lo era v&aacute;lido el voto de las clases medias y altas urbanas, de las metr&oacute;polis cultas e instruidas, mientras que el voto de las provincias, de las zonas populares, de quienes no tuvieron igual oportunidad de instruirse o cultivarse, de las clases trabajadoras del conurbano bonaerense, etc., no era representativo ni digno de respeto, ya que por su propia miseria, &quot;no sab&iacute;an elegir a sus gobernantes&quot;.&nbsp;</p>
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<p>Quiz&aacute;s por esas cuestiones parad&oacute;jicas de la historia nos encontramos hoy ante el surgimiento de un nuevo tipo de &quot;gorilismo&quot;: el gorilismo de izquierdas. Ahora ya no anti-peronista, sino anti-&quot;derecha&quot;, como si la derecha no fuera una opci&oacute;n v&aacute;lida, necesaria para la pluralidad y apertura que exige la vida en democracia. Es decir, ahora Fito denosta y deningra a quienes no votan como &eacute;l, acus&aacute;ndolos de derechistas, ego&iacute;stas, cerrados en s&iacute; mismos, y dem&aacute;s tipo de agravios que poco aportan a mayores niveles de convivencia y conciencia democr&aacute;ticas. Para decirlo de otra manera, su opini&oacute;n demuestra que es intolerante con quienes no comparten su forma de pensar y sentir.</p>
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<p>El peligro del &quot;gorilismo&quot; (de ambos sentidos) radica en su ataque al coraz&oacute;n mismo de un concepto clave y verdadero pilar sistema democr&aacute;tico y plural: la soberan&iacute;a de la voluntad popular. En este sentido, nuestra historia nos ha demostrado que el veto al voto de las mayor&iacute;as de &quot;cabecitas negras&quot; deriv&oacute; en la proscripci&oacute;n del partido justicialista, mutilando la representaci&oacute;n pol&iacute;tica de millones de Argentinos, lo cual a su vez gener&oacute; enormes tensiones y a la postre, violencia.</p>
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<p>El voto del ciudadano de Ciudad Aut&oacute;noma vale tanto como el de su compatriota del conurbano profundo, aquel de las provincias m&aacute;s alejadas y como el de quien reside en nuestra ciudad de Rosario. Por tanto, hay que cortar con la soberbia de criticar al elector. La mayor&iacute;a de los ciudadanos porte&ntilde;os que Pa&eacute;z critica ha ejercido en buena ley su derecho de voto, apoyando a Mauricio Macri, quien representa una opci&oacute;n plausible de ser ubicada como derecha democr&aacute;tica dentro del espectro pol&iacute;tico y que debe dejar de ser una &#39;mala palabra&#39; en el imaginario de algunos. Cabe recordar que la &quot;derecha&quot; gobierna ni m&aacute;s ni menos que pa&iacute;ses como Dinamarca, Reino Unido, la Rep&uacute;blica de Francia, Alemania, Pa&iacute;ses Bajos y Suecia, todos ellos altamente democr&aacute;ticos y que lucen una excelente performance en materia de respeto a los DDHH. En contraste, la &quot;izquierda&quot; gobierna de modo desp&oacute;tico y totalitario a la hermana Rep&uacute;blica de Cuba.</p>
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<p>Respetando el derecho ajeno es como m&aacute;s contribuimos a reafirmar el propio. No ser&aacute; posible continuar con el camino de construcci&oacute;n de una sociedad democr&aacute;tica y respetuosa de los Derechos Humanos, si antes no abandonamos la p&eacute;sima pr&aacute;ctica de descalificar o desmerecer al otro. Las elecciones del pasado Domingo en Ciudad Aut&oacute;noma se han desarrollado de manera transparente, libre y en el contexto de una normalidad institucional: ello es suficiente motivo para renovar nuestra confianza en esta forma tan maravillosa de vida que es la Democracia republicana.</p>
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<p>Patricio E. Gazze</p>
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<p>Etiquetas: Argentina, Democracia, Libertad, Macri</p>
<p>lunes 9 de mayo de 2011</p>
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<p>Una silenciosa amenaza a la sociedad libre y democr&aacute;tica: el lavado de dinero.</p>
<p>El pasado 4 de Mayo la C&aacute;mara de Diputados aprob&oacute; por 181 votos afirmativos, ninguno en contra y 7 abstenciones, un proyecto de reforma que pretende endurecer la actual legislaci&oacute;n antilavado en nuestro pa&iacute;s, e intenta revertir la situaci&oacute;n expuesta en el lapidario informe emitido por la m&aacute;xima autoridad mundial en la materia, el GAFI (Grupo de Acci&oacute;n Financiera Internacional) en el marco de la evaluaci&oacute;n de la Argentina a mediados del a&ntilde;o pasado.</p>
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<p>Esto implica que el avance en la lucha contra el lavado de dinero de origen delictivo en nuestro pa&iacute;s ha sido forzado una vez m&aacute;s por presiones internacionales y no se debi&oacute; a un debate o preocupaci&oacute;n interno sobre el flagelo. Si bien se puede atribuir esta situaci&oacute;n a una falta de voluntad pol&iacute;tica de la clase gobernante, lo cierto es que tampoco la opini&oacute;n p&uacute;blica muestra demasiada preocupaci&oacute;n por el asunto.</p>
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<p>Por ello, resulta de vital importancia comenzar a difundir los nefastos efectos que &eacute;sta pr&aacute;ctica provoca en todos los &aacute;mbitos de la vida en democracia. Antes de comenzar, cabe definir al &ldquo;lavado o blanqueo de dinero&rdquo; como el proceso o conjunto de operaciones al que se someten los valores, dinero o bienes obtenidos por actividades delictivas para integrarlos al sistema econ&oacute;mico y financiero, ocultando su procedencia y procurando otorgarles la apariencia de legalidad. Ahora s&iacute;, expondremos brevemente sus efectos perjudiciales a la sociedad.</p>
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<p>1.) Lavado de Dinero y Econom&iacute;a:</p>
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<p>En primer lugar produce una serie de efectos que, desde una &oacute;ptica de corto plazo, podr&iacute;an caracterizarse como positivos o beneficiosos. En efecto, la estructuraci&oacute;n de las redes y procesos de lavado o legitimaci&oacute;n requieren de una &ldquo;mano de obra&rdquo; que lleve a cabo esa tarea. Encontramos que un n&uacute;mero importante de consultores financieros, estudios contables y jur&iacute;dicos, agentes de bolsa, inversores inmobiliarios, corredores e inversionistas, comerciantes y fabricantes de productos de alta gama y lujo, entre muchos otros, se beneficiar&aacute;n de modo notable gracias al flujo de dinero e inversiones cuyo origen se quiere legitimar. Si bien dicha actividad implica un riesgo ya que se exponen a las posibles respuestas del sistema represivo penal, tributario y administrativo, la misma reporta enormes ganancias derivadas del retorno extra en atenci&oacute;n a la actividad riesgosa: una especie de tasa de blanqueo.</p>
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<p>Marcos Kaplan en su obra &ldquo;Econom&iacute;a criminal y Lavado de Dinero&rdquo;(1) afirma que el lavado &ldquo;&hellip; contribuye a la generaci&oacute;n y a la expansi&oacute;n del empleo y del ingreso, y a una cierta mejora relativa del modo y nivel de vida, para un numero considerable de grupos y sectores, por las actividades, inversiones y consumos que los narcotraficantes realizan directamente, en sus actividades l&iacute;citas e il&iacute;citas, y por los efectos amplificadores que inducen en otras ramas y sectores de la econom&iacute;a nacional&rdquo; afirmando que &ldquo;a ello se agrega el lavado o blanqueo de dineros como pieza clave en la estructuraci&oacute;n y la reproducci&oacute;n ampliada del tr&aacute;fico y sus ramificaciones&rdquo;. En efecto, el lavado de dinero resulta clave a la hora de constituir una &ldquo;empresa criminal&rdquo; de cierta envergadura: las enormes ganancias producidas por tal empresa de otro modo resultar&iacute;an delatoras de la actividad criminal subyacente.</p>
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<p>Pero esta &ldquo;bonanza&rdquo; derivada de los flujos de dinero il&iacute;cito se acaba en el corto plazo: las consecuencias negativas son abrumadoramente mayores que sus limitados efectos positivos. As&iacute;, se ha establecido que un alto porcentaje de la econom&iacute;a criminal resulta m&aacute;s una causa del subdesarrollo econ&oacute;mico de un determinado pa&iacute;s antes que una consecuencia del mismo. Haciendo referencia al caso del Sur de Italia, un estudio de Luigi Foffani (2) afirma que &ldquo;recientes an&aacute;lisis demuestran que la mafia no es un efecto del retraso econ&oacute;mico que caracteriza estas regiones sino que es una de las causas que lo provoca, contribuyendo de modo especial a que diversos tipos de comportamiento empresarial &lsquo;desviado&rsquo; pueda arraigar.&rdquo;</p>
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<p>As&iacute;, los beneficios que ingresan y permanecen en los pa&iacute;ses que generan las ganancias criminales blanqueadas se destinan &quot;m&aacute;s al consumo exhibicionista, de lujo y prestigio que a inversiones productivas, y se redistribuyen en medida insuficiente&rdquo;. La prosperidad creada por el dinero &ldquo;negro&rdquo; coexiste y agrava situaciones cr&iacute;ticas de otros sectores de la econom&iacute;a: adem&aacute;s de ser insuficiente para generar empleos y bienestar para toda la poblaci&oacute;n, desequilibra la balanza de pagos ya que el ingreso de divisas originadas en la ilegalidad altera el tipo de cambio perjudicando a las manufacturas locales y promoviendo la importaci&oacute;n. Adem&aacute;s presiona a la suba los precios en mercados como el inmobiliario, con lo cual limita las posibilidades de acceso a la vivienda propia de los sectores menos pudientes.</p>
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<p>Sumado a ello, el hecho que se destinen enormes cantidades de dinero blanqueado a actividades l&iacute;citas, genera situaciones de competencia desleal: quien dispone de las ganancias criminales blanqueadas corre con enormes ventajas comparativas respecto de sus competidores plenamente leg&iacute;timos. Los empresarios criminales pueden operar durante largos periodos de tiempo &ldquo;a perdida&rdquo; subvencion&aacute;ndola con las ganancias il&iacute;citas, alterando el proceso de formaci&oacute;n de precios con el fin de desplazar o destruir completamente a los competidores.</p>
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<p>La opacidad, falta de transparencia, falta de apego a las reglas, capacidad corruptora de las instituciones p&uacute;blicas y privadas, y capacidad de compra de voluntades termina contaminando todo el circuito econ&oacute;mico.</p>
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<p>2.) Lavado de Dinero y Cultura:</p>
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<p>Esta pr&aacute;ctica delictiva es percibida con cierta indiferencia por la cultura y la opini&oacute;n p&uacute;blica. A&uacute;n cuando resultan f&aacute;cilmente cognoscibles los numerosos males que ocasiona, el p&uacute;blico rara vez reclama o exige a sus autoridades una respuesta m&aacute;s eficiente en contra de &eacute;ste flagelo. Indisolublemente ligado al crimen organizado, el delito de lavado de dinero es tratado como &ldquo;crimen de cuello blanco&rdquo; con cierto grado de refinaci&oacute;n e inclusive es factible encontrarnos con que la ficci&oacute;n retrate a sus autores con un romanticismo que ayuda a olvidar el verdadero flagelo que constituyen y las nefastas consecuencias que trae a la sociedad.</p>
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<p>El magistrado espa&ntilde;ol Francisco Javier, G&oacute;mez de Lia&ntilde;o y Botella en su obra &quot;criminalidad organizada: una aproximaci&oacute;n sociol&oacute;gica y pol&iacute;tico criminal&quot; (3) plantea con gran claridad el problema al afirmar que; &ldquo;&hellip;raz&oacute;n importante del &eacute;xito de esta forma de criminalidad es la indiferencia p&uacute;blica y la falta de conocimiento respecto a los males que ocasiona; t&eacute;rmino el de indiferencia que abraza un sinn&uacute;mero de actitudes, pero que todas producen una atm&oacute;sfera social favorable a la criminalidad organizada. En la direcci&oacute;n que actualmente sigue nuestra sociedad, muchas cosas no son consideradas ilegales ni inmorales. En efecto, a excepci&oacute;n de las drogas, la mayor&iacute;a de la gente no se considera v&iacute;ctima airada que demande el peso de la Ley, como lo hacen con los robos, los atracos, los homicidios o las violaciones. Y de esta ausencia de negativa o de reproche social mayoritario son sabedores los empresarios criminales, quienes matizan la indolencia de los ciudadanos adoptando comportamientos y poses de hombres p&uacute;blicamente espirituales: participan, donde sea posible, en actividades comunitarias, fijan sus residencias en distritos tranquilos y respetables, env&iacute;an a sus hijos a buenos colegios y se asocian con vecinos honrados que se sienten obligados a aceptar su compa&ntilde;&iacute;a&#8230;&rdquo;.</p>
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<p>Esta situaci&oacute;n resulta particularmente grave si tenemos en consideraci&oacute;n dos cuestiones: en primer lugar el hecho que una lucha eficaz insume enormes cantidades de recursos del estado, y en segundo lugar &ndash;y m&aacute;s grave a&uacute;n- el efecto desmoralizante en la juventud.</p>
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<p>La estructura estatal que exige el combate contra el lavado de dinero resulta nada desde&ntilde;able: unidades de informaci&oacute;n financiera, agentes informantes, oficiales de enlace, polic&iacute;a, fiscales y jueces especializados, entre otros. Todo ello insume grandes recursos de un estado los cuales deber&aacute;n costearse con mayor presi&oacute;n fiscal o ajustando gastos en otras &aacute;reas -tambi&eacute;n vitales, seguramente-. Ser&aacute; una empresa dif&iacute;cil plantear tan importante necesidad de financiamiento ante una ciudadan&iacute;a cuyo inter&eacute;s se concentra en los delitos violentos de robo, homicidio y violaci&oacute;n. A &eacute;ste ciudadano le parecer&aacute; in&uacute;til destinar el dinero de sus impuestos a la prevenci&oacute;n de la criminalidad econ&oacute;mica, fen&oacute;meno que entiende como ajeno y distante. Por si fuera poco el costo fiscal incrementado, a este debe adicionarse tambi&eacute;n los mayores costos que implicar&aacute; al sector privado (empresas y particulares) cumplir con las normas preventivas y reducir las vulnerabilidades &ndash;compliance costs-.</p>
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<p>Este &aacute;nimo social de indiferencia se encuentra enquistado en amplias porciones de la poblaci&oacute;n y en especial en la franja que comprende a la juventud, quiz&aacute;s causado por la sensaci&oacute;n que el camino m&aacute;s f&aacute;cil al &eacute;xito social y econ&oacute;mico se encuentra en la ilegalidad. En efecto, la impunidad del crimen organizado constituye una perenne propaganda que muestra a quienes abiertamente infringen las leyes, desafiando al sistema democr&aacute;tico y legal, como los que en definitiva triunfan econ&oacute;mica y socialmente. Publicita la falsa idea que acatar la legalidad equivale a condenarse a dedicar el resto de la existencia a trabajar para subsistir, con magros salarios, &iacute;nfimas posibilidades de progreso.</p>
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<p>Es interesante analizar &eacute;sta cuesti&oacute;n en el contexto del advenimiento de lo que el Dr. Del Percio (4) denomina &ldquo;estratificaci&oacute;n social en raz&oacute;n del consumo&rdquo;, forma de organizaci&oacute;n social en la cual lo definitorio para demarcar la pertenencia a uno u otro estrato social es el nivel de gastos y no el nivel de ahorros. Sumergidos en una cultura que exacerba y enaltece el consumo conspicuo, que determina como forma de jerarquizaci&oacute;n social la cantidad y calidad de los bienes y servicios consumidos y la ostentaci&oacute;n que se haga de ellos, los individuos del mundo globalizado observar&aacute;n con tentaci&oacute;n el estilo de vida de narcotraficantes, corruptos y delincuentes financieros que disfrutan de bienes y servicios de alt&iacute;simo lujo, pasan sus d&iacute;as en los m&aacute;s exclusivos hoteles y degustan los manjares m&aacute;s exquisitos en los restaurantes de primera categor&iacute;a.</p>
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<p>Dado que la fuente de riqueza de &eacute;stos cabecillas del crimen organizado resulta tan fenomenal y necesita de un consumo exacerbado ya sea como parte del proceso de blanqueo o como precio para comprar voluntades y amistades dentro de los sectores altos tradicionales de la sociedad, el consumo suntuario por s&iacute; mismo constituye un par&aacute;metro de reconocimiento y estatus social. El nuevo paradigma de estratificaci&oacute;n social facilita de &eacute;ste modo un atajo al reconocimiento social de grandes delincuentes.</p>
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<p>G&oacute;mez de Lia&ntilde;o y Botella ha descripto con gran contundencia semejante realidad: &ldquo;&hellip;Este ejemplo es particularmente corruptor en un grupo social de grandes aptitudes para ser transgresor de la Ley. Me refiero a la juventud, que seg&uacute;n los investigadores sociales presenta claros signos de transformaci&oacute;n por la influencia de los mercados ilegales en expansi&oacute;n. Y es natural, ya que, salvo excepciones, los j&oacute;venes de &aacute;reas de ingresos bajo y medio se dan cuenta de que, frente al desesperado sendero de la Ley, un camino pavimentado de oro, pero con poco riesgo de castigo, es realmente tentador. Por lo dem&aacute;s, ah&iacute; va un dato esclarecedor y a la vez escalofriante: en la zona metropolitana de Los &Aacute;ngeles, en la red distributiva de las llamadas drogas duras y pesadas, se calcula que hay cerca de cinco mil bandas de la criminalidad juvenil pluri&eacute;tnica, cuyos miembros est&aacute;n sujetos a una eficaz jerarqu&iacute;a por parte de potentes organizaciones que les suministran la droga y les emplea en operaciones verdaderamente peligrosas para su integridad f&iacute;sica, cuando no para sus propias vidas&hellip;&rdquo;.</p>
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<p>La organizaci&oacute;n en bandas o en grupos con semblanzas tribales funciona adem&aacute;s como un elemento que cohesiona y otorga una identidad perdida a aquellos sectores m&aacute;s bajos y excluidos en el seno de la comunidad virtual global de consumo. Claro est&aacute;, que &eacute;stas bandas se encuentran lejos de los cerebros y ejecutores intelectuales de las operaciones de lavado de dinero, contadores, expertos financieros, abogados y consultores entre otros, lo que dificulta sobremanera la posibilidad de percibir la inexorable cadena de causalidad que los vincula. Estos &ndash;en virtud de su elevado nivel intelectual y su intensa formaci&oacute;n acad&eacute;mica- ser&aacute;n hipot&eacute;ticamente capaces de comprender las consecuencias de sus actos ilegales, pero seguramente el endiosamiento del mercado y la sociedad de consumo ejercer&aacute; un efecto enceguecedor, o tal vez &ndash;como fieles adeptos a su ideario- dar&aacute;n vivo ejemplo de la mercantilizaci&oacute;n extrema que convertir&aacute; a su complicidad, silencio y/o indiferencia &ndash;cuando no a ellos mismos- en meros objetos con un precio determinado. Las altas ganancias y el lujoso nivel de vida al cual acceden por ser tecn&oacute;cratas de la criminalidad justifican en sus consciencias el apartamiento de la legalidad y su complicidad con peligrosos delincuentes.</p>
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<p>La dimensi&oacute;n cultural deviene complementaria de las consecuencias econ&oacute;micas del lavado de dinero: el consumo exhibicionista, suntuario y lujoso que promueve la econom&iacute;a criminal es funcional a los fines de la justificaci&oacute;n social de sus autores y tambi&eacute;n ejerce una enorme influencia al instalar una imagen hedonista que act&uacute;a como publicidad y tentaci&oacute;n para participar de dicho estilo de vida. En tal contexto se dificulta la percepci&oacute;n por parte de la ciudadan&iacute;a de las reales consecuencias de &eacute;ste fen&oacute;meno.</p>
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<p>3.) Lavado de Dinero y Pol&iacute;tica:</p>
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<p>La relaci&oacute;n del lavado con el sistema pol&iacute;tico merece particular atenci&oacute;n, puesto que las consecuencias que depara en &eacute;ste &aacute;mbito resultan de una gravedad extrema. El sistema pol&iacute;tico entendido en sentido amplio como la totalidad de los procesos e instituciones que definen las decisiones p&uacute;blicas no quedar&aacute; exento de las consecuencias negativas que proyecta este fen&oacute;meno.</p>
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<p>En tal sentido, y tomando posici&oacute;n en una concepci&oacute;n liberal-democr&aacute;tica-humanista de lo que debe ser el sistema pol&iacute;tico, es posible afirmar que el lavado de dinero y el crimen organizado ponen en riesgo al mism&iacute;simo concepto de Estado de Derecho: importan una corrosi&oacute;n lenta y progresiva de los mecanismos de frenos y contrapesos que garantizan la supremac&iacute;a de las normas y evitan un ejercicio de poder autocr&aacute;tico.</p>
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<p>La corrupci&oacute;n constituye un punto de contacto entre la pol&iacute;tica y el lavado de dinero, que puede entenderse en una din&aacute;mica bidireccional; por un lado, los bienes, activos y dinero que son pagados a los funcionarios o dirigentes pol&iacute;ticos, l&iacute;deres sindicales y empresarios corruptos se constituyen como flujos de dinero &ldquo;negro&rdquo; que ulteriormente requerir&aacute;n ser blanqueados. En otras palabras, la corrupci&oacute;n resulta una de las principales fuentes generadoras de dinero negro, insumo fundamental del proceso de blanqueo.</p>
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<p>Por otra parte, ante el avance de reglamentaci&oacute;n o legislaci&oacute;n administrativa que incrementa los riesgos y controles, quien desee reingresar los activos il&iacute;citos al mercado l&iacute;cito mediante el procedimiento de blanqueo recurrir&aacute; al soborno y a la corrupci&oacute;n de dichos funcionarios p&uacute;blicos o de los informantes privados para evitar las sanciones administrativas o penales. Con lo cual, los agentes encargados de velar por el correcto funcionamiento de las regulaciones financieras, bancarias, fiscales y de investigaci&oacute;n judicial resultan un blanco predilecto de los blanqueadores o de las organizaciones criminales, con obvio inter&eacute;s en desarticular cualquier tipo de acci&oacute;n estatal o privada contraria al &eacute;xito de sus empresas.</p>
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<p>&ldquo;&hellip;El instrumento principal de la mafia y de las dem&aacute;s organizaciones criminales no es la violencia, es la corrupci&oacute;n&hellip;&rdquo; afirma Foffani al estudiar el funcionamiento de criminalidad organizada, que ha reducido el uso de la violencia como &uacute;ltima ratio, en virtud de su naturaleza visible que alarma a la opini&oacute;n p&uacute;blica y obliga a las autoridades a una reacci&oacute;n. La corrupci&oacute;n por el contrario resulta silenciosa y favorece los fines de la organizaci&oacute;n criminal que, al disponer de grandes cantidades de dinero, adopta a las erogaciones en concepto corrupci&oacute;n como un mero coste de producci&oacute;n.</p>
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<p>El efecto silencioso de la corrupci&oacute;n, permite que las empresas criminales se mimeticen con las empresas de la econom&iacute;a real, asegura su perdurabilidad en el tiempo mediante impunidad comprada y va minando de a poco los cimientos de todo el sistema: la ciudadan&iacute;a comienza a percibir que el estado no puede garantizar la aplicaci&oacute;n de las normas adem&aacute;s de convertirse en una pasiva espectadora de la cooptaci&oacute;n del estado por parte de &eacute;stas mismas organizaciones. Ser&aacute; una cuesti&oacute;n de tiempo que comiencen a percibir con naturalidad la asociaci&oacute;n estado y empresas criminales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&ldquo;&hellip;Tienen capacidad para desestabilizar su organizaci&oacute;n pol&iacute;tica porque tienden a infiltrarse en el poder pol&iacute;tico utilizando m&eacute;todos intimidativos o mediante la corrupci&oacute;n o compra y ocupaci&oacute;n de cargos p&uacute;blicos para as&iacute; lograr mejor sus fines&hellip;&rdquo; sostiene la Dra. S&aacute;nchez Garc&iacute;a de Paz (5) al referirse a las redes del crimen organizado, agregando que los da&ntilde;os que provoca a trav&eacute;s del poder del dinero blanqueado son evidentes, ya que pervierte los principios democr&aacute;ticos que en un Estado de Derecho deben regir para la elecci&oacute;n y nombramiento de cargos p&uacute;blicos, as&iacute; como la toma de decisiones por el poder p&uacute;blico, ya sea por parte del ejecutivo, de los Tribunales de justicia o de los &oacute;rganos legislativos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De &eacute;ste modo el lavado de dinero resulta instrumental para aquellas verdaderas empresas criminales o redes trasnacionales delictivas, consolidando su poder pol&iacute;tico no estatal, que ya ha sido advertido como una nueva forma de autoritarismo. En sociedades con estados e instituciones d&eacute;biles el crimen organizado logra constituirse como forma de control social alternativo al oficial, incluso asumiendo funciones oficiales como la previsi&oacute;n de servicios sociales, seguridad, arbitraje de conflictos y ayuda financiera.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El lavado de dinero como instrumento de la criminalidad organizada, se interrelaciona con el sistema pol&iacute;tico pues &ldquo;&hellip;ataca al sistema democr&aacute;tico, ya que pretende suplantar el consentimiento del cuerpo social y alterar el poder decisorio al margen de las instituciones, mediante la utilizaci&oacute;n org&aacute;nica de un sistema de dominio de las funciones de los poderes p&uacute;blicos, para su propio inter&eacute;s y beneficio&#8230;&rdquo;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las consecuencias se agravar&aacute;n en aquellos estados d&eacute;biles &ndash;por el escaso poder de fuego o por la inexistencia de las instituciones destinadas a prevenir y combatir el lavado- o en aquellos con forma de gobierno autoritaria, ya que la inexistencia de balances internos permitir&aacute; que la m&iacute;nima filtraci&oacute;n de corrupci&oacute;n, especialmente en lo alto de la cadena de mando, provoque que la totalidad de la estructura estatal sea pervertida convirti&eacute;ndola en instrumento de la criminalidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>4.) Amenaza al Estado de Derecho:</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El c&uacute;mulo de graves consecuencias en lo econ&oacute;mico, pol&iacute;tico, social y cultural que se vinculan al fen&oacute;meno del lavado de dinero, hacen que no sea exagerado afirmar que pone en peligro la vida democr&aacute;tica y respetuosa de los Derechos Humanos que muchos pa&iacute;ses hemos conseguido. La doctrina espa&ntilde;ola (6) ha observado que las organizaciones criminales que manejan esa econom&iacute;a criminal &ldquo;realizan, a golpe de dinero y de violencia, paciente pero incansablemente, una labor de infiltraci&oacute;n en su mayor enemigo, el Estado de Derecho, al objeto de que &eacute;ste llegue a estar controlado, desde sus principales instituciones, por agentes propios y aliados.&rdquo;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El sistema democr&aacute;tico, respetuoso de los Derechos Humanos y Republicano, depende de un Estado de Derecho cuya nota fundamental es la supremac&iacute;a de las leyes y la igualdad entre los ciudadanos que las acatan. La corrosi&oacute;n que genera la combinaci&oacute;n de crimen organizado, corrupci&oacute;n y el lavado de dinero, ponen en peligro ese delicado equilibrio, pervirtiendo las instituciones para provecho personal de las organizaciones criminales.</p>
<p><strong>* Abogado (UCA). Miembro del CEIN 1816- Santa F&eacute;.&nbsp;</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Referencias:</p>
<p>(1) KAPLAN, Marcos; &ldquo;Econom&iacute;a criminal y lavado de dinero&rdquo; Bolet&iacute;n Mexicano de Derecho Comparado, Vol. XXIX, num. enero &#8211; abril 1996 (M&eacute;xico DF 1996)</p>
<p>(2) FOFFANI, Luigi; &ldquo;Criminalidad organizada y criminalidad econ&oacute;mica&rdquo; Revista Penal N&ordm; 7, 2001 (Madrid, 2001)</p>
<p>(3) GOMEZ DE LIA&Ntilde;O Y BOTELLA, Francisco Javier, &ldquo;La criminalidad organizada: una aproximaci&oacute;n sociol&oacute;gica y pol&iacute;tico criminal&rdquo;, Revista del Poder Judicial. N&uacute;mero especial XVI: Bicentenario de la Audiencia Territorial de C&aacute;ceres.</p>
<p>(4) DEL PERCIO, Enrique M.; &ldquo;La condici&oacute;n social: consumo, poder y representaci&oacute;n en el capitalismo tard&iacute;o&rdquo; 2da. Edici&oacute;n Jorge Baudino Ediciones &ndash; (Buenos Aires 2010).</p>
<p>(5) SANCHEZ GARCIA DE PAZ, Isabel; &ldquo;La criminalidad Organizada, aspectos penales, procesales, administrativos y policiales&rdquo; Editorial Dykinson S.L. (Madrid, 2008).</p>
<p>(6) DIAZ MAROTO y VILLAREJO, Julio &ldquo;Recepci&oacute;n de Propuestas del GAFI y de las Directivas Europeas sobre el Blanqueo de Capitales en el Derecho Espa&ntilde;ol&rdquo; en &ldquo;Pol&iacute;tica criminal y blanqueo de capitales&rdquo; Miguel Bajo y Silvina Bacigalupo, eds. (Madrid 2009).</p>
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		<title>La Creación del Primer Triunvirato</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jan 2012 14:32:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Articulos de Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Featured]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo Bustos Thames]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Juan Pablo Bustos Thames*
Despu&#233;s de la partida de Mariano Moreno hacia su gesti&#243;n diplom&#225;tica en Londres, sus seguidores se comenzaron a agrupar en el legendario &#34;Caf&#233; de Marco&#34;, ubicado en la intersecci&#243;n de las ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img align="left" alt="" height="222" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/10/Juan-Pablo-Bustos-Thames.gif" width="198" />Por Juan Pablo Bustos Thames*</strong></p>
<p>Despu&eacute;s de la partida de Mariano Moreno hacia su gesti&oacute;n diplom&aacute;tica en Londres, sus seguidores se comenzaron a agrupar en el legendario &quot;Caf&eacute; de Marco&quot;, ubicado en la intersecci&oacute;n de las actuales calles porte&ntilde;as Alsina y Bol&iacute;var, justo enfrente de la Iglesia de San Ignacio; y que a su vez contaba con sala de billares.</p>
<p><span id="more-689"></span></p>
<p>Los m&aacute;s renombrados morenistas eran: Juli&aacute;n Alvarez, Domingo French, Antonio Luis Beruti, Francisco Segu&iacute;, Hip&oacute;lito Vieytes, Jos&eacute; de Moldes, Pedro Agrelo, Agust&iacute;n Jos&eacute; Donado, Salvador Cornet, Nicol&aacute;s Rodr&iacute;guez Pe&ntilde;a, Ignacio N&uacute;&ntilde;ez, Francisco Planes, Juan Larrea y otros.</p>
<p><strong>Fundaci&oacute;n de la&nbsp;&quot;Sociedad Patri&oacute;tica&quot;</strong></p>
<p>All&iacute; fundaron la &quot;Sociedad Patri&oacute;tica&quot; el 21 de Marzo de 1811 (en forma coincidente con el fallecimiento del l&iacute;der de la facci&oacute;n, Mariano Moreno, en Alta Mar ese mismo mes). Desde el &quot;Caf&eacute; de Marco&quot; rivalizaban con los simpatizantes saavedristas y provincianos, que se reun&iacute;an en el &quot;Caf&eacute; de los Catalanes&quot;, ubicado en la esquina de las actuales calles San Mart&iacute;n y Pte. Juan D. Per&oacute;n.&nbsp;</p>
<p>El objetivo del &quot;Club&quot;, como se llamaban a s&iacute; mismos los integrantes de la Sociedad Patri&oacute;tica (en forma similar a los &quot;clubes&quot; o partidos pol&iacute;ticos de la Revoluci&oacute;n Francesa) era constituirse en oposici&oacute;n a la mayor&iacute;a saavedrista-provinciana que hegemonizaba la Junta Grande. A tal fin, en el caf&eacute; se criticaban &aacute;cidamente todas las gestiones y decisiones que emanaban del Gobierno, y se buscaba dar mayor &eacute;nfasis y empuje a las ideas de libertad. Fue por esa &eacute;poca que, como distintivos del partido morenista, sus seguidores se empezaron a identificar con los colores celeste y blanco, inspirados por Jos&eacute; de Moldes y difundidos por French y Beruti.</p>
<p>El bando morenista estaba integrado por agitadores profesionales, que ya hab&iacute;an demostrado su capacidad de movilizaci&oacute;n durante las jornadas de Mayo. Ahora tambi&eacute;n contaban, entre sus adherentes, a los efectivos del Regimiento Am&eacute;rica o Estrella, comandado por French, y a los Granaderos de Fernando VII, de Juan Florencio Terrada.</p>
<p>En el Caf&eacute; de Marco se discut&iacute;an las ideas de &quot;soberan&iacute;a popular&quot;, inspirada en los revolucionarios franceses. El autor m&aacute;s nombrado en los debates era Jean-Jacques Rousseau, cuya obra el &quot;Contrato Social&quot; hab&iacute;a sido hecha traducir al castellano, precisamente, por gesti&oacute;n del propio Mariano Moreno; para esc&aacute;ndalo del Cabildo de Buenos Aires.</p>
<p>El propio Cornelio Saavedra hab&iacute;a calificado a la Sociedad Patri&oacute;tica como la &quot;semilla del imp&iacute;o Moreno&quot;. El discurso de la Sociedad Patri&oacute;tica sonaba atractivo para muchos j&oacute;venes de las familias decentes porte&ntilde;as. El de&aacute;n Gregorio Funes, en forma despectiva, calificaba a los parroquianos del &quot;Caf&eacute; de Marco&quot; como &quot;muchachones perdidos y sin obligaciones&quot;.</p>
<p><strong>La pol&iacute;tica de la Junta Grande</strong></p>
<p>Mientras tanto, la Junta Grande era un organismo ejecutivo con muy poca ejecutividad. Las discusiones e intercambios de opiniones eternizaban el tratamiento de los asuntos urgentes y la gesti&oacute;n de la causa revolucionaria. Se caracteriz&oacute; por intentar mantener el status quo en todos los aspectos. En su oportunidad le hab&iacute;a ordenado a Juan Jos&eacute; Castelli que, despu&eacute;s del extraordinario triunfo de Suipacha, no atacara, con el Ej&eacute;rcito del Norte, al Virreinato del Per&uacute;, oblig&aacute;ndolo a permanecer de este lado del r&iacute;o Desaguadero. Ello constituy&oacute; un grueso error estrat&eacute;gico, que regal&oacute; a los realistas un tiempo precioso para preparar el desquite, que no tard&oacute; en llegar.</p>
<p>Muchos de sus integrantes cre&iacute;an sinceramente estar gobernando &quot;en nombre de Fernando VII&quot;, y por lo tanto, su pol&iacute;tica era preservar lo que quedaba del virreinato hasta su regreso al trono. Por eso la pol&iacute;tica desarrollada por la Junta Grande fue de extrema cautela y expectativa.</p>
<p>El 11 de Febrero de 1811 la Junta Grande resolvi&oacute; crear, en cada ciudad cabecera de provincia, &quot;Juntas Provinciales&quot;, conformadas por el Gobernador, que era designado por la Junta Grande, y cuatro ciudadanos elegidos por sus vecinos. En cada ciudad dependiente (como era el caso de Tucum&aacute;n, que depend&iacute;a de Salta), se constitu&iacute;a otra Junta, subordinada a aqu&eacute;lla, constituida por el teniente de gobernador (tambi&eacute;n elegido por la Junta Grande) y dos vecinos electos por sus ciudadanos. Fue el primer esfuerzo por federalizar un poco la gesti&oacute;n en las provincias, ya que hasta ese momento todos los gobernadores y tenientes de gobernador se designaban desde Buenos Aires, sin participaci&oacute;n alguna de las provincias interesadas.</p>
<p><strong>Empiezan a llegar las malas noticias</strong></p>
<p>Desde el punto de vista militar, empezaron a llegar malas noticias a la Capital. Primero fue desde el Paraguay, donde Manuel Belgrano hab&iacute;a resultado derrotado en las batallas de Paraguar&iacute; (9 de Enero de 1811) y Tacuar&iacute; (9 de Marzo de 1811). Despu&eacute;s fue la destrucci&oacute;n de la primera escuadra patria, en el Combate de San Nicol&aacute;s (2 de Marzo de 1811). Ello contribuy&oacute; a mellar el prestigio de la Junta Grande.</p>
<p>Ante el creciente descontento por la inoperancia e inacci&oacute;n del gobierno, durante Marzo de 1811 la Junta Grande autoriz&oacute; a su presidente a detener a todo individuo que fuera denunciado como sospechoso de desestabilizarla; y juzgarlo sumariamente.&nbsp;</p>
<p>Primero se denunciaron como a 10 sospechosos. Despu&eacute;s se ampliaron las detenciones a todos los portadores de las cintas celestes y blancas de la Sociedad Patri&oacute;tica; ya que ellos dec&iacute;an lucir &quot;una divisa diferente de la que cargan los espa&ntilde;oles para combatir contra la revoluci&oacute;n&quot;. A la una del d&iacute;a que se hab&iacute;a fijado para que comenzara el proceso en contra de los supuestos desestabilizadores, hab&iacute;a m&aacute;s de 80 j&oacute;venes detenidos en la galer&iacute;a norte de la fortaleza porte&ntilde;a. Sin embargo, como no exist&iacute;an cargos de gravedad contra ellos y no se pod&iacute;a calificar de delito el portar cintas de colores, no hubo m&aacute;s remedio que liberarlos a todos al final del d&iacute;a.</p>
<p>El resultado de este fiasco fue como un boomerang para el propio Gobierno. Termin&oacute; victimizando, ante la opini&oacute;n p&uacute;blica, a la Sociedad Patri&oacute;tica; y volviendo m&aacute;s populares a&uacute;n a los distintivos celestes y blancos. Como inmediata consecuencia de ello, en la siguientes reuniones de la Sociedad Patri&oacute;tica, en el Caf&eacute; de Marco, hubo m&aacute;s de 300 j&oacute;venes entusiastas, que se pronunciaban p&uacute;blicamente contra la Junta Grande.</p>
<p>Indignado por el giro de los acontecimientos, el comandante del Regimiento N&ordm; 3 de Arribe&ntilde;os, Juan Bautista Bustos, cordob&eacute;s como su comprovinciano, el de&aacute;n Gregorio Funes, con el cual se identificaba pol&iacute;ticamente, propuso a la Junta Grande disolver la Sociedad Patri&oacute;tica &quot;a balazos&quot; y por la fuerza. El Club, sinti&eacute;ndose amenazado, dej&oacute; de reunirse en el Caf&eacute; de Marco, que era un lugar muy expuesto, se traslad&oacute; a un recinto m&aacute;s reservado y someti&oacute; su reglamento a aprobaci&oacute;n del Gobierno, a fin de distender la situaci&oacute;n. Ante este gesto, Saavedra, diplom&aacute;ticamente, felicit&oacute; p&uacute;blicamente a la Sociedad y la inst&oacute; a continuar su labor. Parec&iacute;a que p&uacute;blicamente hab&iacute;a primado la concordia. Sin embargo, bajo la mesa, la guerra continuaba. Algunos integrantes de la Junta Grande se afiliaron al Club para estar al tanto de sus movimientos.</p>
<p>El propio Saavedra recordaba en sus memorias: &quot;Tan lejos de hacerse movimiento por m&iacute;, yo lo esperaba causado por los malcontentos, que se jactaban en el Club poco antes erigido, con previo consentimiento del Gobierno, cuyas ideas sanguinarias est&aacute;n declaradas y confesadas por algunos de sus concurrentes, en la causa que sigui&oacute; el doctor Medrano con motivo de este mismo suceso, que puede verse. Estas todas terminaban contra m&iacute;, el de&aacute;n don Gregorio Funes, doctor don Sim&oacute;n Cossio y los doctores don Manuel Felipe y don Manuel Ignacio Molinas. Los libelos e indecentes pasquines que se derramaban, no anunciaban sino decapitaciones y exterminios de nuestras personas. Se distingu&iacute;an ya los malcontentos con cierta divisa de que el sargento mayor interino de aquel tiempo don Gregorio Belgrano dio parte al gobierno. Se lisonjeaban, y vanagloriaban de que sus ideas eran protegidas por algunos de los del gobierno, y que contaban con la fuerza armada del Regimiento de Am&eacute;rica y con las del de Granaderos&quot;</p>
<p>Los tironeos y enfrentamientos entre el sector mayoritario de la Junta Grande (conformado por saavedristas y provincianos) contra la Sociedad Patri&oacute;tica estaban lejos de cesar. Durante Marzo de 1811 Cornelio Saavedra tem&iacute;a que sus rivales morenistas intentaran alg&uacute;n golpe de mano para hacerse con el poder, e instruy&oacute; a sus tropas leales que &quot;estuvieran acuarteladas y vigilantes a fin de no ser sorprendidas&quot;.</p>
<p>Nos cuenta Ignacio N&uacute;&ntilde;ez, que era hijo del escribano del Cabildo de Buenos Aires, Justo Jos&eacute; N&uacute;&ntilde;ez, e integrante de la Sociedad Patri&oacute;tica: que &quot;el lenguaje anticolonial y el tono firme de la revoluci&oacute;n bien entendida, hab&iacute;a llegado a hacerse tan reprobable para el presidente y su comitiva, como era criminal para los espa&ntilde;oles; ellos dec&iacute;an que esto era volver al sistema de principios proscripto y castigado en la persona del doctor Moreno; que esto era envalentonar a los genios turbulentos, dar alas a los tribunos de la sociedad para continuar propagando sus doctrinas an&aacute;rquicas o antisociales, y atraer sobre los pueblos una guerra interminable con los espa&ntilde;oles&quot;</p>
<p><strong>Los alcances del&nbsp;complot morenista</strong></p>
<p>A principios de Abril de ese a&ntilde;o, anotaba en sus &quot;Memorias Curiosas&quot; Juan Manuel Beruti, hermano de uno de los m&aacute;s notorios representantes morenistas, Antonio Luis Beruti (quien hab&iacute;a estado repartiendo cintas celestes y blancas por esos d&iacute;as) que la Sociedad Patri&oacute;tica s&iacute; estaba tramando un golpe de estado contra la Junta Grande &quot;que estaba se&ntilde;alado para hacerse el 20 y tantos de este mes&quot;. Nos cuenta tambi&eacute;n que esa revoluci&oacute;n proyectaba &quot;deponer al presidente, por desconfiar de &eacute;l, y sacar tambi&eacute;n algunos diputados de las provincias, porque eran de la facci&oacute;n del presidente&quot;.</p>
<p>A tal efecto, los morenistas contaban con manejar la calle. A tal fin les ser&iacute;a de suma ventaja el apoyo de su grupo de choque y agitadores profesionales (los famosos &quot;chisperos&quot; de French y Beruti), junto a los j&oacute;venes de las destacadas familias de la ciudad que, merced al desprestigio creciente del gobierno, simpatizaban con las ideas de la Sociedad Patri&oacute;tica. Como apoyo militar, daban por descontada la participaci&oacute;n del Regimiento Estrella o Am&eacute;rica, comandado, precisamente, por Domingo French. Tampoco dudaban del respaldo del cuerpo de &eacute;lite, los Granaderos de Fernando VII; aunque desconfiaban del grado de adhesi&oacute;n p&uacute;blica de su comandante, el coronel Juan Florencio Terrada; de quien dec&iacute;an que &quot;no ten&iacute;a un alma propia para afrontar semejantes compromisos&quot;.</p>
<p>Los conspiradores tambi&eacute;n se ilusionaban con el apoyo de las dos mayores fuerzas armadas con las que contaban las nacientes Provincias Unidas: los Ej&eacute;rcitos del Norte, y del Paraguay, ambos al mando de reconocidos morenistas y vocales de la Junta, en campa&ntilde;a: Juan Jos&eacute; Castelli y Manuel Belgrano. Sin embargo, este &uacute;ltimo hab&iacute;a sido derrotado sucesivamente, mientras que Castelli se encontraba paralizado en la frontera con el Virreinato del Per&uacute;, impedido de avanzar por &oacute;rdenes de la Junta Grande.</p>
<p>A principios de Abril, se comenzaron a distribuir armas blancas a los soldados del Regimiento Am&eacute;rica. Parece que la trama era ya un secreto a voces; y de la misma se anoticiaron al instante los saavedristas; que decidieron anticip&aacute;rseles, con una velocidad inusitada.</p>
<p><strong>La reacci&oacute;n de los&nbsp;saavedristas/provincianos</strong></p>
<p>Anoticiados al instante, en el bando saavedrista, de este inminente golpe que preparaba el morenismo, decidieron anticip&aacute;rseles. Se discute mucho sobre la participaci&oacute;n de Saavedra en los acontecimientos que se suscitaron luego.&nbsp;</p>
<p>Para los morenistas, su responsabilidad fue innegable. Comenta Ignacio N&uacute;&ntilde;ez que &quot;En la m&aacute;s absoluta reserva entr&oacute; en conferencia el presidente Saavedra con los jefes militares que le profesaban una ciega devoci&oacute;n: ellos le propusieron (&#8230;) aprehender en una noche y encarcelar en los cuarteles cuarenta o sesenta revoltosos, con inclusi&oacute;n de los vocales del gobierno primitivo, para confinarlos enseguida a diferentes puntos del territorio&quot;.</p>
<p>Obtenida la adhesi&oacute;n de la mayor&iacute;a de los cuerpos armados de la Capital, seg&uacute;n N&uacute;&ntilde;ez, Saavedra intent&oacute; ahora conseguir la adhesi&oacute;n del de&aacute;n Gregorio Funes y los diputados provincianos: &quot;los doctores de su c&iacute;rculo&quot;. Con posterioridad, entr&oacute; en tratativas &quot;con los conjueces que hab&iacute;an sustituido a los ministros de la Real Audiencia, a saber: doctor Jos&eacute; Darragueira, Vicente Echavarr&iacute;a, Pedro Medrano y Sim&oacute;n Cossio&quot;.</p>
<p>Como en las apariencias, se hab&iacute;a pacificado la relaci&oacute;n entre la Junta Grande y la Sociedad Patri&oacute;tica; el grupo dominante del gobierno (saavedristas y provincianos), siguiendo la tesis de N&uacute;&ntilde;ez, habr&iacute;a estimado que ser&iacute;an totalmente inconveniente aparecer ellos mismos como los fogoneadores de un golpe armado contra el sector minoritario del gobierno y el grupo opositor, encarnado en la Sociedad Patri&oacute;tica. Entonces, idearon &quot;que se ejecutase un movimiento simult&aacute;neo por los cuerpos del ej&eacute;rcito y por el pueblo&quot;; al cual ellos mismos, en apariencia, permanecer&iacute;an ajenos, y sobre el cual nada sabr&iacute;an.</p>
<p>Comenta tambi&eacute;n N&uacute;&ntilde;ez que les result&oacute; dif&iacute;cil a los saavedristas conseguir vecinos de la Capital que se plegaran al movimiento, ya que ello hubiera implicado tener que contar con la participaci&oacute;n del Cabildo &quot;que se consideraba como el &oacute;rgano del pueblo y cuya influencia hab&iacute;a intervenido en todas las convulsiones que se hab&iacute;an sucedido desde el a&ntilde;o de 1806&quot;. Sin embargo, los complotados no consiguieron demasiadas adhesiones en el ayuntamiento local; y pensaron que ser&iacute;a mejor dejarlo al margen de la conjura, para que interviniera despu&eacute;s, cuando el movimiento ya hubiera estallado.</p>
<p>Entonces, los conspiradores resolvieron acudir a los habitantes de los arrabales, ya que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n movilizable de la Capital adher&iacute;a a los chisperos de French y Beruti, y los j&oacute;venes de las principales familias simpatizaban con la Sociedad Patri&oacute;tica.</p>
<p><strong>La posici&oacute;n de Cornelio Saavedra</strong></p>
<p>En cuanto a Cornelio Saavedra, el presidente de la Junta Grande, jam&aacute;s admiti&oacute; su participaci&oacute;n en el movimiento que se tramaba. En una correspondencia privada suya dijo: &quot;Se supone que yo fui el autor de &eacute;l, o cuando menos sabedor y consentidor. Se me injuria inicua y atrozmente con esta imputaci&oacute;n: no s&oacute;lo no fui autor, ni sabedor de &eacute;l, sino, que los que lo causaron y realizaron me lo ocultaron estudiosamente. Don Francisco Ortiz de Ocampo, coronel, fue uno de ellos, y concurri&oacute; a la &uacute;ltima junta que tuvieron, fue de los que m&aacute;s se opusieron a que se me diese noticia de &eacute;l, receloso de que lo impidiese&quot;.</p>
<p>En otra carta suya a Juan Jos&eacute; Viamonte, Saavedra confiaba a su amigo, en el Alto Per&uacute;: &quot;Yo no tuve parte ni a&uacute;n noticia del movimiento del 5 de abril, no fui autor ni cooperador a ello, porque, aunque conoc&iacute;a que mi exterminio era el primer fundamento que cre&iacute;an preciso para realizar la iniquidad que ten&iacute;an tramada, siempre cre&iacute; burlarme de ellos, porque adem&aacute;s de mi buena causa contaba con las armas y estaba libre de sorpresas, porque les segu&iacute;a y sab&iacute;a hasta el &uacute;ltimo de sus pasos&quot;.</p>
<p>Finalmente, en sus memorias, Saavedra recordar&iacute;a: &quot;Yo sab&iacute;a, es verdad, y esperaba que se realizase lo que mis contrarios intentaban por medio del coronel del regimiento de la Estrella, mas nunca me ocurri&oacute; la idea de prevenirlo, con formar otro en contra de aqu&eacute;l.&nbsp;</p>
<p>Mi &uacute;nica resoluci&oacute;n era esperar a que ellos se presentasen al p&uacute;blico con su fuerza, declarasen su verdadero intento, de modo que su asonada se hiciese palpable al mundo entero, y entonces desbaratarla a balazos, como realmente se hubiera verificado&quot;.</p>
<p>Es muy debatida la responsabilidad de la organizaci&oacute;n de la asonada de los d&iacute;as 5 y 6 de Abril de 1811, por la cual adherentes al sector mayoritario de la Junta Grande (conducida por saavedristas y provincianos) desplazaron al grupo minoritario morenista del gobierno.</p>
<p>Bartolom&eacute; Mitre, pese a no profesar ninguna simpat&iacute;a por Cornelio Saavedra, claramente libera a &eacute;ste de toda responsabilidad en la trama: &quot;se prepararon a prevenir la revoluci&oacute;n que tem&iacute;an, con otra revoluci&oacute;n preparada por ellos, sin dar a su jefe ninguna participaci&oacute;n en el plan. Sab&iacute;an que Saavedra participaba de sus mismos temores, pero sab&iacute;an tambi&eacute;n que &eacute;l no autorizar&iacute;a semejante esc&aacute;ndalo con su nombre, aun cuando lo aceptara despu&eacute;s de consumado&quot;.&nbsp;</p>
<p>Tampoco admiti&oacute; su participaci&oacute;n en la conspiraci&oacute;n su socio pol&iacute;tico, el de&aacute;n Gregorio Funes, quien expres&oacute;: &quot;Un sacudimiento volc&aacute;nico en que el gobierno no tuvo el menor influjo caus&oacute; la revoluci&oacute;n conocida por el 5 y 6 de abril. Este acontecimiento ninguna complacencia dej&oacute; a la Junta&quot;.</p>
<p><strong>Los responsables&nbsp;militares de la Asonada<br />
	</strong><br />
	En realidad, se trat&oacute; del &uacute;nico movimiento o revoluci&oacute;n exitosa en nuestro pa&iacute;s del cual nadie se quiso hacer cargo o autoproclamar responsable.&nbsp;</p>
<p>Entonces, &iquest;qui&eacute;nes fueron los que organizaron el golpe antimorenista?. B&aacute;sicamente, el movimiento se asent&oacute; en dos pilares: un soporte militar y un brazo popular. El factor militar de la revoluci&oacute;n estuvo encarado por el Regimiento de Patricios, encabezado por Juan Antonio Pereyra, que hab&iacute;a quedado al frente de la unidad, tras la asunci&oacute;n de Cornelio Saavedra (su primer comandante) en la Junta y la partida de Juan Jos&eacute; Viamonte, al Alto Per&uacute;.&nbsp;</p>
<p>Tambi&eacute;n participaron de la trama el Regimiento de Arribe&ntilde;os, comandado por el cordob&eacute;s Juan Bautista Bustos, quien hab&iacute;a asumido en ese cuerpo despu&eacute;s de la partida al Ej&eacute;rcito del Norte de su jefe originario, el coronel Francisco Antonio Ortiz de Ocampo. Tambi&eacute;n particip&oacute; del complot el m&aacute;s importante regimiento de caballer&iacute;a de la Capital, los legendarios H&uacute;sares, cuyo primer jefe hab&iacute;a sido Juan Mart&iacute;n de Pueyrred&oacute;n; que a la partida de &eacute;ste a Espa&ntilde;a, en 1807, hab&iacute;a quedado al mando de Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez, tambi&eacute;n part&iacute;cipe en la conjura.</p>
<p>Otros oficiales que tambi&eacute;n participaron de la asonada fueron: el propio Ortiz de Ocampo, que era un riojano, antiguo jefe de los Arribe&ntilde;os, y primer comandante del Ej&eacute;rcito del Norte. Se trataba del mismo que hab&iacute;a puesto fin a la contrarrevoluci&oacute;n en C&oacute;rdoba, un a&ntilde;o antes; que hab&iacute;a conseguido apresar a Santiago de Liniers; y que hab&iacute;a recibido la orden de la Primera Junta de ejecutarlo de inmediato. Era el mismo Ortiz de Ocampo que hab&iacute;a desobedecido la orden de fusilar a Liniers y sus compa&ntilde;eros; sabiendo que su decisi&oacute;n le costar&iacute;a su cargo; pero, prefiriendo la paz de su conciencia, resolvi&oacute; remitir a los contrarrevolucionarios hacia la Capital.</p>
<p>Cuando Mariano Moreno se enter&oacute; de la desobediencia del primer Jefe del Ej&eacute;rcito del Norte, bram&oacute; y pidi&oacute; su cabeza; y as&iacute; fue que consigui&oacute; que la Junta destituyera a Ortiz de Ocampo y designara a su segundo, Antonio Gonz&aacute;lez Balcarce como nuevo jefe de la expedici&oacute;n. Al tiempo, el riojano, defenestrado, y retorn&oacute; a la Capital, resentido con el morenismo y su pasi&oacute;n jacobina de llevar la Revoluci&oacute;n al extremo.</p>
<p>As&iacute; fue que, moderado de car&aacute;cter, se enrol&oacute; naturalmente en el saavedrismo, grupo que lo recibi&oacute; con los brazos abiertos, m&aacute;xime despu&eacute;s de haber sido elegido por su ciudad natal (La Rioja) como diputado en la Junta Grande. Entonces, era natural que un hombre como Ortiz de Ocampo, militar e integrante del Gobierno, con grandes influencias en los Arribe&ntilde;os, fuera uno de los principales cerebros del golpe que se avecinaba.</p>
<p>Con respecto a Ortiz de Ocampo, su situaci&oacute;n era muy curiosa, habida cuenta de que se hab&iacute;a afiliado poco tiempo antes a la Sociedad Patri&oacute;tica, y los propios morenistas lo cre&iacute;an uno de los suyos. Es muy probable que se hubiera incorporado al &quot;Club&quot;, s&oacute;lo para estar al tanto de lo que tramaban los jacobinos y poder transmit&iacute;rselo al sector mayoritario del Gobierno; habida cuenta de que el saavedrismo estaba al tanto de todos los pormenores de los movimientos de sus adversarios pol&iacute;ticos; y a diferencia de sus pares morenistas de la Junta Grande, Ortiz de Ocampo no fue tocado en absoluto, y preserv&oacute; su cargo en el Gobierno, despu&eacute;s de la asonada del 5 y 6 de Abril de 1811.</p>
<p>Otros militares de renombre que participaron en el complot fueron los hermanos Juan Ram&oacute;n y Marcos Balcarce. En este caso, llama la atenci&oacute;n que, mientras otro hermano de los Balcarce (Antonio Gonz&aacute;lez Balcarce, jefe del Ej&eacute;rcito del Norte) era un decidido partidario de los morenistas (a quienes les deb&iacute;a, por otro lado, su designaci&oacute;n al frente de ese Ej&eacute;rcito), sus otros hermanos, militares tambi&eacute;n, simpatizaran con Cornelio Saavedra, el l&iacute;der militar m&aacute;s importante de Buenos Aires, en ese entonces. De all&iacute; es que deriva, entonces, el posterior enfrentamiento entre Manuel Belgrano (miembro de la facci&oacute;n morenista) con Juan Ram&oacute;n Balcarce, cuando ambos confluyeron en el Ej&eacute;rcito del Norte, al a&ntilde;o siguiente.</p>
<p><strong>Los civiles que&nbsp;participaron del complot</strong></p>
<p>En cuanto al factor civil part&iacute;cipe del movimiento &quot;orillero&quot; del 5 y 6 de Abril de 1811, podemos mencionar a los miembros de la Real Audiencia, los conjueces: Pedro Medrano, Vicente Atanasio Echavarr&iacute;a y Jos&eacute; Darragueira. Sin embargo, los l&iacute;deres civiles m&aacute;s destacados, que han quedado registrados en la historia, fueron: el abogado Joaqu&iacute;n Campana y los alcaldes de las &quot;quintas&quot;, como se llamaba entonces a los arrabales: Tom&aacute;s Jos&eacute; Grigera y Juan Pedro Aguirre.</p>
<p>Joaqu&iacute;n Campana era muy popular ejerciendo su profesi&oacute;n entre la poblaci&oacute;n de los suburbios de la Capital. Hab&iacute;a sido muy allegado a Saavedra, y tambi&eacute;n hab&iacute;an combatido juntos contra los ingleses. Muchos autores lo se&ntilde;alan como el cerebro civil del levantamiento, ya que result&oacute; ser su principal beneficiario. Por su cercan&iacute;a con el Presidente, muchos no creen que Saavedra no hubiera estado al tanto de lo que se tramaba.</p>
<p>En cuanto a Tom&aacute;s Jos&eacute; Grigera, era un importante agricultor de 57 a&ntilde;os, de los suburbios de la ciudad de entonces. Era amigo personal de Saavedra y de Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez. Muy probablemente, por influencia del Presidente de la Junta, recibi&oacute; el encargo del Cabildo porte&ntilde;o para &quot;la demarcaci&oacute;n de quarteles en las quintas de esta capital, para el arreglo de su polic&iacute;a&#8230; desde Barracas hasta el bajo de la Recoleta&quot;, y en tal car&aacute;cter hab&iacute;a sido designado &quot;Alcalde de las Quintas&quot;. Con este encargo, Grigera hab&iacute;a conseguido extender su influencia hacia las &quot;orillas&quot; o confines de la ciudad, sobre todo en la poblaci&oacute;n de la campa&ntilde;a, demarcando y censando a sus habitantes, a quienes conoc&iacute;a bien, ya que a &eacute;l reportaba toda la polic&iacute;a de la campa&ntilde;a; consiguiendo a armar una respetable clientela pol&iacute;tica, que le fue de mucha utilidad, llegado el momento oportuno.</p>
<p><strong>El objetivo de la&nbsp;&quot;Revoluci&oacute;n de los Orilleros&quot;</strong></p>
<p>Confabulados todos sus part&iacute;cipes, la asonada se agend&oacute; para estallar durante la noche del 5 y la madrugada del 6 de Abril de 1811. Juan Manuel Beruti, hermano del morenista Antonio Luis Beruti cuenta que el &quot;movimiento de los orilleros&quot; &quot;se hizo y se tram&oacute; tan sigilosamente que nadie lo supo hasta que no se vio, de tal manera que se sorprendi&oacute; al pueblo y tropas&quot;.&nbsp;</p>
<p>El objetivo de la revoluci&oacute;n era: barrer de la Junta Grande a los pocos vocales morenistas que hab&iacute;an quedado en su seno, disolver a la Sociedad Patri&oacute;tica, detener a los principales l&iacute;deres morenistas y deportarlos de la ciudad, purgar de elementos jacobinos al Regimiento &quot;Am&eacute;rica&quot; o &quot;Estrella&quot;, comandado por Domingo French, e implantar un estricto control de las actividades pol&iacute;ticas en la ciudad, a fin de detectar eventuales focos opositores. Todo estaba preparado para detonar el primer golpe de estado de la historia argentina.</p>
<p>&nbsp;La asonada empez&oacute; alrededor de las 23:00 horas de la noche del d&iacute;a viernes 5 de Abril de 1811, y se prolong&oacute; hasta la ma&ntilde;ana del S&aacute;bado 6. Se program&oacute; empezar de noche para sorprender a la facci&oacute;n adversaria, la morenista. Corresponde resaltar que los morenistas, tambi&eacute;n estaban preparando otra asonada contra los saavedristas, que se hab&iacute;a programado para despu&eacute;s del 20 de Abril. Lo que ocurri&oacute; fue que &eacute;stos, al tanto de los preparativos de la Sociedad Patri&oacute;tica, se les anticiparon en dos semanas.</p>
<p>Cuenta Ignacio N&uacute;&ntilde;ez, miembro del &quot;Club&quot; morenista, en sus &quot;Noticias Hist&oacute;ricas&quot; que &quot;Al anochecer del d&iacute;a 5 de abril empezaron a reunirse hombres emponchados y a caballo en los mataderos de Miserere, a la voz del alcalde de barrio don Tom&aacute;s Grigera, cuyo nombre s&oacute;lo conocido hasta ese d&iacute;a entre la pobre clase agricultora, principi&oacute; a ser hist&oacute;rico para este pa&iacute;s: a medianoche penetraron por las calles de la ciudad, y antes de venir el d&iacute;a ocuparon la plaza Mayor como mil quinientos hombres, pidiendo a gritos la reuni&oacute;n del cuerpo municipal, para elevar por su conducto sus reclamaciones al gobierno&quot;.</p>
<p>Se repet&iacute;a la misma f&oacute;rmula ensayada exitosamente el a&ntilde;o anterior, para deponer a Cisneros: tumultos en las calles, ocupaci&oacute;n de la Plaza del Cabildo, o de la Victoria y pedir que se convocara al mismo para imponerle un petitorio.</p>
<p>Contin&uacute;a narrando N&uacute;&ntilde;ez: &quot;de la ciudad, se salt&oacute; a los arrabales, en busca de m&aacute;quinas para ejecutar el movimiento, o como entonces se dec&iacute;a, se apel&oacute; a los hombres de poncho y chiripa contra los hombres de capa y de casaca&quot;. En esta narraci&oacute;n se describe magistralmente c&oacute;mo el oficialismo de la Junta Grande cosechaba adeptos en la campa&ntilde;a, mientras que la Sociedad Patri&oacute;tica reun&iacute;a las simpat&iacute;as de la juventud elegante de la Capital; que a su vez despreciaba a los orilleros; es decir, a la poblaci&oacute;n de los suburbios; protagonistas de la asonada</p>
<p><strong>Debates en la &quot;Sociedad Patri&oacute;tica&quot;</strong></p>
<p>El propio N&uacute;&ntilde;ez nos hace saber qu&eacute; se debat&iacute;a en la Sociedad Patri&oacute;tica (lo que hab&iacute;a encendido la alarma en el n&uacute;cleo saavedrista-provinciano): &quot;en cuyo seno, invoc&aacute;ndose los nombres del Obispo Las Casas (se refer&iacute;a a Fray Bartolom&eacute; de las Casas), del escoc&eacute;s Robertson, y el abate franc&eacute;s Raynal, se sosten&iacute;a el principio de que el pueblo hab&iacute;a reasumido la soberan&iacute;a, desde que el Emperador de los franceses hab&iacute;a cautivado la de los Reyes: que el pueblo ten&iacute;a derecho para darse la Constituci&oacute;n que mejor asegurase su existencia&hellip; que la mejor Constituci&oacute;n era la que garant&iacute;a a los ciudadanos sin excepci&oacute;n sus derechos de libertad, de igualdad y de propiedad, invocando en apoyo el Contrato Social del ginebr&eacute;s Rouseau, el Sentido Com&uacute;n del ingl&eacute;s Paine, y la Cavilaci&oacute;n Solitaria del franc&eacute;s Volney&quot;.</p>
<p><strong>&iquest;Qu&eacute; hac&iacute;an el de&aacute;n Funes&nbsp;y Saavedra esa noche?</strong></p>
<p>El propio de&aacute;n Gregorio Funes contar&iacute;a despu&eacute;s, que a eso de las 23.30 de esa noche, estando a punto de recostarse, fue a visitarlo, visiblemente preocupado Agust&iacute;n Jos&eacute; Donado, &quot;uno de los principales de la Sociedad Patri&oacute;tica&quot;, quien, atemorizado, lleg&oacute; con la noticia de que una multitud avanzaba hacia la plaza.</p>
<p>Por su parte, Cornelio Saavedra recordar&iacute;a que se enter&oacute; de la asonada, estando en el Fuerte de la ciudad, a eso de las 23:30 de la noche, cuando el teniente de artiller&iacute;a Bernab&eacute; San Mart&iacute;n le comunic&oacute; que hab&iacute;a una multitud convocada en los corrales de Miserere (en los alrededores de la actual plaza de &quot;Once&quot; porte&ntilde;a); y que comenzaban a avanzar hacia la Plaza.&nbsp;</p>
<p>Alarmado, Saavedra convoc&oacute; al Sargento Mayor de la plaza, Marcos Balcarce (part&iacute;cipe de la conjura), para que mantuviera a las tropas en alerta, en sus cuarteles, y mand&oacute; a convocar, en forma urgente, a los restantes miembros de la Junta Grande.</p>
<p><strong>Se re&uacute;ne la Junta Grande</strong></p>
<p>A eso de la medianoche ya hab&iacute;an llegado todos los vocales al Fuerte, junto con el resto de la multitud, que hab&iacute;a llenado la plaza. Una vez reunidos, cuenta Saavedra que &quot;se supo que don Tom&aacute;s Grigera, alcalde de las Quintas, hab&iacute;a en aquella ma&ntilde;ana citado a los otros de su cuartel&quot;. Los cuarteles eran como las barriadas, de entonces.</p>
<p>Al arribar, los vocales morenistas Hip&oacute;lito Vieytes y Nicol&aacute;s Rodr&iacute;guez Pe&ntilde;a reprendieron duramente al Presidente &quot;por no haber impedido este tumulto con las armas que estaban a su disposici&oacute;n&quot;; a lo que Saavedra aleg&oacute; que desconoc&iacute;a todo lo relacionado con este movimiento, hasta que se lo avisaron hac&iacute;a instantes. Adem&aacute;s de ello, intent&oacute; desviar la responsabilidad de la asonada hacia el Cabildo porte&ntilde;o, ya que el movimiento parec&iacute;a estar encabezado por ciertos alcaldes de las quintas y &quot;porque seg&uacute;n los partes que hab&iacute;a recibido hasta aquella hora, los conjurados s&oacute;lo invocaban la reuni&oacute;n de aquel cuerpo como el &uacute;nico que les inspiraba confianza&quot; (seg&uacute;n cuenta el descre&iacute;do N&uacute;&ntilde;ez).</p>
<p><strong>La Junta convoca a los cabildantes</strong></p>
<p>Como entonces todo pasaba por el Cabildo, la Junta decidi&oacute; convocar, al fuerte, a los miembros del Cabildo; y mand&oacute; a buscar a todos los alcaldes y regidores a sus casas. Una vez en la Fortaleza porte&ntilde;a, los cabildantes pidieron a la Junta que les permitiera sesionar en las Salas Capitulares del Cabildo, toda vez que era a ellos a quienes se dirig&iacute;a el petitorio de la multitud.&nbsp;</p>
<p>Pues, de no proceder de ese modo, los manifestantes podr&iacute;an llegar a creer que la propia Junta manten&iacute;a encerrados y prisioneros a los cabildantes, al no permitirles reunirse en su recinto natural de sesiones. Pese a que Saavedra y algunos vocales de la Junta apoyaron esta solicitud, la mayor&iacute;a resolvi&oacute; que el Cabildo sesionase en el fuerte, bajo la supervisi&oacute;n de la Junta Grande.</p>
<p>Acto seguido, y a eso de las 2 de la ma&ntilde;ana se hizo ingresar en esta reuni&oacute;n simult&aacute;nea de Junta Grande y Cabildo de Buenos Aires, a quien aparec&iacute;a como el responsable de la asonada, el alcalde Tom&aacute;s Grigera.</p>
<p><strong>El interrogatorio de Grigera</strong></p>
<p>En su extenso interrogatorio recibi&oacute; dur&iacute;simas preguntas, sobre todo, por parte de los vocales morenistas en la Junta Grande. Primero lo interrog&oacute; Cornelio Saavedra, quien narr&oacute; en una correspondencia particular suya: &quot;previo el juramento que se le recibi&oacute;, le pregunt&eacute;: &iquest;Si era verdad que hab&iacute;a procedido a citar y reunir los alcaldes de barrio y tenientes de cuartel? Respondi&oacute; que s&iacute;. &iquest;He dado yo orden para tal citaci&oacute;n? volv&iacute; a preguntar: No se&ntilde;or, contest&oacute; &eacute;l. &iquest;Pues de cuya orden, o en virtud de que mandato ha procedido usted a hacerla? De orden del pueblo contest&oacute; Grigera. &iexcl;Del pueblo! repliqu&eacute;. &iquest;Qui&eacute;n es ese pueblo que le da a usted tales &oacute;rdenes sin noticia ni conocimiento del gobierno? A lo que no respond&iacute;a m&aacute;s que &#39;el pueblo quiere, el pueblo tiene que pedir&#39;&quot;.</p>
<p>Luego Hip&oacute;lito Vieytes interrog&oacute; a Grigera, en forma muy dura (ilustraci&oacute;n). Sin embargo, &eacute;ste no se movi&oacute; de su libreto. Alegaba seguir el mandato popular de sus representados de las orillas. As&iacute;, el alcalde de las quintas soport&oacute; preguntas de la m&aacute;s diversa &iacute;ndole durante casi 4 horas, en el fuerte.</p>
<p><strong>Las tropas llegan a la plaza&nbsp;</strong></p>
<p>Ya amanec&iacute;a, y se empezaron a escuchar, sorpresivamente, redobles de tambores, que desde la plaza, llegaban a la fortaleza. Era el anuncio de que todas las tropas de la ciudad (con excepci&oacute;n del Regimiento Am&eacute;rica o Estrella de Domingo French; o los Granaderos de Fernando VII, de Florencio Terrada) se hab&iacute;an plegado al movimiento y apoyaban el petitorio de los orilleros.&nbsp;</p>
<p>En ese momento, un grupo de 50 personas, entre oficiales y civiles, encabezados por Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez y Juan Ram&oacute;n Balcarce, ambos de los H&uacute;sares, y el abogado Joaqu&iacute;n Campana, irrumpieron en la sala de despacho del Fuerte, donde estaba siendo interrogado Grigera, y demandaron que &eacute;ste y todos los cabildantes sean liberados y pudieran salir del fuerte. El alcalde Grigera, para efectivizar el petitorio de la multitud al Cabildo; y los regidores, para que pudieran recibirlo, sin presiones, en su sede natural.</p>
<p>Ante esta demostraci&oacute;n de fuerza, la Junta dej&oacute; salir al alcalde y los cabildantes, ante las aclamaciones de la multitud que ya saboreaba su triunfo, en las afueras del fuerte y en las puertas del Cabildo porte&ntilde;o.</p>
<p>Amanec&iacute;a el 6 de Abril de 1811; y una vez de que a los cabildantes de la ciudad de Buenos Aires se les permiti&oacute; salir de la fortaleza porte&ntilde;a, atravesaron la plaza del Fuerte, la Recova y luego la plaza del Cabildo, para ingresar a las Salas Capitulares del ayuntamiento porte&ntilde;o. Su camino se torn&oacute; dif&iacute;cil, ya que afuera hab&iacute;a una muchedumbre agolpada desde la noche anterior; a la cual se le hab&iacute;an sumado los distintos regimientos de infanter&iacute;a y de caballer&iacute;a de la ciudad, que formados en la plaza del fuerte, y a tambor batiente le hac&iacute;an saber a la Junta Grande que apoyaban el movimiento.</p>
<p>Con posterioridad, y entre v&iacute;tores, rodeado de los oficiales de los H&uacute;sares: Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez y Juan Ram&oacute;n Balcarce y por el abogado Joaqu&iacute;n Campana, sali&oacute; el alcalde de los arrabales, don Tom&aacute;s Grigera, que hab&iacute;a sido sometido a largas horas de un agotador interrogatorio en presencia de los vocales de la Junta Grande y de los regidores porte&ntilde;os en el fuerte.</p>
<p>A eso de las 7:00 de la ma&ntilde;ana y ya instalados los regidores en el Cabildo, salieron el cabildante Manuel Aguirre, acompa&ntilde;ado del S&iacute;ndico Procurador, Miguel Mariano de Villegas y el escribano del Cabildo, Justo N&uacute;&ntilde;ez (padre del morenista Ignacio N&uacute;&ntilde;ez, por quien sabemos muchos de los entretelones de la conjura), a recibir de los manifestantes, su petitorio.</p>
<p><strong>El petitorio</strong></p>
<p>La presentaci&oacute;n dirigida al Cabildo estaba suscripta, no s&oacute;lo por Grigera, sino por numerosos &quot;alcaldes de barrio&quot;; que seg&uacute;n al ordenamiento municipal de la ciudad de Buenos Aires, que databa de 1794, se denominaban tambi&eacute;n &quot;cuarteles&quot;. Este petitorio fue posteriormente publicado en una edici&oacute;n extraordinaria de la Gazeta de Buenos Ayres, del Lunes 15 de abril de ese a&ntilde;o; y en &eacute;l constaban las firmas de los alcaldes de los siguientes &quot;cuarteles&quot;: 8 (Juan Pedro Aguirre, que era, llamativamente, el &uacute;nico cuartel c&eacute;ntrico; ya que todos los dem&aacute;s eran suburbanos, en la &eacute;poca), 6 (Mart&iacute;n Grandoli &#8211; zona de influencia de la Parroquia de la Concepci&oacute;n -), 15 (Miguel Arellano &#8211; el Alto -), 17 (Rafael Ricardes &#8211; pasando Monserrat -), 20 (Ferm&iacute;n de Tocornal &#8211; sector Noroeste de la ciudad -) y 29 (Tom&aacute;s Illescas). Otros alcaldes y tenientes de barrio que suscribieron el petitorio eran: Jos&eacute; Bernab&eacute; M&aacute;rmol, Alejandro Lima, Pedro Fern&aacute;ndez, Pascual Su&aacute;rez, Francisco D&iacute;az y Andr&eacute;s Hidalgo. Tambi&eacute;n lo firmaban varios jefes y oficiales de los regimientos complotados.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>La expulsi&oacute;n de los espa&ntilde;oles&nbsp;</strong></p>
<p>El &quot;Petitorio del 6 de Abril de 1811&quot; constaba de 17 puntos, de la m&aacute;s variada &iacute;ndole. Por ejemplo, el punto 1&ordm; de la petici&oacute;n, demandaba, curiosamente: &quot;Convencido el pueblo de Buenos Aires de que las medidas adoptadas hasta el d&iacute;a para reconciliaci&oacute;n de los Espa&ntilde;oles Europeos Americanos, son a m&aacute;s de ineficaces, perjudiciales a la gran causa y sistema de gobierno que se sigue, y debe abrazarse en lo venidero; es su voluntad que se expulsen de Buenos Aires a todos los europeos de cualquier clase o condici&oacute;n, no acreditando de un modo p&uacute;blico, y que sirva de satisfacci&oacute;n al Pueblo, que han sido un&aacute;nimes y conformes a sus sentimientos, y opiniones, desde la instalaci&oacute;n de su nueva forma de gobierno por lo que respecta al enunciado sistema&quot;. Esta cl&aacute;usula desconcierta; toda vez que habi&eacute;ndose caracterizado el saavedrismo por su tradicional postura moderada hacia los espa&ntilde;oles y realistas, no se entiende este dr&aacute;stico endurecimiento hacia los europeos hispanos, a los cuales se buscaba expulsar de la ciudad. &iquest;Se habr&aacute; tratado una manera de desembarazarse de los vocales ib&eacute;ricos y morenistas de la Junta Grande (Juan Larrea y Domingo Matheu)?. Algunos creen que este punto fue puesto, encabezando la petici&oacute;n, adrede por los organizadores del movimiento. En efecto, sabido era para ellos que las clases bajas sent&iacute;an un fuerte rechazo hacia el elemento europeo; y decidieron aprovechar para s&iacute; este sentimiento, a fin de lograr la adhesi&oacute;n plena de la plebe a la asonada. Con saber, la muchedumbre, que lo primero que buscaba, p&uacute;blicamente, este movimiento, era deshacerse de los espa&ntilde;oles de la ciudad, iba a adherir al movimiento en forma ciega.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>La separaci&oacute;n de los&nbsp;vocales morenistas</strong></p>
<p>En el punto quinto del petitorio, los manifestantes reclamaban: &quot;Por lo mismo deben separarse de la Junta Provisional de esta Capital, Don Nicol&aacute;s Pe&ntilde;a y Don Hip&oacute;lito Vieytes (ilustraci&oacute;n), erigidos en vocales por la propia (Junta) con agregaci&oacute;n al &uacute;ltimo de la Secretaria de Gobierno y Guerra, como nombrados sin intervenci&oacute;n ni conocimiento del Pueblo, ordenando su salida inmediatamente fuera del territorio de la provincia&quot;. Es decir, exig&iacute;a la separaci&oacute;n de los morenistas Nicol&aacute;s Rodr&iacute;guez Pe&ntilde;a e Hip&oacute;lito Vieytes, como vocales de la Junta Grande por haber sido designados por la misma Junta, sin intervenci&oacute;n del pueblo de la ciudad de Buenos Aires.</p>
<p>No contentos con ello, y como no pod&iacute;an utilizar el mismo argumento para deshacerse de Juan Larrea y de Miguel de Azcu&eacute;naga (vocales que proven&iacute;an de la Primera Junta, que s&iacute; hab&iacute;an accedido a la misma, al igual que Saavedra, merced a un petitorio popular que se impuso al Cabildo porte&ntilde;o durante el 25 de Mayo de 1810); en el punto sexto expresaban: &quot;Don Miguel de Azcu&eacute;naga, y Don Juan Larrea, Vocales de la Junta, deben ser separados absolutamente de sus cargos, y salir en iguales t&eacute;rminos, por ser notorio que se han mezclado en facciones que han comprometido la seguridad p&uacute;blica&quot;. Es decir, los acusaban de simpatizar con la Sociedad Patri&oacute;tica y sus intentos desestabilizadores hacia el Gobierno.</p>
<p>Entonces, y como hab&iacute;a que cubrir esas cuatro vacantes as&iacute; producidas, el petitorio exig&iacute;a, en el punto s&eacute;ptimo: &quot;Quiere el Pueblo que los empleos de Vocales de su Junta que se notan vacantes, sean ocupados por las personas de Don Feliciano Chiclana, Don Atanasio Guti&eacute;rrez, Don Juan de Alag&oacute;n y Doctor Don Joaqu&iacute;n Campana, quien se har&aacute; cargo del despacho de la Secretar&iacute;a&quot;. De los cuatro nombres aqu&iacute; consignados, s&oacute;lo dos tuvieron alguna relevancia hist&oacute;rica: Feliciano Chiclana y Joaqu&iacute;n Campana.</p>
<p>El primero era, llamativamente, tanto amigo de Cornelio Saavedra (quien le dedic&oacute; algunas ep&iacute;stolas donde le contaba intimidades de la Primera Junta), y del ultra-morenista Juan Jos&eacute; Castelli. Es de pensar que, el saavedrismo contara con esta amistad, para integrarlo a la Junta. He aqu&iacute; que Chiclana era, a la saz&oacute;n, Gobernador Intendente de la provincia de Salta del Tucum&aacute;n, y no se encontraba en Buenos Aires. En cuanto al abogado Joaqu&iacute;n Campana, hab&iacute;a sido uno de los ide&oacute;logos del movimiento, y en este punto, los complotados exig&iacute;an, para su l&iacute;der, parad&oacute;jicamente, la Secretar&iacute;a que hab&iacute;a ocupado, originariamente, Mariano Moreno.</p>
<p><strong>Destierros de l&iacute;deres</strong></p>
<p>Yendo por m&aacute;s, el petitorio exig&iacute;a, en el punto 8&ordm;: &quot;Por autores de la sedici&oacute;n que acaba de suceder, tomando como pretexto la confinaci&oacute;n de los europeos solteros, deben separarse de sus empleos, y decretarse la expatriaci&oacute;n de Don Domingo French, Don Antonio Luis Beruti, Don Agust&iacute;n Donado, Don Gervasio Posadas y el presb&iacute;tero Vieytes; pues no es justo se abuse de la alta representaci&oacute;n del Pueblo, que no lo ha confiado a semejantes individuos con miras de envolvernos en sangre&quot;. En este punto, se exig&iacute;a la deportaci&oacute;n inmediata de los l&iacute;deres de la Sociedad Patri&oacute;tica, que no integraban la Junta Grande, a saber: French y Beruti, que eran los jefes del Regimiento Am&eacute;rica o Estrella. Agust&iacute;n Donado presid&iacute;a la Sociedad Patri&oacute;tica, y estaba secundado por Gervasio Posadas y el hermano de Hip&oacute;lito Vieytes, el padre Ram&oacute;n Vieytes y Mora. A estos dirigentes se los condenaba al destierro, sin ning&uacute;n tipo de proceso; y se les acusaba (parad&oacute;jicamente) de ser los &quot;autores de la sedici&oacute;n que acaba de suceder&quot;; cuando en realidad, la sedici&oacute;n morenista estaba planeada para estallar dos semanas despu&eacute;s.</p>
<p>Las dos cl&aacute;usulas siguientes constitu&iacute;an una reivindicaci&oacute;n expresa a la figura de Cornelio Saavedra: &quot;Como el dep&oacute;sito del poder ejecutivo en muchas personas prepara las trabas, entorpecimientos, e inconvenientes que tocamos desde que se sustrajo del Presidente Don Cornelio Saavedra, general nombrado por el Pueblo para el gobierno de las armas, es su voluntad que se retrovierta a &eacute;l en toda su plenitud, mediante la suma confianza que le merece, y porque siendo a m&aacute;s una prerrogativa que el Pueblo le concedi&oacute; no hubo facultades para quit&aacute;rsele sin su expreso consentimiento y conocimiento&hellip; Teniendo el Pueblo, como acaba de sentar, toda la confianza en el Se&ntilde;or Don Cornelio Saavedra, quiere que la Sub. Inspecci&oacute;n de Tropas corra a su cargo, incorporada al mando de las armas, para que se desempe&ntilde;e por &eacute;l mismo, o del modo que tenga por conveniente&quot;. Vale decir, este petitorio pretend&iacute;a otorgarle la plenitud del poder ejecutivo al Presidente de la Junta Grande; as&iacute; como tambi&eacute;n el mando de las fuerzas armadas.</p>
<p>En forma concordante, la cl&aacute;usula 15&ordf; establec&iacute;a: &quot;Es voluntad del Pueblo que &uacute;nicamente disfruten los honores y grados de Brigadieres los S. S. Don Cornelio Saavedra, y Don Antonio Balcarce&quot;. Con ello se ratificaba el mando absoluto de las tropas en Saavedra; al cual se equiparaba a Antonio Gonz&aacute;lez Balcarce, hermano de uno de los principales complotados en la conjura (Juan Ram&oacute;n Balcarce), jefe del Ej&eacute;rcito del Norte y vencedor en Suipacha, la primera victoria patria; en el m&aacute;ximo rango de la escala militar, de la &eacute;poca.</p>
<p>&nbsp;El petitorio del 6 de Abril de 1811, despu&eacute;s de solicitar el reemplazo de los vocales morenistas de la Junta Grande, el destierro de los dirigentes de la Sociedad Patri&oacute;tica y reivindicar la figura y autoridad del Presidente, el Brigadier Cornelio Saavedra, reservaba para los manifestantes una serie de facultades adicionales.</p>
<p>As&iacute;, en el punto 11&ordm; del petitorio, expresaba: &quot;El Pueblo quiere que en lo sucesivo no se practique elecci&oacute;n de alg&uacute;n Representante suyo, ni se ejecute variaci&oacute;n sustancial en la forma de su gobierno, sin que concurra con su expreso voto, a excepci&oacute;n de los casos comunes y ordinarios que siempre se ha practicado&quot;. Es decir: los complotados quer&iacute;an impedir la elecci&oacute;n de nuevos vocales a la Junta Grande sin su expresa participaci&oacute;n.</p>
<p>El punto 12&ordm; de dicho petitorio, era bastante confuso y enredado: &quot;El Pueblo ha visto con asombro, que olvidado el gobierno de muchos de los buenos Patriotas, se ha conferido uno de los primeros cargos del Reino a un sujeto que fuera de no ser natural del Pa&iacute;s, tampoco ha dado pruebas relevantes de patriotismo, comprometiendo por este medio la uni&oacute;n de las Provincias, dando margen a la disoluci&oacute;n y preparando quiz&aacute; las consecuencias de la guerra civil. As&iacute; quiere que en lo sucesivo no se d&eacute; empleo a individuo que no sea natural de la Provincia donde ha de ocuparlo, y es su voluntad que se retiren de los mandos los que de otro modo ocupen algunos; a no ser que la misma Provincia por haber acreditado su talento y patriotismo, lo pretenda, lo nombre, o lo consienta voluntariamente. Quiere el Pueblo que el Vocal, Don Manuel Belgrano, General de la Expedici&oacute;n destinada al auxilio de nuestros hermanos paraguayos, sea llamado y comparezca inmediatamente en esta Capital a responder a los cargos que se le formen&quot;. Esta es una de las cl&aacute;usulas m&aacute;s oscuras del manifiesto del 6 de Abril de 1811.</p>
<p><strong>&iquest;Qui&eacute;nes eran los&nbsp;&quot;buenos Patriotas&quot;?</strong></p>
<p>Por un lado, los sublevados se quejan de que se ha relegado del gobierno a &quot;muchos de los buenos Patriotas&quot;; y que, en vez de ellos &quot;se ha conferido uno de los primeros cargos del Reino a un sujeto que fuera de no ser natural del Pa&iacute;s, tampoco ha dado pruebas relevantes de patriotismo, comprometiendo por este medio la uni&oacute;n de las Provincias&quot;. Cuando los manifestantes hablan de &quot;muchos de los buenos Patriotas&quot; relegados del Gobierno, seguramente aluden a Joaqu&iacute;n Campana (ilustraci&oacute;n), Tom&aacute;s Grigera y los dem&aacute;s organizadores en la asonada.&nbsp;</p>
<p>Ahora, cuando hablan de que &quot;se ha conferido uno de los primeros cargos del Reino a un sujeto que fuera de no ser natural del Pa&iacute;s, tampoco ha dado pruebas relevantes de patriotismo&quot;; podr&iacute;an estar refiri&eacute;ndose a Juan Larrea, espa&ntilde;ol de origen, que por petitorio popular del 25 de Mayo del a&ntilde;o anterior, hab&iacute;a pasado a integrar el Primer Gobierno Patrio; y desde entonces, era vocal, tambi&eacute;n, de la Junta Grande; y cuyo relevo se hab&iacute;a requerido en la cl&aacute;usula 6&ordf; del petitorio.</p>
<p>Sin embargo, pasan por alto, los complotados, el caso de su referente, el propio Presidente de la Junta Grande, don Cornelio Saavedra; quien tampoco era natural de la provincia que lo hab&iacute;a designado como representante (Buenos Aires). En efecto: don Cornelio hab&iacute;a nacido en Potos&iacute;. Es decir: era altoperuano, y no porte&ntilde;o.</p>
<p><strong>La humillaci&oacute;n a Belgrano</strong></p>
<p>Mezclada en esta cl&aacute;usula aparece otro claro pase de facturas del saavedrismo a sus adversarios morenistas. Aqu&iacute; se exige, como pedido del &quot;Pueblo&quot; que se convoque al Vocal &quot;Don Manuel Belgrano, General de la Expedici&oacute;n destinada al auxilio de nuestros hermanos paraguayos&quot;, para someterlo a juicio, a rendir cuentas por su desempe&ntilde;o en la fallida Campa&ntilde;a al Paraguay.</p>
<p>De all&iacute; es que a Belgrano nunca le simpatizaron todos aquellos que intervinieron en esa asonada; en especial a Juan Ram&oacute;n Balcarce (con quien coincidir&iacute;a, al a&ntilde;o siguiente, en el Ejercito del Norte). En ellos ve&iacute;a el Creador de la Bandera a los responsables de su innecesaria humillaci&oacute;n p&uacute;blica.</p>
<p><strong>&quot;Pueblo de Buenos Ayres&quot;</strong></p>
<p>Finalmente, en las cl&aacute;usulas 14a y 17&ordf; los manifestantes se aseguraban que no se modifique el status quo obtenido en este golpe de estado, sin que el &quot;Pueblo&quot; (es decir, ellos mismos) confirieran su expresa aprobaci&oacute;n; hasta que se dictara una Constituci&oacute;n, por parte de un &quot;Congreso general&quot;. &quot;El Pueblo quiere que en lo sucesivo ning&uacute;n Vocal de la Junta tenga diferente destino del que es privativo a su Instituto, ni sea separado para el mando de cualquiera expedici&oacute;n, sin que preceda su consentimiento expreso&quot; (14&ordf;) y &quot;Las anteriores condiciones no podr&aacute;n reformarse ni variarse en todo o en parte, sin el voto general y consentimiento del Pueblo, hasta tanto que se publique la Constituci&oacute;n formada por el Congreso general, en que se establezca y ense&ntilde;e el modo como debe regirse&quot;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>&iquest;C&oacute;mo tomaron&nbsp;el golpe los morenistas?</strong></p>
<p>Ignacio N&uacute;&ntilde;ez, reconocido miembro de la Sociedad Patri&oacute;tica, en sus &quot;Noticias Hist&oacute;ricas&quot;, escritas 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de los hechos, recuerda: &quot;Los miembros de la Sociedad Patri&oacute;tica, que se hab&iacute;an retirado de las sesiones, en la noche anterior, empapados en sus tareas patri&oacute;ticas y literarias, tranquilos con la aprobaci&oacute;n de sus estatutos, y con el orden y la publicidad de sus trabajos: los j&oacute;venes decididos o exaltados en ideas, pero todav&iacute;a incapaces de prever y de apreciar las funestas consecuencias de una primera sedici&oacute;n brutal y vengativa, todos la tomaron como la representaci&oacute;n de una farsa, cuyo desenlace ser&iacute;a tan rid&iacute;culo en la parte moral, como lo era en lo personal de su composici&oacute;n. Ellos entraban a la plaza en peque&ntilde;os grupos, se interpolaban en los c&iacute;rculos de los hombres emponchados: &iquest;qu&eacute; hay paisano?, les preguntaban: &iquest;con qui&eacute;n han venido? &iquest;qu&eacute; buscan? &iquest;qu&eacute; est&aacute;n esperando?. Y as&iacute; como el Alcalde Grigera se hab&iacute;a referido al pueblo, los paisanos se refer&iacute;an al Alcalde por toda contestaci&oacute;n. Con los resultados de &eacute;stos y de otros interrogatorios, sal&iacute;an de la plaza, corr&iacute;an por las calles, entraban a los caf&eacute;s, ocupando la ma&ntilde;ana en comentar y ridiculizar, sin embozo y a carcajadas, las ocurrencias y las grotescas actitudes de estos desvalidos Soberanos&quot;.</p>
<p>N&uacute;&ntilde;ez nos cuenta que los morenistas, sorprendidos por la turba que hab&iacute;a sido &quot;arrastrada&quot; por los punteros pol&iacute;ticos a la plaza, se mofaban de la ignorancia que la muchedumbre ten&iacute;a, ya que no sab&iacute;a para qu&eacute; hab&iacute;a concurrido, en masa, al centro del poder pol&iacute;tico de las nacientes Provincias Unidas.</p>
<p>N&uacute;&ntilde;ez tambi&eacute;n nos cuenta que &quot;entre esta poblaci&oacute;n c&aacute;ndida e incauta, tan pura en materia de agitaciones pol&iacute;ticas, y todav&iacute;a tan subordinada a&uacute;n a las m&aacute;s simples autoridades del r&eacute;gimen arbitrario, se encontr&oacute; cuanto hab&iacute;a faltado en la poblaci&oacute;n de la ciudad; esto es, hombres que se prestasen a dar la cara sin embozo, y que creyesen enteramente f&aacute;cil arrastrar aquella clase de poblaci&oacute;n a ejercer en masa el derecho de petici&oacute;n que por primera vez iba a resonar en sus o&iacute;dos&quot;. Cuando N&uacute;&ntilde;ez hablaba de &quot;r&eacute;gimen arbitrario&quot; se refer&iacute;a al caciquismo pol&iacute;tico impuesto por los alcaldes rurales (de Hermandad) o urbanos (de Barrio) que hab&iacute;an orquestado la asonada y sublevado exitosamente a la plebe contra el elemento ilustrado y europeo.</p>
<p>Con respecto a los participantes de la pueblada, agrega N&uacute;&ntilde;ez: &quot;casi todos no sab&iacute;an escribir y necesitaban buscar qui&eacute;nes firmasen a su ruego&hellip; los que sab&iacute;an escribir no eran tan expertos en el manejo de la pluma, como lo eran en el de los instrumentos de labranza&quot;, a fin de subrayar, despectivamente, el origen suburbano y rural de la muchedumbre.</p>
<p><strong>La conclusi&oacute;n del Petitorio</strong></p>
<p>N&uacute;&ntilde;ez estim&oacute; la cantidad de manifestantes en 1500, aunque algunos historiadores, bas&aacute;ndose en que los firmantes del petitorio eran s&oacute;lo 116, creen que los part&iacute;cipes de la conjura eran muchos menos. Sin embargo, recordemos que, como dice N&uacute;&ntilde;ez, muchos participantes no sab&iacute;an ni leer ni escribir, y no hab&iacute;a tampoco muchos que pudieran firmar a ruego, y a su nombre.</p>
<p>El petitorio del 6 de Abril hab&iacute;a sido dirigido contra &quot;cierta porci&oacute;n de individuos&quot; &#8211; rezaba &#8211; que hab&iacute;an conformado &quot;una facci&oacute;n de intriga y c&aacute;bala&quot; (alud&iacute;a indudablemente a los morenistas de la Sociedad Patri&oacute;tica). El autoproclamado &quot;Pueblo de Buenos Ayres&quot; amenazaba que no se retirar&iacute;a &quot;del puesto donde se halla, y que ser&aacute;n imputables a V.E. qualquiera medidas menos moderadas, que pudieran adoptarse en su execuci&oacute;n por el propio Pueblo, que es &aacute;rbitro de tomarlas conociendo la voluntad general, pero con especialidad, quando interesa su libertad, conservaci&oacute;n y seguridad&quot;.&nbsp;</p>
<p>De la redacci&oacute;n surg&iacute;a claramente la autor&iacute;a intelectual del organizador de la conjura: el abogado Joaqu&iacute;n Campana.</p>
<p>&nbsp;Durante la ma&ntilde;ana del 6 de Abril de 1811, despu&eacute;s de haber presentado su petitorio, y mientras las autoridades deliberaban, los vocales morenistas de la Junta sent&iacute;an que su suerte estaba echada. Sin embargo, afuera del fuerte y del Cabildo, los miembros de la Sociedad Patri&oacute;tica sorprendidos y madrugados por sus adversarios saavedristas, quedaron como atontados, sin esbozar reacci&oacute;n alguna. S&oacute;lo atinaban a mofarse de sus enemigos pol&iacute;ticos. Nos cuenta Ignacio N&uacute;&ntilde;ez que llamaba la atenci&oacute;n esta &quot;nueva alianza de charreteras y chirip&aacute;s que ejercitaba la mordacidad de la servidumbre&quot;.</p>
<p>N&uacute;&ntilde;ez tambi&eacute;n nos describe las escenas de los manifestantes que ocupaban la actual Plaza de Mayo porte&ntilde;a: &quot;los unos se manten&iacute;an sentados, los otros tendidos en el santo suelo, comiendo o fumando&quot;. Cuando los morenistas les preguntaban qu&eacute; quer&iacute;an o a qu&eacute; hab&iacute;an venido, respond&iacute;an que &quot;no sab&iacute;an para que los hab&iacute;an tra&iacute;do&quot; y remit&iacute;an al alcalde Tom&aacute;s Grigera, a la inversa de lo que hab&iacute;a hecho &eacute;ste en el interior del fuerte, al referir que actuaba a las &oacute;rdenes del &quot;pueblo de Buenos Ayres&quot; reunido en la plaza. Los j&oacute;venes de la Sociedad Patri&oacute;tica, que adem&aacute;s pertenec&iacute;an a las familias m&aacute;s importantes de la ciudad, se re&iacute;an al ver este espect&aacute;culo de gente &quot;arriada&quot;, que ocupaba la plaza sin saber para qu&eacute;, inaugurando as&iacute; una mala costumbre de manipular a la plebe para designios pol&iacute;ticos de otros, que no ha perdido vigencia hasta nuestros d&iacute;as.</p>
<p>En su autobiograf&iacute;a, Gervasio Antonio Posadas (imagen) se&ntilde;al&oacute;: que hab&iacute;an acudido &quot;todos los vecinos de los arrabales y quintas como unos opas y sin saber a qu&eacute; fin eran all&iacute; citados&quot;, llevados &quot;por un tal Grigera&quot;. Estos j&oacute;venes morenistas, despu&eacute;s de recorrer la plaza, se reunieron en los caf&eacute;s para &quot;comentar y ridiculizar, sin embozo y a carcajadas, las ocurrencias y las grotescas actitudes de estos desvalidos soberanos&quot;.</p>
<p><strong>El debate el Petitorio</strong></p>
<p>Entretanto, el Cabildo puso en conocimiento de la Junta Grande el petitorio de la multitud; y all&iacute; se volvi&oacute; a generar un debate, primero entre morenistas y saavedristas; &eacute;stos apoyando los cambios en la composici&oacute;n de la Junta, y aqu&eacute;llos oponi&eacute;ndose al mismo. Vali&eacute;ndose del peso del n&uacute;mero, saavedristas y provincianos aprobaron en general casi todos los puntos demandados en el petitorio; aunque los historiadores discrepan en cuanto a la verdadera posici&oacute;n de Cornelio Saavedra ese d&iacute;a. Algunos creen que tanto &eacute;l, como el de&aacute;n Gregorio Funes aprobaron s&oacute;lo el relevo de los vocales morenistas, y consideraron &quot;exorbitantes&quot; los dem&aacute;s asuntos peticionados, contra la mayor&iacute;a de la Junta que, encabezada por Jos&eacute; Juli&aacute;n P&eacute;rez (diputado por Tarija) y Juan Gorriti (representante de Jujuy), los aprobaron a todos, a libro cerrado.</p>
<p>En cambio, otros creen que fue a la inversa, que tanto P&eacute;rez, como el juje&ntilde;o Gorriti s&oacute;lo aprobaron la expulsi&oacute;n de los morenistas; y se opusieron (contra la opini&oacute;n de Saavedra y Funes) a aprobar todos los dem&aacute;s puntos del petitorio, &quot;por razones de salud p&uacute;blica&quot;.</p>
<p>Como sea que hubiese sido, el caso es que &quot;por salir del apuro porque la gente permanec&iacute;a en su puesto y la tropa no se mov&iacute;a&quot;, la mayor&iacute;a de la Junta aprob&oacute; todo lo solicitado, y resolvi&oacute; convocar a una nueva &quot;asamblea&quot; a llevarse a cabo dentro de los pr&oacute;ximos 8 d&iacute;as.</p>
<p><strong>La cacer&iacute;a de los dirigentes&nbsp;de la Sociedad Patri&oacute;tica</strong></p>
<p>Ya triunfante la revoluci&oacute;n, pasadas las 10 de la ma&ntilde;ana, y para asestarles el golpe final a sus adversarios, los complotados mandaron a llamar a los jefes del Regimiento morenista &quot;Estrella&quot; o &quot;Am&eacute;rica&quot;: Domingo French y Antonio Luis Beruti, al cuartel de este cuerpo; argumentando que eran convocados al fuerte por la Junta.</p>
<p>No percatados ambos de la trama, llegaron hasta la actual Plaza de Mayo, donde fueron detenidos y encerrados en el cuartel de los Arribe&ntilde;os, que quedaba en la zona; por ser &eacute;ste uno de los m&aacute;s regimientos m&aacute;s comprometidos con la asonada, al mando del Vocal Francisco Antonio Ortiz de Ocampo (representante de La Rioja) y el futuro caudillo cordob&eacute;s Juan Bautista Bustos. Instantes despu&eacute;s, consignas de soldados sublevados hicieron una recorrida por los domicilios de los m&aacute;s notorios l&iacute;deres de la Sociedad Patri&oacute;tica: Posadas, Agust&iacute;n Jos&eacute; Donado, el padre Ram&oacute;n Vieytes y Felipe Cardozo; apres&aacute;ndolos a todos.</p>
<p>Al mediod&iacute;a del 6 de Abril, la Asonada de los Orilleros hab&iacute;a triunfado; pues se hab&iacute;an alcanzado todos sus objetivos propuestos en el petitorio elevado a las autoridades. Desde los balcones del Cabildo se anunci&oacute; a la multitud que sus deseos hab&iacute;an sido aprobados, y se los inst&oacute; a retornar a sus casas. Por la tarde, se traslad&oacute; a los detenidos a la Guardia de Luj&aacute;n, a la espera de ser desterrados.</p>
<p>Los gestores de la pueblada orillera, que se hab&iacute;an autoatribuido el car&aacute;cter de &quot;pueblo de Buenos Ayres&quot; se anotaron un gran triunfo. Era raro que este sector social reconociera &uacute;nicamente como interlocutor y &uacute;nica autoridad v&aacute;lida al Cabildo, a quien dirigiera su petitorio, salteando a la Junta Grande, por contar &eacute;sta con elementos morenistas. M&aacute;xime cuando los participantes de la asonada no participaban en la elecci&oacute;n de los cabildantes, que estaba reservada &uacute;nicamente a la &quot;parte principal y m&aacute;s sana del vecindario&quot;; es decir, a la gente &quot;decente&quot;, como se dec&iacute;a en aquella &eacute;poca.</p>
<p>Juan Manuel Beruti, hermano de Antonio Luis, el segundo Jefe del Regimiento Am&eacute;rica o Estrella, apresado por los revolucionarios, reprocha al Cabildo, en sus &quot;Memorias Curiosas&quot;, que haya cedido a las exigencias del populacho &quot;suponiendo pueblo a la &iacute;nfima plebe del campo, en desmedro del verdadero vecindario ilustre que ha quedado burlado&hellip; bien sab&iacute;an los facciosos que si hubieran llamado al verdadero pueblo, no habr&iacute;a logrado sus planes el presidente&quot;. Para Beruti, ese verdadero pueblo &quot;ha tenido que callar, por temor a la fuerza&quot;. &quot;En aquella jornada se ense&ntilde;&oacute; al pueblo de Buenos Aires y a todos los pueblos que se pod&iacute;a derrocar cuatro gobernadores&quot;, aludiendo a los 4 vocales morenistas removidos por la sedici&oacute;n, recordar&iacute;a Posadas. Presagiaba, con bastante raz&oacute;n, que &quot;Saavedra abre la caja de Pandora&quot; por la cual cualquier movimiento donde se manipulara al populacho y a la fuerza armada podr&iacute;a dar por tierra a un gobierno leg&iacute;timo en el R&iacute;o de la Plata; como ocurrir&iacute;a de all&iacute;, en lo sucesivo.</p>
<p>Funes discrepar&iacute;a con los morenistas y dir&iacute;a, a&ntilde;os despu&eacute;s: &quot;el gobierno no tuvo el menor influjo&quot; y hasta llegar&iacute;a a sostener, c&oacute;micamente, que &quot;la revoluci&oacute;n del 5 y 6 de Abril&hellip; fue sofocada&quot;.</p>
<p><strong>El &ldquo;Tribunal de Seguridad&rdquo;</strong></p>
<p>Dos d&iacute;as despu&eacute;s se constituy&oacute; un &quot;Tribunal de Seguridad P&uacute;blica&quot;, cuyo nombre remit&iacute;a al terrible Comit&eacute; de Salvaci&oacute;n o de Salud P&uacute;blica del Terror franc&eacute;s, que, encabezado por Maximilien Robespierre, hab&iacute;a pasado indistintamente por la guillotina a mon&aacute;rquicos y religiosos como a revolucionarios moderados o disidentes. Este Tribunal se integr&oacute; con un conjuez criollo de la Real Audiencia (Vicente Anastasio Echevarr&iacute;a), el capit&aacute;n Bustos, de los Arribe&ntilde;os, y tres reconocidos saavedristas m&aacute;s; y de inmediato comenzaron a cazar a los miembros del la Sociedad Patri&oacute;tica ahora disuelta de hecho; pues hab&iacute;a quedado ac&eacute;fala, ante el encarcelamiento de sus principales dirigentes. Entre el 9 y el 10 de Abril se hicieron redadas que terminaron con m&aacute;s de 100 ciudadanos detenidos en los distintos cuarteles de la ciudad.</p>
<p>En la Junta Grande se reemplazaron a los vocales morenistas con los saavedristas impuestos en el petitorio del 6 de Abril, encabezados por el abogado Joaqu&iacute;n Campana, verdadero cerebro de la revuelta; y el 9 de Abril se remitieron circulares a los cabildos del interior, comunic&aacute;ndoles que el 6 de Abril: &quot;no ser&aacute; para Buenos Ayres menos glorioso que el 12 de agosto, 5 de julio y 25 de mayo&quot;. En reconocimiento a sus servicios, el 12 de Abril el Gobierno ascendi&oacute; a Grigera al rango de &quot;alcalde mayor&quot;.</p>
<p><strong>&quot;Asamblea&quot; del 13 de Abril.</strong></p>
<p>El 13 de Abril se llev&oacute; a cabo la &quot;asamblea&quot; que hab&iacute;a convocado el Cabildo y a la cual se hab&iacute;a invitado a los firmantes del petitorio. En ella Saavedra ofreci&oacute; su renuncia y neg&oacute; toda participaci&oacute;n en la asonada, en estos t&eacute;rminos: &quot;todos igualmente confesaron que yo no hab&iacute;a tenido idea alguna de sus intentos; que antes procuraron ocult&aacute;rmelos, recelosos de que los embarazase&quot;. La asamblea rechaz&oacute; (obviamente) su dimisi&oacute;n; a lo que luego el Presidente de la Junta Grande elogi&oacute; el movimiento del 5 y 6 de Abril en estos t&eacute;rminos: &quot;m&aacute;s de 4000 personas que en la noche del citado 5 de abril se juntaron en la plaza, y causaron la feliz mutaci&oacute;n de cosas&quot;.</p>
<p>El 15 de Abril, en una edici&oacute;n extraordinaria de la Gazeta de Buenos Ayres, diario oficial de la Junta Grande, se dio la noticia de la asonada, en t&eacute;rminos elogiosos hacia el movimiento; mientras se descalificaba a los morenistas vencidos como: &quot;fan&aacute;ticos, fren&eacute;ticos, dem&oacute;cratas furiosos, desorganizadores, inmorales, hambrientos de sangre y de pillaje, infames, traidores, facciosos, almas bajas, c&iacute;nicos revoltosos, insurgentes, hidras pozo&ntilde;osas y corruptores del pueblo&quot;.</p>
<p>Para concluir, Saavedra, en sus memorias recordar&iacute;a &quot;publicado este suceso, y comunicado a los pueblos, se recibi&oacute; con buen semblante. Conservo en mi poder una carta gratulatoria, que con motivo de &eacute;l, me dirigi&oacute; el doctor don Antonio &Agrave;lvarez Jonte, desde Chile&quot;.</p>
<p>En sus memorias, Gervasio Antonio Posadas recordar&iacute;a: &quot;Don Miguel Azcu&eacute;naga, don Juan Larrea, don Nicol&aacute;s Rodr&iacute;guez Pe&ntilde;a y don Hip&oacute;lito Vieytes, vocales de la Junta, renunciaron; no les admitieron y a los pocos d&iacute;as fueron desterrados en la pueblada o primer montonera del 5 y 6 de Abril de 1811, dirigida por Saavedra, su confidente doctor Campana y otros sus amigos&quot;. El morenismo nunca crey&oacute; las excusas esgrimidas por Cornelio Saavedra para exculparse del movimiento orillero. Posadas era en aquella &eacute;poca notario, es decir, escribano del Obispado de Buenos Aires. En sus memorias &eacute;ste relativizar&iacute;a su participaci&oacute;n en la Sociedad Patri&oacute;tica: &quot;por el mes de Mayo de 1811 fui invitado para concurrir a una sociedad patri&oacute;tica establecida en la casa del Consulado, con aprobaci&oacute;n de la Junta gobernadora. Me excus&eacute; y remit&iacute; a la sociedad un corto donativo para los gastos ocurrentes&quot;.</p>
<p>Lleno de estupor, entonces, nos cuenta: &quot;Sin embargo de vivir as&iacute; retirado de toda reuni&oacute;n de gentes, en la ma&ntilde;ana del 6 de Abril fui sorprendido en mi casa y arrestado en un cuartel, desde el cual pas&eacute; al obispo una carta, y dirig&iacute; a la Junta un memorial. Continuando esta maldad, en la tarde del mismo d&iacute;a 6 de Abril me colocaron en un coche sim&oacute;n con otros tres individuos, y con porci&oacute;n de tropa de caballer&iacute;a nos condujeron al fuerte o guardia de Lujan, desde donde dirig&iacute; otra representaci&oacute;n a la Junta gobernadora y una cartita al obispo. Yo en esto me divert&iacute;a y nada perd&iacute;a&quot;.</p>
<p><strong>Destierro de los morenistas&nbsp;</strong></p>
<p>Al poco tiempo se le notific&oacute; a &eacute;l y a los dem&aacute;s apresados por la conjura, que ser&iacute;an desterrados &quot;a trescientas leguas, a la ciudad de Mendoza&quot;. Tambi&eacute;n tom&oacute; conocimiento Posadas de &quot;una Gaceta extraordinaria del d&iacute;a 15 de Abril en que se me expatriaba a pedimento del pueblo de Buenos Aires, por autor de una sedici&oacute;n que acababa de suceder, y por otros cr&iacute;menes; sin forma de proceso, sin la m&aacute;s ligera audiencia, ni permitirme la menor defensa: todo ello como obra de una porci&oacute;n de pillastrones, mentirosos y embrollones&quot;. De este modo se inauguraba en la Argentina, la costumbre de castigar a los opositores pol&iacute;ticos internos, sin proceso previo, ni asegurar las garant&iacute;as individuales de defensa de los inculpados. Asegurado el alejamiento de los morenistas, ahora la Junta Grande se avoc&oacute; a precaverse contra esa multitud que le hab&iacute;a facilitado el triunfo; de la cual, sin embargo, recelaba, ya que por ser tan voluble que podr&iacute;a, en cualquier momento, sublevarse contra la propia Junta, ante cualquier circunstancia. No era ajeno a la Junta el gran &eacute;xito con el cual la plebe movilizada hab&iacute;a desplazado, sin disparar un solo tiro, a todos los opositores del Gobierno. &quot;El ejemplo que se ten&iacute;a a la vista hac&iacute;a prever a otros el mayor peligro de una sublevaci&oacute;n de la esclavatura, o en los indios, cuyo n&uacute;mero era considerable en el Alto Per&uacute; y en las provincias de abajo, hasta la capital&quot;.</p>
<p>Entonces intentaron desmontar el monstruo que hab&iacute;an creado. A tal fin, buscaron restarles poder a los &quot;Alcaldes de Barrio&quot;; que eran los antiguos punteros barriales; que originariamente eran designados a perpetuidad. La Junta orden&oacute; que fueran elegidos anualmente; a fin de evitar entronizar verdaderos Se&ntilde;ores Feudales en los barrios.</p>
<p><strong>Campa&ntilde;a contra el Gobierno</strong></p>
<p>Pasado el mal trago del desguace de la Sociedad Patri&oacute;tica y la destituci&oacute;n de los vocales morenistas; los simpatizantes del &quot;Club&quot; que no hab&iacute;an sido apresados empezaron a trabajar en la revancha. A pocos d&iacute;as se inici&oacute; una intens&iacute;sima campa&ntilde;a difamatoria contra la Junta Grande. Un indio, que era ayudante de un zapatero encontr&oacute; el 20 de Junio de 1811 en el suelo de la Plaza de la Victoria una serie de panfletos an&oacute;nimos (inaugurando tambi&eacute;n, de esta manera tal costumbre en nuestro pa&iacute;s) difamatorios contra las autoridades.</p>
<p>Los mismos se conservan en el Archivo General de la Naci&oacute;n, bajo la siguiente identificaci&oacute;n: &quot;Criminales seguidos en averiguazi&oacute;n de los Autores y c&oacute;mplices de varios pasquines inflamatorios contra el Superior Govierno&quot;. Es curioso repasar lo que dec&iacute;an algunos, ya que eran bastante xen&oacute;fobos: &quot;el potosino borracho de Saavedra&quot;; o &quot;el cordob&eacute;s Funes, el correntino Cosio, el tucumano Molina, el montevideano Campana, todos Forasteros, os mandan y os han esclavisado. &iquest;No os abochorn&aacute;is, patricios m&iacute;os?. &iquest;En esto han benido a parar tus glorias y tus asa&ntilde;as?&quot;. O bien: &quot;Si a Liniers, Concha, Allende, S&aacute;nz, Nieto y C&oacute;rdoba se les quit&oacute; la vida porque quer&iacute;an conservar estos dominios para el Franc&eacute;s. &iquest;Por qu&eacute; no se le quitar&aacute; al Potosino Saavedra, a Funes, a Cosio, a Molina, a Campana y a Segu&iacute;, que nos quieren entregar a la naci&oacute;n Portuguesa, la m&aacute;s rid&iacute;cula y odiada de todas; y cuando no aspiren a ello, quieren ser unos verdaderos d&eacute;spotas o tiranos; para lo cual y para realizar esta obra; han expatriado a los verdaderos patriotas y hombres justos que nos defend&iacute;an, suponi&eacute;ndoles figurados cr&iacute;menes?&#8230; Mirad que el Pueblo es el que nos paga nuestros sueldos: a &eacute;ste es al que debemos defender y morir por &eacute;l; no Saavedra ni esta Junta de puros forasteros del carajo&hellip; Acab&eacute;monos de determinar lo m&aacute;s breve y posible, antes que dejen entrar a los enemigos para esclavizarnos; y despu&eacute;s nos ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil defender nuestra libertad. Pondremos de Presidente a un verdadero Patricio, de vocales y comandantes de armas a verdaderos patriotas; y fuera todo forastero; pues no es raz&oacute;n que &eacute;stos nos gobiernen siendo tan b&aacute;rbaros, y habiendo tan famosos patricios; y este Pueblo de Buenos Aires, que ha sido el libertador de todos esos pueblos que estaban esclavos&quot;.</p>
<p>Estos volantes difamatorios intentaban explotar la vanidad y el localismo porte&ntilde;os, poni&eacute;ndolos en contra de los provincianos y saavedristas, que monopolizaban la Junta Grande; tild&aacute;ndolos de &quot;forasteros&quot; o de traidores, suponi&eacute;ndolos, err&oacute;neamente, en combinaciones con la Corte Portuguesa, a fin de someter al ex Virreinato a la corona lusitana; lo cual era falso; pero igual serv&iacute;a para difamar al Gobierno. Adem&aacute;s de tildar a Saavedra de alcoh&oacute;lico, acusaban a los l&iacute;deres provincianos de la Junta Grande de humillar a los &quot;patricios&quot;, es decir, a los porte&ntilde;os, a quienes los dem&aacute;s pueblos del Interior deb&iacute;an sometimiento, atento a la calidad de &quot;libertador&quot; de la ciudad Buenos Aires para con las dem&aacute;s provincias (recordemos que la Revoluci&oacute;n de Mayo hab&iacute;a estallado en la Capital y despu&eacute;s se hab&iacute;a &quot;exportado&quot; al Interior).&nbsp;</p>
<p>Estos pasquines conten&iacute;an otras imprecisiones: no era verdad que se hab&iacute;a ejecutado a Liniers, Guti&eacute;rrez de la Concha, Allende, S&aacute;nz, Nieto y C&oacute;rdova porque &eacute;stos pretendieran &quot;conservar estos dominios para&quot; Napole&oacute;n. Se los fusil&oacute; por su lealtad a la causa realista; y por oponerse a la Revoluci&oacute;n de Mayo, que ya intu&iacute;an, con raz&oacute;n, que iba a ser el primer paso hacia la Independencia de estas colonias americanas. Finalmente, surge de los mismos la profunda indignaci&oacute;n de sus autores, que acusaban a los provincianos y saavedristas de &quot;ser unos verdaderos d&eacute;spotas o tiranos; para lo cual y para realizar esta obra; han expatriado a los verdaderos patriotas y hombres justos que nos defend&iacute;an, suponi&eacute;ndoles figurados cr&iacute;menes&quot;; aludiendo, de este modo, al destierro de los l&iacute;deres de la Sociedad Patri&oacute;tica, sin proceso previo. En estos pasquines se intentaba ligar al Gobierno, at&aacute;ndolo a los intereses de los odiados portugueses, eternos rivales de esta parte del Plata, a fin de atraer la simpat&iacute;a popular hacia el morenismo.</p>
<p>La idea era fogonear todo foco de posible descontento contra la Junta Grande. Por esa &eacute;poca se echaron a correr los rumores m&aacute;s inveros&iacute;miles: que el Ej&eacute;rcito del Norte, de la mano de Juan Jos&eacute; Castelli y de Antonio Gonz&aacute;lez Balcarce se hab&iacute;a sublevado contra la Junta (lo cual no era cierto; pese a que la idea flotaba en la mente de ambos). El flamante secretario Joaqu&iacute;n Campana denunci&oacute; que se esperaba en la ciudad una invasi&oacute;n nocturna inminente, por parte de los montevideanos realistas. Se trataba de una falsa alarma, a fin de distraer a la opini&oacute;n p&uacute;blica y para aglutinar voluntades que se iban alejando, ante el creciente desprestigio del gobierno. Acorde con todo &eacute;sto, en el ej&eacute;rcito patriota destacado en la Banda Oriental, un oficial empez&oacute; a fomentar la deserci&oacute;n entre los soldados, &quot;havlando de la debilidad de nuestras tropas y que ben&iacute;an a batirnos tropas de Espa&ntilde;a y que no pod&iacute;a durar esto, que todo hera aparato&quot;.</p>
<p><strong>Y en la Banda Oriental&#8230;</strong></p>
<p>En tanto, en la Banda Oriental, el pueblo de la campa&ntilde;a, encabezado por Jos&eacute; Gervasio Artigas se sublev&oacute; contra la dominaci&oacute;n realista. Los fieles al rey se terminaron recluyendo dentro de los muros de Montevideo. Entonces, la Junta Grande envi&oacute; un ej&eacute;rcito en auxilio de los patriotas orientales; que puso sitio a la capital oriental en Junio de 1811; mientras la escuadra realista segu&iacute;a asolando las costas de las localidades que hab&iacute;an adherido a la Revoluci&oacute;n. En respuesta al sitio de Montevideo, entre el 15 y el 16 de Junio la escuadra realista bombarde&oacute; por primera vez la ciudad de Buenos Aires, que &uacute;nicamente dispon&iacute;a de una lancha ca&ntilde;onera, con un solo ca&ntilde;&oacute;n, comandada por Hip&oacute;lito Bouchard, la cual se defendi&oacute; la ciudad hasta que se rompi&oacute; su cure&ntilde;a y debi&oacute; regresar a puerto. El bombardeo en s&iacute; no gener&oacute; da&ntilde;os mayores, aunque s&oacute;lo unos pocos heridos. Sin embargo, ello aument&oacute; el descontento de los porte&ntilde;os, hacia la Junta Grande, al sentirse indefensos y atacados en su propia casa.</p>
<p>Despu&eacute;s de haber triunfado categ&oacute;ricamente en la incruenta Revoluci&oacute;n del 5 y 6 de Abril de 1811, el saavedrismo y sus aliados provincianos no supieron consolidarse en el poder. Al poco tiempo los residuales de la Sociedad Patri&oacute;tica, que no hab&iacute;an sido acallados o desterrados, desataron una fuerte campa&ntilde;a de desprestigio contra la Junta Grande, apelando al origen for&aacute;neo o provinciano de la mayor&iacute;a de sus vocales; con el fin de aglutinar el elemento localista porte&ntilde;o. A eso se sumaron las malas noticias que empezaron a llegar de todas partes: primero desde el Paraguay, luego con el bloqueo y posterior bombardeo al puerto de Buenos Aires, por parte de la flotilla realista de Montevideo.</p>
<p>A ello se sumaron algunas actitudes de ciertos espa&ntilde;oles, que calaron hondo en la Junta, a saber: se enjuici&oacute; a dos sargentos hispanos del regimiento morenista Am&eacute;rica o Estrella: Francisco de Castro y Antonio Ramonel, por haberse re&iacute;do e ido a tomar un caf&eacute; cuando se su unidad era convocada en forma urgente. Se proces&oacute; tambi&eacute;n a varios europeos bajo el cargo de haber hablado en contra del Gobierno. El candelero catal&aacute;n Josep Casanovas fue acusado de decir que los vocales de la Junta Grande &quot;los unos hab&iacute;an sido pulperos y los otros tenderos y por eso no ten&iacute;an talento para governar&quot;; condici&oacute;n agravada por negarse a presentar las armas de fuego que ten&iacute;a en su casa, ante una requisa del Gobierno. Una testigo lo acus&oacute; de desprestigiar los ejercicios que realizaban los Patricios, diciendo que &quot;ah&iacute; empieza el fandango de los negros&quot;. Otros hab&iacute;an tildado de &quot;ladrones&quot; a los vocales de la Junta. Un pulpero de Galicia fue encarcelado por afirmar que &quot;se cagaba en la Junta de Buenos Aires&quot;. Otro gallego, ante una patrulla, dec&iacute;a que &quot;nada le importaba, tenientes ni alcaldes&quot;.</p>
<p>La Junta reaccion&oacute;, el 1&deg; de Julio de 1811, reactivando el plan originario de expulsar a todos los espa&ntilde;oles residentes de Bs. As., que figuraba en el petitorio del 6 de Abril; y que hab&iacute;a sido puesto en el primer punto con el &uacute;nico af&aacute;n de seducir a la plebe, a fin que adhiriera al movimiento; pero que nadie pensaba seriamente llevar a la pr&aacute;ctica. Ante la gran oposici&oacute;n que gener&oacute; esta medida, debi&oacute; aplaz&aacute;rsela.</p>
<p><strong>Nuevo bombardeo de Bs. As.</strong></p>
<p>El 27 de Julio, volvi&oacute; a aparecer la escuadra de Montevideo, con 5 peque&ntilde;os buques y 2 ca&ntilde;oneras, y bombardearon la ciudad, a fin de amedrentar a la poblaci&oacute;n. Juan Angel de Michelena, comandante de la flotilla realista, intim&oacute; la rendici&oacute;n de la ciudad; la cual fue rechazada. El comerciante ingl&eacute;s John Robertson nos cuenta que la gente se congregaba en las azoteas de la ciudad, para contemplar los ca&ntilde;oneos, como si fueran fuegos artificiales. Ocurre que por el bajo calado del puerto, los buques deb&iacute;an fondear lejos de la rada; con lo que dificultaba el alcance y precisi&oacute;n de la artiller&iacute;a.</p>
<p>Ante la negativa a rendirse de la ciudad, Michelena reanud&oacute; el ca&ntilde;oneo. &quot;Las negras lavanderas prorrump&iacute;an en gritos, golpe&aacute;ndose la boca con las manos y hac&iacute;an toda suerte de ademanes grotescos y extravagantes&quot;, narra Robertson.</p>
<p><strong>Llega la noticia del&nbsp;Desastre de Huaqui</strong></p>
<p>Sin embargo, el golpe de gracia a la Junta Grande lleg&oacute; el 20 de Julio de 1811: la noticia del desastre de Huaqui. El Ej&eacute;rcito del Norte, al mando de Juan Jos&eacute; Castelli y Antonio Gonz&aacute;lez Balcarce hab&iacute;a sido pr&aacute;cticamente destrozado en el Alto Per&uacute; un mes antes.</p>
<p>Al respecto, expres&oacute; Cornelio Saavedra: &quot;el suceso del 5 y 6 de abril precedi&oacute; al contraste del Desaguadero poco m&aacute;s de dos meses, tiempo escaso para haber tenido noticias de los males, expedido providencias oportunas y haberse ejecutado por la gran distancia que mediaba entre el gobierno y el campamento de Huaqui. La separaci&oacute;n de Castelli de la representaci&oacute;n que obten&iacute;a hubiera sido desde luego la m&aacute;s oportuna: sin duda sus corresponsales de adentro se la anunciaron, o &eacute;l se la crey&oacute; posible en aquellas circunstancias, pero aseguro tambi&eacute;n que hubiera sido muy arriesgada&quot;. En esta reflexi&oacute;n, Saavedra era consciente de que lo mejor hubiera sido, para su facci&oacute;n, relevar a Castelli del Ej&eacute;rcito del Norte, aunque reconoce que esta decisi&oacute;n hubiera sido muy peligrosa, ya que hubiera generado una guerra civil en el Alto Per&uacute;.</p>
<p>Juan Ignacio Gorriti, sacerdote juje&ntilde;o y vocal de la Junta Grande, cuenta que: &quot;el representante Castelli que estaba con el ej&eacute;rcito daba cuidados a Saavedra y los suyos, proyectamos pues que el mismo Saavedra lo reemplazase y que al efecto se pusiese en marcha para Salta&#8230; Castelli para nada serv&iacute;a, menos que para dar impulso a la organizaci&oacute;n del ej&eacute;rcito, nada importaba separarlo de &eacute;l. Saavedra aunque militar era inepto en todo sentido, porque hasta esa &eacute;poca nuestros militares no eran sino de parada&quot;. Tan equivocado no estaba Gorriti: ni Castelli ni Saavedra eran aptos para organizar un ej&eacute;rcito en campa&ntilde;a. El primero era abogado y pol&iacute;tico, con nula formaci&oacute;n militar. El segundo, toda su vida hab&iacute;a sido comerciante y hacendado. El destino quiso que sus pares de milicias lo eligieran jefe del regimiento de infanter&iacute;a m&aacute;s numeroso de la Capital, durante las Invasiones Inglesas; sin tener Saavedra ni estudios, vocaci&oacute;n o formaci&oacute;n militar alguna.</p>
<p>Era tan grave lo que hab&iacute;a ocurrido que la Junta, ante el descalabro en el Desaguadero (Huaqui) resolvi&oacute; mandar a hacerse cargo del Ej&eacute;rcito del Norte a su mismo Presidente, el 26 de Agosto de 1811, junto con uno de sus principales apoyos pol&iacute;ticos en la Junta: el vocal tucumano Manuel Felipe Molina. Un mes antes ya hab&iacute;an partido tambi&eacute;n hacia el Alto Per&uacute; dos cuadros del saavedrismo y protagonistas de la asonada del 5 y 6 de Abril: Juan Ram&oacute;n Balcarce (de los h&uacute;sares) y Juan Antonio Pereira (el segundo jefe de Patricios).</p>
<p>Al poco tiempo, el otro l&iacute;der de la Junta Grande, el de&aacute;n Gregorio Funes, parti&oacute; hacia la Banda Oriental, a ra&iacute;z de la invasi&oacute;n portuguesa a dicha provincia, a fin de intentar encontrar una salida diplom&aacute;tica al conflicto. Entonces, la Junta qued&oacute; pr&aacute;cticamente ac&eacute;fala, sin liderazgos fuertes para encaminar las decisiones o hacer frente a los furibundos embates opositores, que cada vez se desencadenaban con mayor intensidad.</p>
<p><strong>Domingo Matheu asume&nbsp;la Presidencia de la Junta</strong></p>
<p>La presidencia provisoria del &oacute;rgano recay&oacute; en manos del antiguo vocal hispano de la Primera Junta, don Domingo Matheu, quien se hab&iacute;a salvado del destierro, al cual hab&iacute;an sido condenados los restantes miembros morenistas de la Junta Grande: Miguel de Azcu&eacute;naga, Juan Larrea, Hip&oacute;lito Vieytes y Nicol&aacute;s Rodr&iacute;guez Pe&ntilde;a; &uacute;nicamente porque hab&iacute;a trabado amistad con los vocales provincianos de la Junta Grande: Jos&eacute; Sim&oacute;n Garc&iacute;a de Cossio (Corrientes) y Manuel Felipe Molina (Tucum&aacute;n). &Eacute;stos hab&iacute;an avogado por Matheu ante Joaqu&iacute;n Campana, que lo quer&iacute;a deportar igual. Molina y Cossio le dijeron a Campana que Matheu &quot;no ten&iacute;a partido con nadie&quot;, a fin de salvarlo del destierro. Para estar en la mira de Campana, dir&iacute;a luego Matheu, &quot;era bastante el ir a la tertulia de don Gervasio Posadas de donde sal&iacute;an todos los males&quot;. Ausentes los principales l&iacute;deres pol&iacute;ticos y militares de la facci&oacute;n gobernante (Saavedra, Funes, Molina, Balcarce y Pereira); el flamante secretario de la Junta Grande, Joaqu&iacute;n Campana, entr&oacute; en p&aacute;nico y empez&oacute; a esparcir rumores conspirativos por doquier, sin importarle mucho a qui&eacute;n rozaba. Sus habladur&iacute;as llegaron a afectar a varios miembros del Cabildo de Buenos Aires, quienes comisionaron al cabildante Manuel Hermenegildo Aguirre de Lajarrota para que se entrevistara con las autoridades de la Junta Grande: su presidente, Domingo Matheu y el vocal juje&ntilde;o Juan Ignacio Gorriti. El regidor les transmiti&oacute; su profundo malestar por &quot;el deplorable estado de nuestra situaci&oacute;n pol&iacute;tica y la continua alarma en que estaba la capital por los rumores de revoluci&oacute;n que esparc&iacute;a el secretario Campana&quot;. Gorriti le respondi&oacute; que &quot;si el Cabildo conoce &eacute;sto, en su mano est&aacute; el remedio; y si no lo toma, es responsable al p&uacute;blico&quot;. Sabedor Gorriti de que el Cabildo, en el pasado, hab&iacute;a instituido a toda la Primera Junta, y hab&iacute;a removido y designado vocales a gusto, le correspond&iacute;a a los propios cabildantes tomar cartas en el asunto, relevando al agitador Campana. De todos modos, Gorriti y Matheu se comprometieron a conversar del asunto con los dem&aacute;s integrantes de la Junta Grande.</p>
<p><strong>La destituci&oacute;n de Campana</strong></p>
<p>No les cost&oacute; mucho trabajo encontrar apoyo entre los restantes vocales, para desplazar al cuestionado secretario de la Junta, habida cuenta de que &quot;a todos hab&iacute;a llenado la medida del sufrimiento la est&uacute;pida audacia de Campana&quot;. El 16 de Setiembre de 1811 el Cabildo envi&oacute; una comisi&oacute;n hacia el Gobierno, por la cual afirmaba que no pod&iacute;a garantizar la seguridad p&uacute;blica &quot;mientras permaneciera el secretario Campana y otros en sus puestos y que le extra&ntilde;aba que debiendo haber llegado a sus o&iacute;dos el clamor popular no hubiera hecho ya dimisi&oacute;n de su puesto&quot;.</p>
<p>Para tratar la acusaci&oacute;n, la Junta orden&oacute; salir de la sesi&oacute;n a Campana, y accedi&oacute; a lo peticionado por el Cabildo. Campana, desesperado, &quot;suplic&oacute; a la Junta que se le custodiase con guardia doble y que en el mismo d&iacute;a se le hiciese salir de la ciudad, en efecto la acusaci&oacute;n tuvo lugar a la una y a la oraci&oacute;n Campana con una buena escolta hab&iacute;a salido para Chascom&uacute;s&quot;.</p>
<p>El sector gobernante de la Junta Grande, conducida por saavedristas y provincianos, estaba en severa crisis. El grupo estaba pr&aacute;cticamente disgregado y en estado de shock, luego de una seguidilla de malas noticias que se recibieron en la Capital; siendo la del desastre de Huaqui, la que termin&oacute; por rematarlo. Sus principales l&iacute;deres se alejaron casi simult&aacute;neamente de la Capital: Cornelio Saavedra con su principal colaborador (el vocal tucumano Manuel Felipe Molina) y sus sostenes militares (Juan Ram&oacute;n Balcarce y Juan Antonio Pereira) se dirigi&oacute; hacia el Alto Per&uacute;, a hacerse cargo de lo que quedaba del Ej&eacute;rcito del Norte. El de&aacute;n Gregorio Funes, acompa&ntilde;ado del secretario Juan Jos&eacute; Paso y del diputado por Tarija, Jos&eacute; Juli&aacute;n P&eacute;rez, se dirigi&oacute; a la Banda Oriental, a ra&iacute;z de la invasi&oacute;n portuguesa; que se tem&iacute;a tomara a las fuerzas patrias por la espalda, mientras &eacute;stas sitiaban Montevideo. Quedando pr&aacute;cticamente ac&eacute;fala la Junta Grande, se encomend&oacute; a su vocal decano, el hispano Domingo Matheu, la presidencia del &oacute;rgano; donde quedaban &uacute;nicamente los vocales m&aacute;s moderados del grupo saavedrista-provinciano y el secretario Dr. Joaqu&iacute;n Campana, ferviente seguidor de Saavedra. Para contrarrestar la incesante campa&ntilde;a de desprestigio orquestada por la oposici&oacute;n, contra la Junta Grande, Campana hab&iacute;a comenzado un torrente de versiones, comentarios, y difamaciones contra todo el mundo, ya que no confiaba en nadie. Alarmados por las acusaciones del Secretario, el Cabildo de Buenos Aires lo denunci&oacute; formalmente ante la Junta y solicit&oacute; su separaci&oacute;n; a lo que el Gobierno accedi&oacute;, para alivio de la mayor&iacute;a de los vocales.</p>
<p><strong>La eliminaci&oacute;n del Tribunal&nbsp;de Seguridad P&uacute;blica</strong></p>
<p>Entonces, casi no quedaban fan&aacute;ticos saavedristas en la Junta; lo cual facilit&oacute; la movida que vino despu&eacute;s. La agitaci&oacute;n opositora crec&iacute;a a pasos agigantados; &quot;las murmuraciones siguen con gran fuste&quot;, comentaba un testigo de los hechos. El diputado juje&ntilde;o Juan Ignacio Gorriti, un sacerdote moderado, que hab&iacute;a contribuido al desplazamiento de Campana, ocup&oacute; su lugar, provisoriamente, como Secretario de la Junta Grande. El pr&oacute;ximo paso hacia la moderaci&oacute;n exig&iacute;a eliminar el Tribunal de Seguridad P&uacute;blica que manejaba arbitrariamente el cordob&eacute;s Juan Bautista Bustos, oficial de los Arribe&ntilde;os. En esa &eacute;poca, un destacamento del Regimiento de Arribe&ntilde;os hab&iacute;a apresado a un pulpero, acusado de hablar mal del gobierno. Tambi&eacute;n se lo despoj&oacute; de su pulper&iacute;a, &quot;que como todos saben en Buenos Aires importan considerable cantidad de pesos&quot;. Sin embargo, nunca se probaron los cargos que se le imputaban. Cuando el expediente se elev&oacute; a la Junta Grande; se advirti&oacute; que nunca se le hab&iacute;a permitido declarar al acusado, ni ejercer su leg&iacute;tima defensa. Entonces, el padre Gorriti se indign&oacute; y propuso &quot;quitar de la naci&oacute;n este objeto de esc&aacute;ndalo y afrenta, echando por tierra la obra y el autor&quot;; con lo cual la Junta elimin&oacute; el Tribunal que Bustos manejaba.</p>
<p>Habiendo salido Campana de la Junta, el 16 de Septiembre de 1811; dos d&iacute;as despu&eacute;s, alrededor de 50 agitadores ocuparon la plaza enfrente del Cabildo, para demandar la elecci&oacute;n de diputados a la Junta Grande. Imp&aacute;vidos, los contemplaban como 300 &quot;mirones, entre lavanderas, verduleros y carretilleros&quot;. Entre los manifestantes se encontraban: Jos&eacute; Sosa, Francisco Planes, Mart&iacute;n Thompson, Vicente L&oacute;pez y Planes (futuro autor de la letra del Himno Nacional), Francisco Paso y Justo Garc&iacute;a Valdez. Era evidente que en este movimiento confluyeron elementos residuales de la Sociedad Patri&oacute;tica, que se hab&iacute;an salvado de la c&aacute;rcel y de la deportaci&oacute;n, con otros actores locales, indignados con el gobierno provinciano-saavedrista de la Junta.&nbsp;</p>
<p><strong>El Cabildo Abierto del&nbsp;19 de Setiembre de 1811</strong></p>
<p>Presionado el Cabildo por esta movida opositora (que era bien reducida, comparada con la pueblada del 5 y 6 de Abril), acept&oacute; la convocatoria para elegir diputados para el 19 de Septiembre, limitada s&oacute;lo a vecinos de Buenos Aires, excluyendo expresamente a los espa&ntilde;oles. Al amanecer del 19, piquetes de soldados bloquearon los accesos a la plaza para que no entraran &quot;negros, muchachos ni otra gente com&uacute;n&hellip; a fin de que no hubieren des&oacute;rdenes&quot;, cuenta Antonio Luis Beruti. El vecino Juan Jos&eacute; Echevarr&iacute;a, dir&iacute;a que las tropas, siguiendo instrucciones del Cabildo, permit&iacute;an el paso &quot;a toda persona decente, y la estorban a las mujeres de todas clases y a gente de medio pelo&quot;. Cuenta tambi&eacute;n que en la plaza &quot;hay varios predicadores y compradores de votos&quot;. Otro testigo dir&iacute;a: &quot;una porci&oacute;n de facciosos (no exterminados) engendrados en la pueblada o montonera del 5 y 6 de abril, formaron otra, erigieron una especie de tribunal bajo de la Recova&quot;. Practicada la elecci&oacute;n en este nuevo &quot;Cabildo Abierto&quot;, se eligi&oacute; a los dos diputados m&aacute;s votados: Feliciano Chiclana, con 783 votos; Juan Jos&eacute; Paso, con 743; &quot;porque estos sugetos eran los que el pueblo reunido en la plaza ped&iacute;a y quer&iacute;a&quot;.&nbsp;</p>
<p>En tercer lugar hab&iacute;a salido Manuel de Sarratea, con 616. Los siguientes 16 ciudadanos m&aacute;s votados ser&iacute;an considerados &quot;consultores&quot;, ante cualquier eventualidad. Sarratea encabezaba la lista de &quot;consultores&quot;. Otro &quot;consultor&quot; era Esteban Romero, que ante la ausencia de Saavedra, comandaba el Regimiento de Patricios. Romero no era un saavedrista ac&eacute;rrimo; pues hab&iacute;a tenido algunas diferencias con su superior, en el pasado. Tal vez por estos motivos, Romero no sofoc&oacute; este movimiento ni impidi&oacute; la asunci&oacute;n de los nuevos diputados, claramente opositores.</p>
<p>Sobre esta elecci&oacute;n, Saavedra dir&iacute;a, en forma despectiva &quot;el gobierno ejecutivo, que se estableci&oacute; el 23 de septiembre de 1811 &iquest;tuvo en realidad otro origen que un tumulto de la plebe?. &iquest;Y no se hizo lo que ella quiso?&quot;. Juan Jos&eacute; Paso retorn&oacute; a la ciudad, convenientemente, al d&iacute;a siguiente de su &quot;reelecci&oacute;n&quot; como diputado.</p>
<p><strong>La creaci&oacute;n del&nbsp;Primer Triunvirato</strong></p>
<p>Agobiados los vocales de la Junta Grande por tantos meses de tensiones, rumores y enfrentamientos, y ante la evidencia de que la gesti&oacute;n de la cosa p&uacute;blica estaba totalmente trabada, por el gran n&uacute;mero de miembros que la conformaban; intent&oacute;, en esta elecci&oacute;n, buscar una soluci&oacute;n de compromiso con la triunfante oposici&oacute;n porte&ntilde;a; y mediante una circular aprobada en acuerdo del d&iacute;a 25 de Septiembre de 1811, resolvi&oacute; autolimitar su propio poder, creando un &oacute;rgano ejecutivo de tres vocales: los dos nuevos diputados electos por la Capital, sum&aacute;ndole un tercero, el consultor m&aacute;s votado (Manuel de Sarratea), para que ejercieran el gobierno revolucionario; reserv&aacute;ndose la propia Junta Grande el car&aacute;cter de &oacute;rgano legislativo, controladora del primero; y asumiendo el nombre de &quot;Junta Conservadora de la Soberan&iacute;a del se&ntilde;or Fernando VII y de las leyes nacionales&quot;. Era el triunfo, en la pr&aacute;ctica y casi un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, de la idea originaria de Mariano Moreno, que sosten&iacute;a que los representantes de la Capital (la entonces Primera Junta) estuvieran a cargo del &oacute;rgano ejecutivo de gobierno; y que los diputados del interior conformaran un organismo legislativo aparte. Corresponde aclarar que nunca se le denomin&oacute; &quot;Triunvirato&quot;; en la &eacute;poca, y que tal nombre reci&eacute;n lo recibi&oacute;, por porterioridad, por parte de los historiadores, por semejanza con la instituci&oacute;n romana de la Antig&uuml;edad.</p>
<p><strong>La Circular del 25 de&nbsp;Setiembre de 1811</strong></p>
<p>&quot;En las cr&iacute;ticas circunstancias de nuestros negocios era de primera necesidad organizar un sistema de secreto, unidad, y energ&iacute;a para salvar la Patria de los peligros que la amenazan.&nbsp;</p>
<p>Una triste experiencia ha ense&ntilde;ado, que es imposible dar al gobierno este car&aacute;cter sin disminuir el n&uacute;mero de los gobernantes; y este convencimiento dict&oacute; &aacute; los diputados de las Provincias, de acuerdo, y com&uacute;n consentimiento con el pueblo de Buenos-Ayres, la resoluci&oacute;n de criar un poder executivo &aacute; nombre y representaci&oacute;n del Sr. D. Fernando VII, que reconcentrando la autoridad, y los poderes que los pueblos hab&iacute;an confiado &aacute; sus representantes, acordase los remedios necesarios para tantos males, reconoci&eacute;ndose en los mismos diputados el poder legislativo, que se reservan para los objetos y fines que fuesen m&aacute;s convenientes, seg&uacute;n se manifestar&aacute; en el arreglo, que ha de circularse &aacute; las provincias, y pueblos unidos. As&iacute; se verific&oacute; el d&iacute;a 23 del presente mes, reconoci&eacute;ndose por aclamaci&oacute;n el gobierno nuevamente constituido, compuesto de tres vocales, y tres secretarios sin voto, para los diferentes ramos de gobierno, guerra y real hacienda, haciendo recaer la elecci&oacute;n como en personas de la mejor confianza, en los se&ntilde;ores Dr. D. Feliciano Chiclana, Dr. D. Juan Jos&eacute; Passo, diputados de esta ciudad, y D. Manuel de Sarratea, y como secretarios en el diputado de Tarija Dr. D. Jos&eacute; Juli&aacute;n Perez, D. Bernardino Rivadavia y Dr. D. Vicente L&oacute;pez: los diputados creen que con este paso tomen un nuevo semblante nuestros negocios; y en su consecuencia han acordado ordenar &aacute; V. S. se reconozca, y jure en esa ciudad, y su distrito el nuevo gobierno, encargando se celebre este acto con el decoro y solemnidad posibles, como un suceso tan importante &aacute; los intereses de la patria. Dios guarde &aacute; V. S. muchos a&ntilde;os. Buenos-Ayres Septiembre 25 de 1811&quot;.</p>
<p><strong>(*) Abogado, Ingeniero en&nbsp;</strong><strong>Sistemas de Informaci&oacute;n y&nbsp;</strong></p>
<p><strong>Docente Universitario.</strong></p>
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		<title>Manuela Pedraza. La Heroína olvidada.</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jan 2012 13:32:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Articulos de Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo Bustos Thames]]></category>

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		<description><![CDATA[
Por Juan Pablo Bustos Thames*
No se sabe mucho sobre esta mujer, nacida en Tucum&#225;n durante la segunda mitad del Siglo VIII, llamada Manuela Hurtado y Pedraza; conocida entre nosotros simplemente como: Manuela Pedraza. 

Pareciera haber ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img align="left" alt="" height="222" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/10/Juan-Pablo-Bustos-Thames.gif" width="198" /></strong></p>
<p><strong>Por Juan Pablo Bustos Thames*</strong></p>
<p>No se sabe mucho sobre esta mujer, nacida en Tucum&aacute;n durante la segunda mitad del Siglo VIII, llamada Manuela Hurtado y Pedraza; conocida entre nosotros simplemente como: Manuela Pedraza. </p>
<p><span id="more-682"></span></p>
<p>Pareciera haber sido hija matrimonial de Alejandro Hurtado y Juana Petrona Hurtado; quienes era probable que hayan sido primos, que recibieron dispensa especial del obispo para casarse durante la segunda mitad del Siglo XVIII.&nbsp;</p>
<p>La cuesti&oacute;n es que esta mujer era &quot;natural del Tucum&aacute;n y avecindada en esta Capital&quot;. Tampoco se sabe c&oacute;mo fue a parar a la Capital del entonces Virreinato. Sin embargo, hay autores que creen que se mud&oacute; all&iacute; para escapar a la condena social que le significaba haber sido madre soltera de un ni&ntilde;o bautizado el 6 de Mayo de 1798, con el nombre de Juan Cruz.</p>
<p><strong>La Reconquista de Buenos Aires</strong></p>
<p>Se sabe que para 1806, y en v&iacute;speras de la Primera Invasi&oacute;n Inglesa, circunstancia en la cual su nombre quedar&iacute;a grabado para siempre en la historia, figuraba casada con &quot;el cabo de Asamblea Jos&eacute; Miranda, asturiano&quot;, y resid&iacute;a &quot;en el segundo Cuartel, 6&ordf; manzana, vereda al este&quot;, de la ciudad de Buenos Aires. Es decir, sobre calle Reconquista, antes de llegar a la esquina de Av. Corrientes. En otras palabras, Manuela era vecina de Ana Perich&oacute;n de Vandehuil, la afamada amante de Santiago de Liniers, que viv&iacute;a a metros de su casa. En las inmediaciones se instalar&iacute;a despu&eacute;s su comprovinciano, el diputado a la Junta Grande por Tucum&aacute;n, Manuel Felipe Molina.</p>
<p>Durante la Primera Invasi&oacute;n Inglesa, entre los d&iacute;as 10 y 12 de Agosto de 1806 tuvo lugar la lucha final por la Reconquista de la ciudad de Buenos Aires, llegando a su punto m&aacute;ximo cuando las milicias y los voluntarios conducidos por don Santiago de Liniers tomaron la Plaza Mayor y pusieron sitio al Fuerte de la ciudad, que era el &uacute;ltimo basti&oacute;n en donde se hab&iacute;an atrincherado los invasores brit&aacute;nicos, para resistir la embestida final de Liniers y los suyos.</p>
<p>Es legendaria la participaci&oacute;n de hombres, mujeres y ni&ntilde;os de todas las edades en las jornadas de la Reconquista. El propio Juan Manuel de Rosas, que ten&iacute;a, a la saz&oacute;n 13 a&ntilde;os, particip&oacute; con hero&iacute;smo en la misma.</p>
<p><strong>Versiones sin fundamento hist&oacute;rico</strong></p>
<p>Algunos historiadores creen que Manuela Hurtado se hab&iacute;a casado con un porte&ntilde;o de apellido Pedraza. Tambi&eacute;n cuentan que su marido se hab&iacute;a enrolado, durante las jornadas de la Reconquista, en el Regimiento de Patricios, donde se alistaban los voluntarios de Buenos Aires. Con posterioridad, cuentan, Manuela decide acompa&ntilde;ar a su marido en su lucha contra los invasores, y pelea lado a lado con &eacute;l, con quien formaba, dicen, &quot;una pareja de leones&quot;, que no se amedrentaba del fuego de metralla que ca&iacute;a sobre ellos; y luchaba sin tregua contra los brit&aacute;nicos. Seg&uacute;n esta misma versi&oacute;n, el marido de Manuela cae mortalmente herido por un disparo de un soldado brit&aacute;nico el 11 de Agosto de 1806. Manuela, tom&oacute; el fusil que dej&oacute; caer su marido, y con esa arma, mat&oacute;, a su vez, a quien hab&iacute;a disparado contra su esposo. No contenta con ello, persigui&oacute; al pelot&oacute;n enemigo, y mat&oacute; a otro soldado, de un bayonetazo.</p>
<p>Esta versi&oacute;n no tiene mucho sustento hist&oacute;rico. En primer lugar, es imposible que el marido de Manuela se hubiera enrolado en el Cuerpo de Patricios; toda vez que este Regimiento reci&eacute;n se cre&oacute; a partir de Setiembre de 1806, una vez ya superada la Primera Invasi&oacute;n Inglesa, y es sabido que el esposo de Manuela, era &quot;cabo de asamblea&quot; (es decir, de milicias) y asturiano.&nbsp;</p>
<p>Tampoco existen datos fidedignos, sino &uacute;nicamente presunciones, de que hubiera fallecido durante el asedio al fuerte de Buenos Aires, entre el 10 y el 12 de Agosto de ese a&ntilde;o.</p>
<p>Algunas an&eacute;cdotas de la &eacute;poca dan cuenta de que, cuando Liniers atraves&oacute; la Plaza, para dirigirse a tomar posesi&oacute;n del fuerte de Buenos Aires, reci&eacute;n rendido por los ingleses, luciendo su uniforme con jirones y agujeros, signos de la dura lucha empe&ntilde;ada, iba acompa&ntilde;ado por una entusiasta turba que lo vivaba, pos&oacute; su atenci&oacute;n en esta brava mujer, que le present&oacute; al Reconquistador el fusil con el cual ultimara a un soldado brit&aacute;nico, llorando la muerte de su marido, ca&iacute;do en la acci&oacute;n. Luego, sostienen otros, una vez creado el Regimiento de Patricios, Liniers habr&iacute;a resuelto integrarla al mismo y d&aacute;ndole el grado de Alf&eacute;rez, con goce de sueldo.</p>
<p>Con respecto al comportamiento heroico de Manuela Pedraza, &uacute;nicamente podemos asegurar lo que ha llegado a nosotros en los documentos de la &eacute;poca.</p>
<p><strong>El parte de Liniers</strong></p>
<p>El propio Santiago de Liniers, entonces Comandante General de Armas de Buenos Aires, fue el primero en narrar las proezas de Manuela Pedraza. Dice Liniers en su parte: &quot;No debe omitirse el nombre de la mujer de un cabo de Asamblea, llamada Manuela la Tucumanesa, que combatiendo al lado de su marido con sublime entereza mat&oacute; un ingl&eacute;s del que me present&oacute; el fusil&quot;. En ning&uacute;n lugar se menciona que el marido de Manuela hubiera ca&iacute;do en la batalla. Del parte de Liniers, que se conserva actualmente en el Cabildo de la ciudad de Buenos Aires se desprende que Manuela era tucumana, que combati&oacute; gallardamente al lado de su esposo, y que en la acci&oacute;n de la Reconquista, ultim&oacute; a un soldado brit&aacute;nico; del cual obtuvo su fusil, que se lo present&oacute;, en tributo, al Reconquistador de la ciudad. Tambi&eacute;n se desprende que su marido era cabo de milicias y que el soldado ultimado por la &quot;tucumanesa&quot; era s&oacute;lo uno y no dos, como dan cuenta otras versiones.</p>
<p><strong>La versi&oacute;n del franc&eacute;s Pierre Giequel</strong></p>
<p>Pierre Giequel era un franc&eacute;s que luch&oacute; tambi&eacute;n, contra los ingleses, por aquellos, d&iacute;as, en Buenos Aires, y nos traza una imagen de &quot;La Tucumanesa&quot;. Nos dice que iba vestida de hombre, combatiendo junto a su marido y que con sus propias manos mat&oacute; a un soldado enemigo. Contin&uacute;a narrando Giequel (con evidente sorna) que no le sorprende este hecho; ya que tal vez no sea el primer muerto que Manuela Pedraza carga consigo, habida cuenta de que la misma &quot;ha recorrido largamente los campos como contrabandista&quot;. En efecto, y como lo se&ntilde;alaremos despu&eacute;s, es muy probable que el marido de &quot;La Tucumanesa&quot; hubiera sido un Blandengue de la Frontera. Los Blandengues sol&iacute;an tomar, para s&iacute;, determinados botines, cuando rescataban bienes robados o hurtados en la campa&ntilde;a, donde prestaban servicios (de all&iacute; es que pudo haberla tildado de &quot;contrabandista&quot;). Los Blandengues ten&iacute;an fama de &quot;hacer la vista gorda&quot; en los territorios confiados a su cuidado, cuando en sus costas se practicaba el contrabando con buques extranjeros, violando el monopopio forzoso impuesto por Espa&ntilde;a a sus colonias.</p>
<p>Era com&uacute;n, en estas tierras, que las mujeres de la pampa colonial compartieran muchas actividades t&iacute;picamente &quot;masculinas&quot; con sus maridos; acompa&ntilde;&aacute;ndolos en sus tareas, faenas, negocios, viajes. As&iacute;, era com&uacute;n que cabalgaran, usaran armas de fuego, vistieran como hombres, por una mayor comodidad en el uso de caballos, usaran lazo o cuchillo. Hasta hablaban libremente con los hombres, y opinaban de pol&iacute;tica y asuntos p&uacute;blicos, para gran esc&aacute;ndalo de los extranjeros y reci&eacute;n llegados a nuestras costas.</p>
<p><strong>Lo narrado por Bartolom&eacute; Mitre</strong></p>
<p>El propio Bartolom&eacute; Mitre, rescatando testimonios de la &eacute;poca nos cuenta: &quot;Hasta las mujeres recibieron la corona del triunfo en la cabeza de una hero&iacute;na llamada Manuela la Tucumana, que combatiendo en ese d&iacute;a al lado de su marido, mat&oacute; con sus propias manos un soldado, a quien quit&oacute; el fusil, que present&oacute; a Liniers, recibiendo en premio de su haza&ntilde;a los despachos de alf&eacute;rez&quot;. Estos testimonios corroboran el valor de la &quot;Tucumanesa&quot;, que se hizo p&uacute;blico en toda la ciudad; donde todos cre&iacute;an justo y apropiado un reconocimiento. Sin embargo, Mitre se adelanta un poquito a los hechos, al mencionar que se le otorgaron los despachos de &quot;alf&eacute;rez&quot;. Tampoco Mitre se&ntilde;ala que el marido de Manuela hubiera contado entre las bajas propias.</p>
<p>&nbsp;El 16 de Agosto de 1806 el Comandante General de Armas de Buenos Aires, don Santiago de Liniers escribe al ministro Manuel Godoy (el &quot;Pr&iacute;ncipe de la Paz&quot;), en la Corte de Espa&ntilde;a, relat&aacute;ndole sobre la gesta de la Reconquista: &quot;Entre las acciones m&aacute;s destacadas y extraordinarias, inclu&iacute; el nombre de Manuela, &#39;la Tucumanesa&#39;, quien combati&oacute; al lado de su marido un Cabo de Asamblea en los encuentros que se producen en la Plaza Mayor, para recuperar el fuerte o fortaleza&quot;.&nbsp;</p>
<p>En este oficio, dirigido al Gobierno Espa&ntilde;ol, Liniers nos brinda mayores precisiones sobre Manuela. Confirma su origen tucumano, que su marido era cabo de milicias; y que el lugar donde fue su acto de hero&iacute;smo fue en las inmediaciones de la Plaza Mayor (la actual Plaza de Mayo porte&ntilde;a), durante la lucha para recuperar el fuerte de la ciudad de Buenos Aires, hasta ese momento, en manos brit&aacute;nicas. Tampoco se menciona la muerte de su marido a manos brit&aacute;nicas.</p>
<p><strong>El pedido de Liniers al Cabildo porte&ntilde;o por Manuela</strong></p>
<p>El 25 de mayo de 1807, por el Cabildo de Buenos Aires responde por oficio, una nota de Santiago de Liniers; por la cual recomendaba a &quot;do&ntilde;a Manuela Urtado y Pedraza, que sirvi&oacute; en esta capital en clase de Soldado Blandengue&quot;. En este documento aparece ya el nombre de Manuela con el segundo apellido con el cual la historia la recuerda hoy. Vemos que, en forma reiterada, don Santiago velaba y recomendaba, con insistencia, se le reconocieran los m&eacute;ritos de Manuela Pedraza.&nbsp;</p>
<p>De este pedido de Liniers (donde escribe el apellido &quot;Hurtado&quot; con falta ortogr&aacute;fica); podemos inferir que el marido de la &quot;tucumanesa&quot; sirvi&oacute; como Blandengue (y no como Patricio), durante la Reconquista; toda vez que a ella se le da tambi&eacute;n el rango de &quot;Soldado Blandengue&quot;; que era usual agregar a las mujeres a los cargos o empleos de sus maridos (se hablaba de la &quot;virreina&quot;, de la &quot;gobernadora&quot;, que eran en realidad las esposas de esos funcionarios, durante el virreinato).&nbsp;</p>
<p><strong>&iquest;Qui&eacute;nes eran los Blandengues?</strong></p>
<p>En efecto, los Blandengues eran milicias coloniales de caballer&iacute;a de frontera, y muchos soldados de esa clase se alistaron para luchar, bajo el mando de Santiago de Liniers, para reconquistar la Capital del Virreinato. Jos&eacute; Gervasio Artigas, Estanislao L&oacute;pez y Jos&eacute; Rondeau empezaron sus carreras militares como Blandengues de la Frontera.</p>
<p><strong>El Cabildo gratifica a Manuela como Soldado de Artiller&iacute;a</strong></p>
<p>En respuesta al pedido del Comandante General de Armas, el Cabildo otorg&oacute; a Manuela una gratificaci&oacute;n de $50, por &uacute;nica vez, as&iacute; como el goce del prest (sueldo), de $ 10 mensuales (a partir del siguiente mes de junio), como &quot;Soldado del Cuerpo de Artiller&iacute;a de la Uni&oacute;n&quot;; mientras durara el conflicto con Gran Breta&ntilde;a. De esta resoluci&oacute;n del Cabildo se desprende que nunca se integr&oacute; a Manuela Pedraza al Regimiento de Patricios, sino que se la equipar&oacute; al menos apetecible &quot;Cuerpo de Artiller&iacute;a de la Uni&oacute;n&quot;, mucho menos prestigioso y a donde se destinaban a los reclutas del menor nivel social. Tampoco se le reconoci&oacute;, en esta oportunidad, el rango de &quot;Alf&eacute;rez&quot; (subteniente o portaestandarte), como daban cuenta algunas versiones; sino que se la honr&oacute; simplemente con el rango de soldado raso del cuerpo m&aacute;s relegado.</p>
<p><strong>Su pedido de &quot;presas&quot; o &quot;bot&iacute;n de guerra&quot; capturado al enemigo</strong></p>
<p>De esa &eacute;poca data una presentaci&oacute;n firmada de pu&ntilde;o y letra por la hero&iacute;na, actualmente obrante en el Archivo General de la Naci&oacute;n, donde se identifica como: &quot;Manuela Urtado y Pedraza, natural de Tucum&aacute;n y avecindada de la Ciudad de Buenos Aires&quot;; y solicita se le otorgue una suma determinada, en concepto de &quot;presas&quot; que cre&iacute;a merecer. Las presas era lo que el Estado reconoc&iacute;a por &quot;bot&iacute;n de guerra&quot; tomado del enemigo.</p>
<p>En respuesta a este pedido, el 5 de junio de 1807, el propio Santiago de Liniers, en una anotaci&oacute;n marginal a esa presentaci&oacute;n de la &quot;Tucumanesa&quot;, orden&oacute; pasar este oficio a los Ministros de la Real Hacienda, para que le entregaran a do&ntilde;a Manuela, 10 pesos fuertes &quot;a cuenta de la parte que pueda corresponderle en ellas&quot; (las presas). Era evidente la constante preocupaci&oacute;n de Santiago de Liniers por reconocer el heroico desempe&ntilde;o de Manuela Hurtado y Pedraza, y de que no cayera en la indigencia.</p>
<p>Aparentemente Manuela no era una mujer de un elevado rango social; habida cuenta de que no proven&iacute;a de una de las m&aacute;s reconocidas familias tucumanas; tampoco parec&iacute;a haber tenido fortuna, ya que debi&oacute; recurrir en varias oportunidades a las autoridades para que la auxiliaran econ&oacute;micamente. De haber sido una mujer de cierta posici&oacute;n econ&oacute;mica hasta le hubiera incomodado o avergonzado requerir tales reconocimientos. Tampoco su hogar fue famoso por haber sido frecuentado por personalidades de la &eacute;poca, no organizaba fiestas ni saraos; como s&iacute; otras mujeres contempor&aacute;neas suyas, como Mariquita S&aacute;nchez de Thompson o la propia Ana Perich&oacute;n.</p>
<p><strong>La Real Orden de Carlos IV</strong></p>
<p>El 27 de Febrero de 1807, desde su Palacio Real de El Pardo, el Rey de Espa&ntilde;a Carlos IV, en respuesta a la recomendaci&oacute;n recibida de Santiago de Liniers, emiti&oacute; una Real Orden, refrendada por su Ministro Jos&eacute; Caballero, que se dirigi&oacute; a don Pascual de Ru&iacute;z Huidobro, entonces Inspector General de Armas del Virreinato, por la cual, en reconocimiento al heroico desempe&ntilde;o de Manuela Pedraza, en combate, junto a su marido, le reconoci&oacute; el grado y sueldo de Subteniente:&nbsp;</p>
<p>&quot;El Rey: por cuanto atendiendo al valor y distinguida acci&oacute;n de do&ntilde;a Manuela La Tucumanesa, combatiendo al lado de su marido, en la Reconquista de Buenos Aires, he venido en concederle, el grado y sueldo de Subteniente de Infanter&iacute;a. Por tanto mando a los Capitanes Generales. Gobernadores de las Armas y dem&aacute;s cabos, mayores y menores, oficiales y soldados de mis ej&eacute;rcitos, la guarden y hagan guardar las honras, gracias, preeminencias y exenciones, que por raz&oacute;n de dicho grado le tocan y deben ser guardadas, bien y cumplidamente. Que as&iacute; es mi voluntad y que el Ministro de mi Real Hacienda, a quien perteneciere, d&eacute; la orden conveniente, para que se tomen raz&oacute;n de este Despacho, en la Contadur&iacute;a Principal y en ella se formar&aacute; asiento con el expresado sueldo, del cual ha de gozar, desde el d&iacute;a del c&uacute;mplase de este Despacho, sin contribuir cosa alguna, al derecho de media anata. Dado en El Pardo a veinticuatro de febrero de mil ochocientos siete, firmado el Rey; Jos&eacute; Caballero; S. M. concede grado y sueldo de Subteniente de Infanter&iacute;a a do&ntilde;a Manuela La Tucumanesa.&quot;</p>
<p>Es decir, el reconocimiento que le brind&oacute; el Monarca Espa&ntilde;ol fue el de Subteniente de Infanter&iacute;a, rango equivalente al de Alf&eacute;rez, en la Caballer&iacute;a borb&oacute;nica (de all&iacute; la confusi&oacute;n de ambos grados y que los autores -sobre todo Bartolom&eacute; Mitre- aludan a ellos indistintamente). Este documento se encuentra en el Instituto Hist&oacute;rico de la Ciudad de Buenos Aires.</p>
<p><strong>&iquest;Pudo cobrar Manuela su sueldo de Subteniente de Infanter&iacute;a?</strong></p>
<p>No se sabe exactamente cu&aacute;ndo lleg&oacute; esta Real Providencia a Buenos Aires, y tampoco se sabe si se cumpli&oacute;. Es m&aacute;s, ni en el Archivo General de la Naci&oacute;n, Periodo Colonial &#8211; Documentos de Gobierno (Administrativos y militares) donde se encuadernan los despachos militares, a fin de que la Contadur&iacute;a Colonial tomara raz&oacute;n de los mismos, existe anotado ning&uacute;n despacho a nombre de Manuela Pedraza; ni tampoco certificaci&oacute;n de servicios alguno suyo durante las Invasiones Inglesas.</p>
<p>De lo expuesto, es probable que a Manuela jam&aacute;s se le efectivizara el grado de Subteniente de Infanter&iacute;a que le confiriera Carlos IV mediante ese Real Despacho.</p>
<p><strong>Manuela Pedraza durante la Defensa de Buenos Aires, en 1807</strong></p>
<p>Hasta all&iacute; es lo que se sab&iacute;a de Manuela Pedraza, como &quot;hero&iacute;na de la Reconquista&quot;. Ahora bien, &iquest;particip&oacute; tambi&eacute;n en las jornadas de la Defensa, al a&ntilde;o siguiente, en 1807?. Se ha encontrado, tambi&eacute;n en el Archivo General de la Naci&oacute;n, una carta particular dirigida por el comerciante Jaime Alsina y Verges (que a su vez era tambi&eacute;n Teniente Coronel del Batall&oacute;n de Comercio, es decir de Reserva); en fecha 16 de Octubre de 1807, a un amigo suyo, un tal Luis de la Cruz: &quot;Podemos decir que todos fueron los m&aacute;s valientes, hasta aquella oficiala Tucumanesa, que ha sido herida de un balazo en un muslo, a la que sin duda se le graduar&aacute; como Tenienta con sueldo&quot;.&nbsp;</p>
<p>En esta carta Alsina y Verges, con posterioridad a las jornadas de la Defensa de Buenos Aires, relata a su amigo sobre el valor de los vecinos porte&ntilde;os en su lucha contra un invasor ingl&eacute;s m&aacute;s numeroso y mejor preparado que en la Primera Invasi&oacute;n. Asimismo, da cuenta que, en esta nueva oportunidad, Manuela Pedraza volvi&oacute; a tomar las armas (cuenta que ya era &quot;oficiala&quot;); y que ha resultado &quot;herida de un balazo en un muslo&quot;; circunstancia que no se sab&iacute;a. Tambi&eacute;n aventura que, por su comportamiento heroico durante la Defensa, es de esperar que sea ascendida de su actual rango de oficial (subteniente) a &quot;Tenienta con sueldo&quot;.</p>
<p>En el censo porte&ntilde;o de 1810, Manuela declar&oacute; que ten&iacute;a 38 a&ntilde;os de edad; con lo cual debi&oacute; haber nacido durante el a&ntilde;o 1772; y en las jornadas de la Reconquista, cuando se registr&oacute; su primer acto de hero&iacute;smo, debi&oacute; haber tenido alrededor de 34 a&ntilde;os. En esa oportunidad, viv&iacute;a &quot;en el Cuartel N&ordm; 14&quot;, alquilando un &quot;quarto&quot; sobre la entonces calle Villota (hoy Alsina), cerca de la plaza de Monserrat. En el censo relata que gozaba de &quot;fuero militar con grado de subteniente de Infanter&iacute;a&quot;. En cuanto a su &quot;marido&quot;, dec&iacute;a ahora que era un tal Joaqu&iacute;n Silva, &quot;ausente&quot; al momento de ser censada. Viv&iacute;a tambi&eacute;n con una esclava negra de su propiedad, y ten&iacute;a como &quot;agregada&quot; a una india soltera de 21 a&ntilde;os de edad, de nombre Mercedes; y viv&iacute;a tambi&eacute;n con ellos un familiar: Mar&iacute;a del Carmen Hurtado, blanca de 19 a&ntilde;os de edad y tucumana como ella. Se trataba, probablemente de alguna sobrina suya. Debieron haber estado muy hacinados viviendo 5 personas en un solo &quot;quarto&quot;, como se&ntilde;ala Manuela.&nbsp;</p>
<p>De este documento se puede obtener que a Manuela jam&aacute;s se la ascendi&oacute; a &quot;teniente&quot;, por su heroico comportamiento durante la Defensa de Buenos Aires, donde hab&iacute;a resultado herida, como sospechaba que iba a ser justamente reconocida el teniente coronel de reserva (del &quot;Comercio&quot;) Jaime Alsina y Verges.</p>
<p>Para muchos historiadores &eacute;se ser&iacute;a el &uacute;ltimo registro documental que tenemos de la &quot;Tucumanesa&quot;; despu&eacute;s del cual, su rastro se perder&iacute;a en la oscuridad de los tiempos. Algunos afirman que Manuela falleci&oacute; olvidada, trastornada y en la m&aacute;s absoluta de las pobrezas, luego de haber sido desalojada del cuarto que ocupaba.</p>
<p><strong>El Bautismo donde conoci&oacute; a&nbsp;</strong><strong>don Isidro Noguera</strong></p>
<p>Ahora bien, seg&uacute;n los documentos que tenemos. &iquest;Qu&eacute; fue de la vida de Manuela despu&eacute;s de 1810?. Pues bien, all&iacute; fue que sobrevino el esc&aacute;ndalo. Durante ese mismo a&ntilde;o, Marcos Cueva y Clara Aguirre eligieron a Manuela como madrina de su hija, reci&eacute;n nacida. Aparentemente, en ocasi&oacute;n del bautismo de la criatura, conoci&oacute; al padrino de la beb&eacute;, don Isidro Noguera, que revest&iacute;a, a la saz&oacute;n, el cargo de alcalde de la Hermandad del Rosario (la actual ciudad de Rosario, en Santa Fe). Pareciera que ambos compadres se enamoraron perdidamente el uno del otro. El hecho de que don Isidro fuera casado y padre de 6 hijos torn&oacute; la situaci&oacute;n con ribetes de esc&aacute;ndalo, en la &eacute;poca.&nbsp;</p>
<p>Al poco tiempo, ambos dejaron Buenos Aires y marcharon juntos hacia la &quot;Villa del Rosario&quot;; que era un caser&iacute;o de alrededor de 80 ranchos y casas modestas edificadas alrededor de la capilla de entonces, que es hoy la Catedral de la ciudad. Es de imaginarse que all&iacute; mismo se aplicar&iacute;a sobradamente el conocido refr&aacute;n de: &quot;pueblo chico, infierno grande&quot;. En efecto, para guardar las apariencias, don Isidro aloj&oacute; a Manuela en casa de su amigo Santiago Ponce de Le&oacute;n; para poder frecuentarla &quot;sin ser molestados&quot;. Como sus visitas ya hab&iacute;an tomado estado p&uacute;blico, y las habladur&iacute;as ya hab&iacute;an llegado al seno de su propia familia, decidi&oacute; mudarla a lo de otro amigo suyo, don Ponciano Gallego &quot;donde pueden verse con m&aacute;s frecuencia y libertad&quot;; dir&iacute;an las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca.</p>
<p><strong>El enfrentamiento de don Isidro&nbsp;con el cura del pueblo.&nbsp;</strong></p>
<p>Sin embargo, las cosas hubieran quedado all&iacute; de no ser que don Isidro estaba p&uacute;blicamente enfrentado desde tiempo atr&aacute;s, con el cura del pueblo, don Juli&aacute;n Navarro; quien lo hab&iacute;a tildado de loco, y le hab&iacute;a pedido al virrey, don Baltasar Hidalgo de Cisneros, que lo hiciera revisar por m&eacute;dicos, a principios de 1810. De car&aacute;cter poco conciliador, don Isidro se hab&iacute;a enemistado, a su vez, tambi&eacute;n, con el comandante militar, y &quot;Juez Comisionado&quot; (es decir, que era una especie de representante de la Primera Junta en Rosario), el capit&aacute;n Pedro Moreno. Moreno era un hombre muy devoto; hab&iacute;a precedido a don Isidro en la alcald&iacute;a de la Hermandad de Rosario; y estaba muy influ&iacute;do por el cura p&aacute;rroco Juli&aacute;n Navarro.&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Entra en escena la esposa de don Isidro</p>
<p>y estalla el esc&aacute;ndalo</p>
<p>Al trascender los amor&iacute;os de Isidro y Manuela por el pueblo, es muy probable que el cura y el comandante (enemigos pol&iacute;ticos de don Isidro) anoticiaran de este &quot;amancebamiento&quot; a la esposa de Isidro Noguera, do&ntilde;a Ana Josefa Morales Bravo. Entonces, all&iacute; fue que estall&oacute; el esc&aacute;ndalo, que termin&oacute; desembocando en un largo proceso judicial.&nbsp;</p>
<p>En dicho juicio, declar&oacute;, tiempo despu&eacute;s, el testigo Nicol&aacute;s Zamora, que, la noche del 11 de Diciembre de 1810, &quot;&hellip; dentr&oacute; en la casa de la dicha tucumana por la puerta traviesa de ella que cae a un patio y a poco rato vio que sacaba a su marido a tirones de su casaca y que oy&oacute; que la Tucumana dec&iacute;a a Noguera &#39;bien empleado te est&aacute; pues eso sacas de dejarte gobernar de tu mujer&#39;; a lo que le dijo la mujer del alcalde &#39;call&aacute;te grand&iacute;sima p&hellip; descarada&#39; y la Tucumana le respondi&oacute; &#39;and&aacute; p&hellip; mala hembra&#39;; que despu&eacute;s de &eacute;sto a o&iacute;do decir el declarante que el dicho Noguera le dio una soba de palos a la Tucumana, de forma que la tuvo en cama por haberla estropeado mucho&quot;.</p>
<p>Se desprende de la declaraci&oacute;n de Nicol&aacute;s Zamora que, a ra&iacute;z de la intervenci&oacute;n intempestiva de la esposa de don Isidro, y ante el airado reclamo de Manuela, a su amante, por preferir &eacute;ste a su c&oacute;nyuge y no a ella; Isidro Noguera, herido en su orgullo, reaccion&oacute; violentamente contra la tucumana, agredi&eacute;ndola, literalmente a &quot;palos&quot;, produci&eacute;ndole lesiones de tal magnitud que la dejaron, literalmente, de cama.</p>
<p><strong>La versi&oacute;n narrada por el padre Juli&aacute;n Navarro</strong></p>
<p>En otra versi&oacute;n de los hechos, el cura Juli&aacute;n Navarro narrar&iacute;a que fue &eacute;l mismo quien habl&oacute; con Manuela y la convenci&oacute; de terminar esta relaci&oacute;n por el bien de todos en el pueblo, atento al esc&aacute;ndalo que hab&iacute;a generado en esa peque&ntilde;a comunidad; y que la &quot;Tucumanesa&quot;, cediendo a sus ruegos, as&iacute; lo habr&iacute;a resuelto. En consecuencia: &quot;Habiendo la Tucumana en fuerza de mis Pastorales diligencias desped&iacute;dolo de su casa para evitar el esc&aacute;ndalo del Pueblo y disgustos de su familia con tan frequentes visitas, en venganza nuestro Alcalde de tan cristiana resoluci&oacute;n y con el sable le ha dado tantos golpes, qe la infeliz est&aacute; postrada y con alg&uacute;n peligro de su vida, el qe ha sido mayor, por haber salido desnuda a albergarse en las barrancas de este pueblo y librarse del terrible golpe de una bala con qe su desayrada pasi&oacute;n le amenazaba, y de este modo pas&oacute; la noche porqe &eacute;l se llev&oacute; la llave de la casa&quot;.</p>
<p>Seg&uacute;n la versi&oacute;n dada por el cura acusador de don Isidro, Manuela habr&iacute;a resuelto terminar con esta relaci&oacute;n clandestina; lo cual gener&oacute; una violenta reacci&oacute;n, por despecho, por parte de don Isidro.&nbsp;</p>
<p>Cuenta el cura que &eacute;ste agredi&oacute; f&iacute;sicamente a la tucumana, con su sable; obligando a Manuela a salir, desnuda, a cobijarse en las barrancas de Rosario, para huir de los tiros con que la amenazaba matar Noguera. As&iacute; fue que pas&oacute; la noche en las barrancas; lo cual afect&oacute; a&uacute;n m&aacute;s su salud. Mientras, dan cuenta los vecinos, el alcalde, enceguecido y borracho, con armas en la mano, continu&oacute; busc&aacute;ndola, a los gritos, durante toda la noche, irrumpiendo violentamente en cuanta casa se le ocurr&iacute;a, hasta el amanecer; para esc&aacute;ndalo de todo el vecindario.</p>
<p><strong>El fin del escandaloso romance</strong></p>
<p>Como sea que hubiese sido la historia, el asunto es que el amor&iacute;o de Manuela Hurtado y Pedraza con don Isidro Noguera termin&oacute; a los palos, alterando la pac&iacute;fica tranquilidad de la entonces villa del Rosario, engrosando las habladur&iacute;as y chismes de los vecinos de la &eacute;poca; y dando origen a lo que fue un escandaloso proceso judicial en contra de don Isidro; que termin&oacute;, a la larga, con su carrera pol&iacute;tica, como alcalde de la Hermandad del Rosario.</p>
<p>Acallado el tumulto, Manuela fue hospedada &quot;en dep&oacute;sito&quot; en la casa del enemigo de don Isidro, don Pedro Moreno, &quot;Juez Comisionado&quot; del Superior Gobierno de Bs. As. en la Villa del Rosario; a fin de ponerla a salvo de los raptos de violencia de Isidro Noguera, a quien se reprendi&oacute; severamente, su antecesor Moreno, en estos t&eacute;rminos:</p>
<p>&quot;La humanidad se estremece, clama la Religi&oacute;n y la Justicia es incitada a vista de su escandalosa conducta. Los &uacute;ltimos pasages de anoche han puesto el sello &agrave; su desesperada vida. Yo me veo presisado pr caridad y pr mi empleo &agrave; ocurrir &agrave; tantos males, y as&iacute; con acuerdo del Sr Cura y Vicario he depositado a Da. Manuela la Tucumana gravemte estropeada pr Vd. previniendole se contenga conduci&eacute;ndose con la moderaci&oacute;n que exige la dignidad de Juez; hasta tanto que la Exma. Junta Provicional disponga de su persona pues de lo contrario usar&eacute; de la fuerza pr el bien de la causa publica y quietud del vecindario como Juez Commisionado del mismo Superior Govierno a qn con esta fecha doy cuenta: Dios guie a V. En la Parroqa de N. S. del Rosario y Dic. 12 de 1810. Pedro Moreno. Al Sr. Alcalde Dn Ysidro Noguera&quot;.</p>
<p>Es decir, y en su car&aacute;cter de comandante del pueblo, Pedro Moreno reprend&iacute;a severamente al actual (y sucesor suyo), Alcalde de la Hermandad del Rosario, don Isidro Noguera por su conducta alterada e indecorosa, que rozaban gravemente su &quot;dignidad de Juez&quot;; y le exig&iacute;a un mayor recato en su escandaloso comportamiento, bajo apercibimiento de usar, en su contra, la fuerza p&uacute;blica del pueblo, que el propio Moreno ten&iacute;a a su cargo, en su car&aacute;cter de representante de la Primera Junta de Gobierno Patrio. Es de suponer que, alertado por la autoridad militar y eclesi&aacute;stica de la comarca, don Isidro entr&oacute;, finalmente, en raz&oacute;n, y se llam&oacute; a recato y a silencio, con lo que Manuela Pedraza qued&oacute;, definitivamente, a salvo de la ira del alcalde de la villa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>(*) Abogado, Ingeniero en Sistemas de Informaci&oacute;n y Docente Universitario.</strong></p>
<p><strong><br class="Apple-interchange-newline" /><br />
	</strong></p>
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		<title>Seminario Internacional Autopsia de un Sistema</title>
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		<pubDate>Fri, 18 Nov 2011 05:42:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Anuncios]]></category>
		<category><![CDATA[Headline]]></category>

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		<description><![CDATA[

	Con el objetivo de conmemorar los 20 aniversarios de la disoluci&#243;n de la Uni&#243;n Sovi&#233;tica, tres organizaciones defensoras de los ideales de la libertad, han resuelto realizar un Seminario de un d&#237;a con el objetivo ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/11/Imagen-Seminario.gif"><img align="left" alt="" class="alignleft size-full wp-image-675" height="153" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/11/Imagen-Seminario.gif" title="Imagen Seminario" width="180" /></a></p>
<p>
	Con el objetivo de conmemorar los 20 aniversarios de la disoluci&oacute;n de <st1:personname productid="la Uni￳n Sovi￩tica" w:st="on">la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica</st1:personname>, tres organizaciones defensoras de los ideales de la libertad, han resuelto realizar un Seminario de un d&iacute;a con el objetivo de rememorar y difundir las distintas facetas de un r&eacute;gimen que intent&oacute; llevar a la pr&aacute;ctica durante casi 75 a&ntilde;os las ideas comunistas. A trav&eacute;s de distintas mesas tem&aacute;ticas, nos proponemos desentra&ntilde;ar las realidades de un r&eacute;gimen en lo interno, en lo social, en su influencia en el concierto internacional, y con ello la l&oacute;gica de su destrucci&oacute;n. El fin &uacute;ltimo, es mostrar a las nuevas generaciones los verdaderos resultados de las ideas socialistas plasmadas en la pr&aacute;ctica, y dejar un mensaje que contenga una valoraci&oacute;n por la libertad en sus aspectos morales, sociales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos.</p>
<p class="MsoNormal"><o:p>&nbsp;<span id="more-650"></span></o:p></p>
<p><img align="middle" alt="" height="104" src="http://i40.tinypic.com/28ajp5z.gif" width="500" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:16px;"><strong>Programa&nbsp;</strong></span></p>
<p class="MsoNormal">18hs</p>
<p class="MsoNormal">Presentaci&oacute;n. <b>Lic. Gustavo Wallberg</b> (Centro de Estudios Alberdi).</p>
<ul>
<li><b style="text-indent: -24px; "><span style="font-size:14.0pt">Panel geopol&iacute;tico y econ&oacute;mico</span></b></li>
</ul>
<p class="MsoNormal">18:15hs. Moderador. <b>Dr. Jos&eacute; Guillermo Godoy</b> (AVAL- Libertad y Progreso)&nbsp;</p>
<p><strong><img align="left" alt="" height="188" hspace="5" src="http://i39.tinypic.com/zthqi1.jpg" width="250" />Daniel Prieto Vial&nbsp;</strong></p>
<p>Estudi&oacute; Ingenier&iacute;a Comercial en <st1:personname productid="la UC" w:st="on">la UC</st1:personname> (Chile), obtuvo el MBA en <st1:personname productid="la UAI" w:st="on">la UAI</st1:personname> (Universidad Adolfo Ib&aacute;&ntilde;ez- Chile), sac&oacute; un Diplomado y un Master en Relaciones Internacionales en el Instituto de Ciencia Pol&iacute;tica de <st1:personname productid="la UC. Obtuvo" w:st="on">la UC. Obtuvo</st1:personname> el t&iacute;tulo de Profesor de Academia en Geopol&iacute;tica y Seguridad Nacional (en <st1:personname productid="la Academia" w:st="on">la Academia</st1:personname> de Guerra del Ej&eacute;rcito), y el T&iacute;tulo de Especialista en Mercados a Futuro del &quot;Future&acute;s Industrie Association&quot;, de Nueva York. Ha sido profesor de varias universidades. Actualmente es profesor de &quot;Pol&iacute;tica Mundial Contempor&aacute;nea&quot; en <st1:personname productid="la UNAB" w:st="on">la UNAB</st1:personname> (Universidad Andr&eacute;s Bello). Comentarista de radio, televisi&oacute;n y prensa escrita en asuntos internacionales y de defensa.</p>
<p class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD"><img align="left" alt="" height="150" hspace="5" src="http://i44.tinypic.com/ras29u.jpg" width="250" />Ricardo L&oacute;pez Murphy <o:p></o:p></span></b></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Es licenciado en Econom&iacute;a de <st1:personname productid="la Universidad Nacional" w:st="on">la Universidad Nacional</st1:personname> de <st1:personname productid="La Plata" w:st="on">La Plata</st1:personname> (Argentina), con m&aacute;ster en Econom&iacute;a de la Universidad de Chicago (USA). Fue ministro de Defensa, ministro de Econom&iacute;a y ministro de Infraestructura y Vivienda, durante la presidencia de Fernando de <st1:personname productid="la Rúa" w:st="on">la R&uacute;a</st1:personname> (Argentina).<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Durante 25 a&ntilde;os dedic&oacute; gran parte de su carrera a la docencia en universidades como la de <st1:personname productid="La Plata" w:st="on">La Plata</st1:personname>, el San Andr&eacute;s, <st1:personname productid="la UADE" w:st="on">la UADE</st1:personname>, <st1:personname productid="la Universidad Nacional" w:st="on">la Universidad Nacional</st1:personname> de Buenos Aires y la de Mar del Plata. En el &aacute;mbito privado trabaj&oacute; como consultor para distintas instituciones y organismos nacionales e internacionales.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Luego de abandonar la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical en 2002, fund&oacute; el partido Recrear para el Crecimiento (Recrear), al que renunci&oacute; el 19 de abril de 2008. En diciembre de 2008 form&oacute; el Partido Convergencia Federal tanto en <st1:personname productid="la Ciudad" w:st="on">la Ciudad</st1:personname> de Buenos aires como en la provincia de Buenos Aires.</span></p>
<ul>
<li><b style="text-indent: -24px; "><span style="font-size:14.0pt">Panel. <st1:personname productid="la URSS" w:st="on">La URSS</st1:personname> y los Derechos Humanos.</span></b></li>
</ul>
<p class="MsoNormal">19:15hs.&nbsp;Moderador. <b>Clemente Bebot</b> (Centro de Estudios Alberdi).&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><em><b><span style="font-style:normal;mso-bidi-font-style:italic"><img align="left" alt="" height="376" hspace="5" src="http://i41.tinypic.com/icrdef.jpg" width="250" />Ilya Shapiro. </span></b></em><em><span style="font-style:normal;mso-bidi-font-style:italic"><br />
	Es Acad&eacute;mico Titular de Estudios Constitucionales del Instituto Cato y Editor en Jefe de la revista Cato Supreme Court Review.&nbsp; Antes de incorporarse a Cato, fue consejero de la Multi-National Force en Irak para asuntos sobre Estado de Derecho.&nbsp; En su pr&aacute;ctica como abogado, particip&oacute; en litigios internacionales, pol&iacute;ticos, comerciales, y de anti-monopolio con las firmas de Patton Boggs y Cleary Gottlieb. Sus art&iacute;culos han sido rese&ntilde;ados para una gran variedad de publicaciones acad&eacute;micas, profesionales, y populares como el Los Angeles Times y el Harvard Journal of Law &amp; Public Policy. Tambi&eacute;n provee comentarios regulares en televisi&oacute;n y radio sobre una amplia gama de asuntos legales y pol&iacute;ticos.&nbsp; Fue profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad George Washington y da charlas en nombre de varios grupos profesionales y educativos como el Federalist Society.&nbsp; Es egresado de la Universidad de Princeton y obtuvo una maestr&iacute;a en relaciones internacionales en la London School of Economics y un doctorado en derecho en la Universidad de Chicago. Shapiro es miembro de los colegios de abogados de Nueva York, de Washington DC, y de la Corte Suprema de los Estados Unidos.&nbsp; Habla ingl&eacute;s, ruso, espa&ntilde;ol, y franc&eacute;s, y es competente en italiano y portugu&eacute;s.</span></em></p>
<p class="MsoNormal"><b><img align="left" alt="" height="373" hspace="5" src="http://i39.tinypic.com/34oq99k.jpg" width="250" />Bettina T. Solinger<o:p></o:p></b></p>
<p class="MsoNormal">Nacida el 20 de octubre de 1965 en Alemania, Representante de la&nbsp;Friedrich Naumann Stiftung f&uuml;r die Freiheit (Fundaci&oacute;n Friedrich Naumann&nbsp;para la Libertad) en la Rep&uacute;blica Argentina desde Mayo de 2009.&nbsp;<br />
	Desde 1998 es colaboradora de la Fundaci&oacute;n Friedrich Naumann.&nbsp;<br />
	Comenz&oacute; su tarea en Bangkok, Tailandia, lugar de residencia desde 1992, donde ha sido hasta el a&ntilde;o 2002, encargada y responsable de los proyectos de Tailandia, Birmania y Camboya en el sudeste asi&aacute;tico. En el a&ntilde;o 2003 asumi&oacute; funciones directivas en la Sede Central de la Fundaci&oacute;n Friedrich Naumann en Alemania como Directora de &Aacute;rea para la regi&oacute;n Europa del Este y desde 2006 Directora del &Aacute;rea para las regiones Asia y Latinoam&eacute;rica. Realiz&oacute; estudios acad&eacute;micos en las Universidades de Constanza y Darmstadt en Alemania, obteniendo el diploma en Psicolog&iacute;a, con especializaci&oacute;n en&nbsp;Psicolog&iacute;a de Organizaciones e Instituciones y adicionalmente en Derecho Laboral. Durante sus estudios lider&oacute; la asesor&iacute;a en el &aacute;rea Organizaci&oacute;n y Desarrollo de Recursos Humanos para la empresa automotriz Adam Opel AG (General Motors) en Alemania. Desde 1982 tiene activa participaci&oacute;n pol&iacute;tica, inicialmente en la juventud partidaria y despu&eacute;s en el FDP &#8211; Partido Libre Dem&oacute;crata Alem&aacute;n.</p>
<p class="MsoNormal">
	<span class="hps"><span style="color:#333333;background:whitesmoke"><o:p></o:p></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center; "><span style="font-size:16px;"><strong><span class="hps"><span style="color:#333333;background:whitesmoke"><o:p>ENTRADA LIBRE Y GRATUITA &nbsp;</o:p></span></span></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center; ">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center; "><span style="font-size:16px;"><strong><span class="hps"><span style="color:#333333;background:whitesmoke"><o:p></o:p></span></span></strong></span><strong><span class="hps"><span style="color:#333333;background:whitesmoke"><o:p></o:p></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><span class="hps"><span style="color:#333333;background:whitesmoke"><o:p><img align="middle" alt="" border="2" height="100" src="http://i43.tinypic.com/dzfq5l.jpg" width="550" />&nbsp;</o:p></span></span></p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><span class="hps"><span style="color:#333333;background:whitesmoke"><o:p><!--more--></o:p></span></span></p>
<p align="center" class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-align:center"><b><span lang="ES-TRAD" style="font-size:18.0pt;<br />
mso-ansi-language:ES-TRAD">Cena de Cierre <br />
	<i>&ldquo;La econom&iacute;a pos electoral&rdquo;<o:p></o:p></i></span></b></p>
<p class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></b></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span lang="ES-TRAD">21:30hs. Jockey Club de Tucum&aacute;n&nbsp;</span></strong><span lang="ES-TRAD"><o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><strong><span lang="ES-TRAD">Costo del Cubierto $200</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD">Moderador. Dr. Horacio Madkur (CEA) <o:p></o:p></span></b></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size:16px;"><b><span lang="ES-TRAD">Expositores</span></b></span><b><span lang="ES-TRAD"><o:p></o:p></span></b></p>
<p class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD"><img align="left" alt="" height="188" hspace="5" src="http://i42.tinypic.com/e6ojex.jpg" width="250" />Agust&iacute;n Etchebarne. &nbsp;</span></b></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Es economista especializado en Desarrollo Econ&oacute;mico, Comercializaci&oacute;n Estrat&eacute;gica y Mercados Internacionales. Profesor de ESEADE y de la Universidad de Belgrano. Fue Fundador de Delphos Investment y de C&amp;E Consultores, Presidente de Republic Investment Management, Fund Manager de Fondos Aleph, Ejecutivo de Techint y Medsystem S.A. Fue Presidente y fundador de Ciudadanos por el Cambio, Director Ejecutivo de Democracia Directa, fundador y Director de Foro Republicano. Actualmente es Director del Think Tank Libertad y Progreso.</span></p>
<p class="MsoNormal"><b><span lang="ES-TRAD"><img align="left" alt="" height="150" hspace="5" src="http://i44.tinypic.com/ras29u.jpg" width="250" />Ricardo L&oacute;pez Murphy <o:p></o:p></span></b></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Es licenciado en Econom&iacute;a de <st1:personname productid="la Universidad Nacional" w:st="on">la Universidad Nacional</st1:personname> de <st1:personname productid="La Plata" w:st="on">La Plata</st1:personname> (Argentina), con m&aacute;ster en Econom&iacute;a de la Universidad de Chicago (USA). Fue ministro de Defensa, ministro de Econom&iacute;a y ministro de Infraestructura y Vivienda, durante la presidencia de Fernando de <st1:personname productid="la Rúa" w:st="on">la R&uacute;a</st1:personname> (Argentina).<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Durante 25 a&ntilde;os dedic&oacute; gran parte de su carrera a la docencia en universidades como la de <st1:personname productid="La Plata" w:st="on">La Plata</st1:personname>, el San Andr&eacute;s, <st1:personname productid="la UADE" w:st="on">la UADE</st1:personname>, <st1:personname productid="la Universidad Nacional" w:st="on">la Universidad Nacional</st1:personname> de Buenos Aires y la de Mar del Plata. En el &aacute;mbito privado trabaj&oacute; como consultor para distintas instituciones y organismos nacionales e internacionales.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD">Luego de abandonar <st1:personname productid="la Unión Cívica" w:st="on">la Uni&oacute;n C&iacute;vica</st1:personname> Radical en 2002, fund&oacute; el partido Recrear para el Crecimiento (Recrear), al que renunci&oacute; el 19 de abril de 2008. En diciembre de 2008 form&oacute; el Partido Convergencia Federal tanto en <st1:personname productid="la Ciudad" w:st="on">la Ciudad</st1:personname> de Buenos aires como en la provincia de Buenos Aires.</span></p>
<p class="MsoNormal"><b><br />
	</b></p>
<p class="MsoNormal"><strong>Informes: Jos&eacute; Guillermo Godoy<br />
	&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; jgodoy@jatucuman.org.ar<br />
	&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; cel 0381 155 19 66 82&nbsp;</strong></p>
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		<title>Homenaje a Juan Bautista Alberdi</title>
		<link>http://www.cein.org.ar/home/?p=643</link>
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		<pubDate>Mon, 31 Oct 2011 03:57:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Articulos de Actualidad]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Alberto Benegas Lynch*&#160;
En estas palabras conmemorativas para honrar a Juan Bautista Alberdi, me limitar&#233; a formular ante los Acad&#233;micos de esta corporaci&#243;n algunas consideraciones telegr&#225;ficas en torno a cuatro citas del c&#233;lebre tucumano, para ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/10/6a00d8341c595453ef013488bcf2e1970c-320wi1.jpg"><img align="left" alt="" class="alignleft size-medium wp-image-646" height="225" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/10/6a00d8341c595453ef013488bcf2e1970c-320wi1-300x225.jpg" title="Alberto Benegas Lynch" width="300" /></a><strong>Por Alberto Benegas Lynch*&nbsp;</strong></p>
<p>En estas palabras conmemorativas para honrar a Juan Bautista Alberdi, me limitar&eacute; a formular ante los Acad&eacute;micos de esta corporaci&oacute;n algunas consideraciones telegr&aacute;ficas en torno a cuatro citas del c&eacute;lebre tucumano, para luego responder a lo que se estime pertinente e intercambiar opiniones con los presentes.</p>
<p><span id="more-643"></span></p>
<p>Acaba de publicarse en Chile mi &uacute;ltimo libro por la Universidad del Desarrollo que se refiere a sistemas bancarios y estructuras arancelarias que fueron los dos temas que principalmente ocuparon la atenci&oacute;n de Jean Gustave Courcelle-Seneuil, el primer profesor de econom&iacute;a contratado en ese pa&iacute;s a instancias de F&eacute;lix Fr&iacute;as, entonces corresponsal de &ldquo;El Mercurio&rdquo; en Par&iacute;s, a su vez aconsejado por Alberdi a la saz&oacute;n en Valpara&iacute;so, con lo que influy&oacute; decisivamente a introducir el liberalismo en la naci&oacute;n trasandina.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La primera cita alberdiana es como sigue: &ldquo;La aduana proteccionista es opuesta al progreso de la poblaci&oacute;n, porque hace vivir mal, comer mal pan, beber mal vino, vestir ropa mal hecha, usar muebles grotescos, todo en obsequio de la industria local que permanece siempre atrasada por lo mismo que cuenta con el apoyo de un empleo que dispensa de modificarse en mejorar sus productos&rdquo; (Sistema econ&oacute;mico y rent&iacute;stico de la Confederaci&oacute;n Argentina seg&uacute;n su Constituci&oacute;n de 1853, Buenos Aires, Editorial Raigal, 1854/1954, p. 279).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Desafortunadamente, a pesar de haber transcurrido m&aacute;s de trecientos a&ntilde;os desde que se inici&oacute; el debate librecambio-restriccionismo, todav&iacute;a no se han comprendido en la medida suficiente las ventajas de comprar barato y de mejor calidad frente a la imposici&oacute;n de productos m&aacute;s caros y de peor factura. La fronteras abiertas al comercio de bienes y servicios permiten una menor erogaci&oacute;n por unidad de producto con lo que se liberan recursos humanos y materiales para fabricar otros bienes, con lo que aumenta el nivel de vida de la poblaci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Resulta tragic&oacute;mico el rol de los llamados &ldquo;vistas de aduana&rdquo; cuyo mensaje es bloquear la posibilidad de ingresar productos de mejor calidad de los que se encuentra disponibles en el interior del pa&iacute;s o, de lo contrario, se pretende cohecho para ingresar lo propio. Todos los aranceles y tarifas aduaneras disminuyen el nivel de vida de la poblaci&oacute;n receptora de los bienes que se deseaba ingresar puesto que, como queda dicho, la prohibici&oacute;n provoca un uso mayor de los siempre escasos recursos disponibles.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Debemos tener en cuenta que dentro de esos escasos factores productivos, el m&aacute;s importante es el trabajo puesto que no se concibe la producci&oacute;n de ning&uacute;n bien ni la prestaci&oacute;n de ning&uacute;n servicio sin el concurso del trabajo manual e intelectual. El desempleo significa sobrante de trabajo lo cual solo ocurre cuando los aparatos estatales imponen ingresos superiores a los permitidos por el mercado a trav&eacute;s de las mal llamadas &ldquo;conquistas sociales&rdquo;. Si imaginamos que en la actualidad el presente gobierno, en un rapto de intensa &ldquo;sensibilidad social&rdquo;, estableciera salarios de cincuenta mil d&oacute;lares mensuales para todos, a poco andar comprobar&iacute;amos que la medida conden&oacute; a todos al desempleo y a la inanici&oacute;n. Esto es lo que generan las interferencias coactivas en el mercado: barren con los puestos de trabajo de quienes m&aacute;s necesitan trabajar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Los salarios e ingresos en t&eacute;rminos reales son consecuencia de las tasas de capitalizaci&oacute;n, es decir, equipos, maquinarias, instalaciones y conocimientos que hacen de apoyo log&iacute;stico al trabajo para aumentar la productividad y, a su vez, esas inversiones se logran en la media en que se cuenten con marcos institucionales que aseguren los derechos de todos. Entonces, la abrogaci&oacute;n de aranceles permite que los recursos humanos se empleen en otros campos que no era posible considerar mientras los aranceles congelaban la productividad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La contrapartida de las exportaciones es el ingreso de divisas lo que tiende a hacer que baje su valor que, a su vez, incentiva las importaciones que, a su turno, aprecia la divisa que estimula las exportaciones y as&iacute; sucesivamente. Son dos brazos de un mismo proceso. Las manipulaciones en el tipo de cambio y las estructuras arancelarias distorsionan el referido proceso con lo que se consume capital y, por ende, se reducen los salarios. El aludido restriccionismo se ha denominado &ldquo;proteccionismo&rdquo; pero en verdad, por las razones apuntadas, se desproteje a los consumidores y, en todo caso, se beneficia a pseudoempresarios que obtienen mercados cautivos, privilegios y prebendas a costa de sus cong&eacute;neres.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El contrabando, en &uacute;ltima instancia, subroga el librecambio. Sin aranceles no tendr&iacute;a lugar ni sentido alguno este comercio clandestino y no se trata de suscribir la peregrina idea de gradualmente liberar aranceles al efecto de &ldquo;proteger la industria incipiente&rdquo; que en las primeras etapas &ldquo;puede no ser rentable&rdquo;. El empresario debe evaluar los proyectos correspondientes y absorber los eventuales quebrantos iniciales para despu&eacute;s resarcirse con creces pero no trasladarlos sobre las espaldas de los consumidores puesto que, de lo contrario, en lugar de que el empresario asuma la responsabilidad se incentiva el establecimiento de pol&iacute;ticas que dan lugar a que se subsidien proyectos fantasiosos que nunca maduran porque est&aacute;n mal evaluados y solo se presentan para sacar partida del apoyo arancelario.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En realidad, las fronteras solo tienen sentido para evitar los enormes riesgos de la concentraci&oacute;n de poder en un gobierno universal, pero en una sociedad abierta no deben convertirse en culturas y regiones alambradas que impiden la libre circulaci&oacute;n de personas y bienes. Los nacionalismos xen&oacute;fobos estiman equivocadamente que lo local es siempre un valor y lo for&aacute;neo un desvalor con lo que se da por tierra con la cooperaci&oacute;n social y los principios de la civilizaci&oacute;n del necesario respeto rec&iacute;proco.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las integraciones regionales constituyen burdos pretextos para no abrirse al mundo y se sostiene livianamente que son &ldquo;los primeros pasos&rdquo; en direcci&oacute;n al librecambio cuando, como queda consignado, han transcurrido m&aacute;s de tres siglos desde que comenz&oacute; el debate sobre la materia. Kenneth E. Boulding en su texto cl&aacute;sico sugiere que &ldquo;para estudiar adecuadamente los aranceles debemos considerarlos como aumentos artificiales en el coste de transporte [&hellip;] Lo mismo que los ferrocarriles son un dispositivo para disminuir el coste de transporte entre dos lugares, los aranceles son un dispositivo para aumentarlo. As&iacute; pues, un defensor razonable de los aranceles debe demostrar su l&oacute;gica estando tambi&eacute;n dispuesto a defender el retorno a los tiempos del caballo y la diligencia&rdquo; ( An&aacute;lisis econ&oacute;mico, Madrid, Revista de Occidente, 1941/1947, p.157).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En la segunda cita el autor se pregunta y responde del siguiente modo: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Di&oacute;genes le exig&iacute;a a Alejandro, que no le haga sombra&rdquo; (Opus cit., p. <img src='http://www.cein.org.ar/home/wp-includes/images/smilies/icon_cool.gif' alt='8)' class='wp-smiley' /> y en la tercera se lee que &ldquo;Si los derechos civiles del hombre pudiesen mantenerse por si mismos al abrigo de todo ataque, es decir, si nadie atentara contra nuestra vida, persona, propiedad, libre acci&oacute;n, el gobierno del Estado ser&iacute;a in&uacute;til, su instituci&oacute;n no tendr&iacute;a raz&oacute;n de existir&rdquo; (&ldquo;El proyecto de C&oacute;digo Civil para la Rep&uacute;blica Argentina&rdquo; en Obras Completas, Buenos Aires, Imprenta de la Tribuna Nacional, 1868/1887, tomo VII, p. 90).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Estas dos referencias apuntan a las funciones del gobierno en una sociedad abierta. En nuestro caso tomamos dos aspectos, uno referido a la cara medular de los mercados y otro al contexto institucional. En el primer caso, me ha parecido pertinente aludir a la trascendencia de los precios como trasmisor de conocimiento disperso y fraccionado. John Stossel en una documental televisiva propone centrar la atenci&oacute;n en un trozo de carne envuelto en celof&aacute;n en la g&oacute;ndola del supermercado y a partir de all&iacute; imaginar los m&uacute;ltiples procesos productivos en regresi&oacute;n desde el momento inicial. Los agrimensores que miden terrenos, los alambradores con todo el significado de empresas en sentido horizontal y vertical tanto de transferencias bancarias, transportes, materias primas, contrataci&oacute;n de personal etc etc como los postes con sus d&eacute;cadas de forestaci&oacute;n y reforestaci&oacute;n. Los equipos para desmalezar, los plaguicidas, los fertilizantes, las m&aacute;quinas sembradoras, las cosechadoras, la construcci&oacute;n de tanques de agua y bebederos, el ganado vacuno, los recorridos del campo con los caballos, las monturas y riendas con sus respectivas empresas comerciales e industriales. Cada uno est&aacute; concentrado en sus tareas espec&iacute;ficas y, salvo la &uacute;ltima etapa, nadie est&aacute; pensando en el trozo de carne envuelto en celof&aacute;n en la g&oacute;ndola del supermercado y, sin embargo, se encuentra disponible para el consumo de la misma manera que ocurre con millones de productos que cotidianamente se ofrecen. Es que los precios recogen los requerimientos de los diferentes bienes, los cuales dejan de cumplir esta funci&oacute;n vital cuando son interferidos por planificadores que necesariamente concentran ignorancia en lugar de permitir aquella informaci&oacute;n relevante, por eso es que en sistemas estatistas hay faltantes y desajustes de diversa naturaleza. Y no se trata de contar con equipos capaces de almacenar muchos datos, es que sencillamente la informaci&oacute;n no est&aacute; disponible con anterioridad a las respectivas decisiones que ponen de relieve las estructuras valorativas. Dejando de lado las tragedias morales y f&iacute;sicas de tantos seres humanos, el derrumbe del Muro de la Verg&uuml;enza en Berl&iacute;n se debe a las mencionadas razones t&eacute;cnicas, del mismo modo que ocurren los estrepitosos y reiterados fracasos en Cuba, Corea del Norte, Ir&aacute;n y dem&aacute;s pa&iacute;ses totalitarios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Los precios de mercado hacen posible la evaluaci&oacute;n de proyectos, la contabilidad y el c&aacute;lculo econ&oacute;mico en general. Si esas se&ntilde;ales cruciales son distorsionadas por los aparatos estatales, se convierten en n&uacute;meros carentes de significado. A su vez, los precios de mercado implican la propiedad privada (el uso y disposici&oacute;n de lo propio). En la medida en que se afecta la propiedad privada, los precios dejan de tener vigencia. Dado que los recursos son escasos, la propiedad privada sirve para administrarlos del modo m&aacute;s eficiente posible: los que aciertan en las demandas del pr&oacute;jimo obtienen ganancias y los que yerran incurren en quebrantos. Sin duda que para que esto ocurra los empresarios deben mantenerse alejados del poder de turno, de lo &nbsp;contrario se convierten en barones feudales o cazadores de privilegios que afectan gravemente a los dem&aacute;s puesto que sus operaciones nada tienen que ver con la competencia abierta en el mercado sino que se hacen negocios en los despachos oficiales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El haz de contratos que se llevan a cabo diariamente supone en primer t&eacute;rmino a la propiedad privada y los precios. Como ha ilustrado Bernardo Krause, nos levantamos a la ma&ntilde;ana y tomamos el desayuno (estamos en contacto con transferencias de derechos de propiedad a trav&eacute;s de la compra-venta, sea del refrigerador, el microondas, el pan, la leche, la mermelada, los cereales, el jugo de naranja o lo que fuere). Tomamos un taxi, un tren, un bus y llevamos los hijos al colegio (contratos de adquisici&oacute;n, de ense&ntilde;anza, de transporte). Estamos en el trabajo (contrato laboral), encargamos a nuestra secretaria ciertas tareas (mandatos) y a un empleado un tr&aacute;mite bancario (contrato de dep&oacute;sito), para solicitar un cr&eacute;dito (contrato de mutuo) o para operar ante cierta repartici&oacute;n (gesti&oacute;n de negocios). Alquilamos un inmueble para las vacaciones (contrato de locaci&oacute;n), ofrecemos garant&iacute;as (contrato de fianza). Nos embarcamos en una obra filantr&oacute;pica (contrato de donaci&oacute;n). Resolvemos los modos de financiar las expensas de nuestra oficina o domicilio (contrato societario), etc. Este haz de contratos solo tiene sentido si hay la posibilidad de usar y disponer de lo propio, de lo contrario no hay posibilidad de transferir esos derechos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El segundo tema que surge de las dos &uacute;ltimas citas de Alberdi nos conduce a la situaci&oacute;n institucional en cuanto a las funciones limitadas de los gobiernos a la protecci&oacute;n de derechos y no a la demolici&oacute;n de estos tal como ocurre cuando se conciben como la facultad de echar mano al fruto del trabajo ajeno con lo que se quiebra la noci&oacute;n jur&iacute;dica del respeto rec&iacute;proco para convertir a la sociedad en una serie de desmanes reiterados como si se tratara de un enorme c&iacute;rculo en el que todos tienen metidas las manos en los bolsillos ajenos, con lo que naturalmente se estimula el saqueo y se destrozan los incentivos a la producci&oacute;n y al ahorro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Actualmente se ha desvirtuado completamente la noci&oacute;n de la democracia so&ntilde;ada por autores como Giovanni Sartori en cuanto al respeto a los derechos de las minor&iacute;as, para convertirse en cleptocracia, es decir, gobiernos de ladrones de libertades, propiedades y la liquidaci&oacute;n de proyectos leg&iacute;timos de vida. Estimo que ha llegado el momento de pensar en nuevas defensas si se desea conservar la sociedad abierta puesto que como dec&iacute;a Einstein es imposible lograr resultados distintos insistiendo con las mismas recetas. Es necesario despejar telara&ntilde;as mentales y considerar y debatir variantes que permitan encauzar al Leviat&aacute;n.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como una posibilidad pueden tomarse en cuenta dos variantes para el Poder Ejecutivo, una para el Legislativo y una para el Judicial. En el primer caso es de inter&eacute;s recordar la reflexi&oacute;n de Montesquieu en el segundo cap&iacute;tulo de la Segunda Parte de El esp&iacute;ritu de las leyes donde escribe que &ldquo;El sufragio por sorteo est&aacute; en la &iacute;ndole de la democracia&rdquo;. En esta situaci&oacute;n, dado que cualquiera pude ser candidato, la propuesta cambiar&iacute;a dr&aacute;sticamente el eje del debate desde las bostezantes an&eacute;cdotas personales de candidatos y de relatos sobre nimiedades de partidos pol&iacute;ticos para concentrar esfuerzos en la limitaci&oacute;n al poder. En segundo lugar, siempre en el Ejecutivo, resultar&iacute;a de inter&eacute;s retomar los medulosos debates en el Congreso Constituyente estadounidense respecto a la conveniencia de establecer un Triunvirato al efecto de evitar los caudillos o &ldquo;l&iacute;deres iluminados&rdquo; y tamizar las decisiones. Respecto al Legislativo recomiendo la lectura del tercer tomo de Derecho, legislaci&oacute;n y libertad del premio Nobel F. A. Hayek en cuanto a sus propuestas respecto del funcionamiento de la C&aacute;mara de Senadores y, por &uacute;ltimo, en cuanto al Judicial, podr&iacute;a debatirse la conveniencia de que en los casos de arreglos contractuales las partes establezcan quienes han de participar en la resoluci&oacute;n de eventuales conflictos y las instancias que las partes estipulen, sin regulaci&oacute;n de ninguna naturaleza (incluso sin que se requiera la necesidad de ser abogado, lo cual facilitar&iacute;a el arbitraje en casos que requieran conocimientos muy espec&iacute;ficos), todo lo cual nos acercar&iacute;a a las etapas iniciales del common law como un proceso de descubrimiento del derecho y no de dise&ntilde;o o ingenier&iacute;a social.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Desde la Carta Magna de 1215 en adelante las constituciones han sido establecidas para limitar el poder y reconocer derechos anteriores y superiores a los gobiernos, sin embargo, de un tiempo a esta parte, dichos documentos se han convertido en una lista de aspiraci&oacute;n de deseos contrarios al estado de derecho y a las normas m&aacute;s elementales de convivencia civilizada compatibles con la visi&oacute;n orwelliana. Si se me permite un ejemplo actual -digno de Woody Allen- se&ntilde;alo el de los partidarios de Rafael Correa, en Ecuador, que en la reciente Asamblea Constituyente propusieron seriamente (afortunadamente la moci&oacute;n no prosper&oacute;) incluir en la nueva Constituci&oacute;n &ldquo;el derecho al orgasmo de la mujer&rdquo;.&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las antedichas propuestas institucionales que mencionamos muy brevemente dar&iacute;an tiempo a que se estudien y discutan las &aacute;reas vinculadas a las externalidades, los bienes p&uacute;blicos y el dilema del prisionero seg&uacute;n las nuevas y sustanciosas contribuciones en la materia, junto con la selecci&oacute;n adversa y el riesgo moral en el contexto de la asimetr&iacute;a de la informaci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Finalmente, la cuarta cita se refiere a temas monetarios en la que Juan Bautista Alberdi escribe que &ldquo;El gobierno que puede forzar al pa&iacute;s a su mando a que le preste todo el producto anual de sus sueldo y de su trabajo, es decir, todo el valor de su riqueza por la emisi&oacute;n de ese empr&eacute;stito forzoso que se llama papel-moneda inconvertible, es el de un pa&iacute;s perdido para la riqueza y la libertad [&hellip;] La libertad es el contraveneno del papel-moneda por la simple raz&oacute;n que &eacute;l es el veneno de la libertad. El papel-moneda de Estado es el despotismo del pa&iacute;s por el pa&iacute;s, al rev&eacute;s del papel moneda individual y libre; es decir, del cr&eacute;dito libre, del empr&eacute;stito facultativo que es la libertad o dominio de lo suyo y, en &uacute;ltimo an&aacute;lisis, del gobierno del pa&iacute;s por el pa&iacute;s&rdquo; (Estudios &nbsp;econ&oacute;micos, Buenos Aires, La Cultura Argentina, 1870/1916, p.262-63).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aqu&iacute; el padre de nuestra Constituci&oacute;n fundadora distingue el papel-moneda inconvertible de curso forzoso como un fraude o dinero fiat, del papel-moneda como recibo por mercanc&iacute;a-dinero depositada. Dada la larga experiencia acumulada en materia de manipulaciones estatales de la moneda, el coraz&oacute;n del problema debe verse en la constituci&oacute;n misma de la banca central, instituci&oacute;n que por otra parte no exist&iacute;a en la &eacute;poca de Alberdi. En este sentido, el premio Nobel en econom&iacute;a Milton Friedman ha escrito en &nbsp;Moneda y desarrollo econ&oacute;mico (Buenos Aires, Editorial El Ateneo, 1972/1979, p.55): &ldquo;Llego a la conclusi&oacute;n de que la &uacute;nica manera de abstenerse de emplear la inflaci&oacute;n como m&eacute;todo impositivo es no tener banco central. Una vez que se crea un banco central, est&aacute; lista la m&aacute;quina para que empiece la inflaci&oacute;n&rdquo; o como enfatiz&oacute; en Monetary Mischief. Episodes in Monetary History (New York, Harcourt Brace Jovanovich Publishers, 1992, p.261), parafaseando a Clemanceau, que &ldquo;la moneda es una materia demasiado seria como para dejarla en manos de banqueros centrales&rdquo;.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las autoridades de la banca central solo pueden operar en una de tres direcciones: expandir la base monetaria, contraerla o dejarla inalterada. Cualquiera de los tres caminos necesariamente altera los precios relativos, es decir, distorsiona las antes comentadas se&ntilde;ales vitales en el mercado con lo que se malgu&iacute;a a los operadores econ&oacute;micos, lo cual significa desperdicio de recursos que se traduce en bajas de salarios e ingresos en t&eacute;rminos reales. A estos efectos es del todo irrelevante si la banca central es independiente del ministro del ramo: de todos modos estar&aacute; confrontada entre las tres v&iacute;as aludidas y, consecuentemente, conducir&aacute;n a la desfiguraci&oacute;n de los precios de mercado con los efectos negativos apuntados. Si se sostuviera que las autoridades de la banca central pueden colocar la base monetaria en el mismo nivel que la gente la hubiera deseado, no tendr&iacute;a raz&oacute;n de ser la intervenci&oacute;n monetaria con el agregado que el &uacute;nico modo de saber la preferencia de la gente es dejarla que exprese sus valorizaciones.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El mencionado Hayek, en su Denationalization of Money (Londres, Institute for Economic Affairs, 1976) &nbsp;ha demostrado la imperiosa necesidad de que los gobiernos se abstengan de entrometerse en el negocio monetario y crediticio. Es que preguntarse cual es el bien que debe utilizarse como dinero y que cantidad debe haber es equivalente a cuestionarse que cantidad de zanahorias debe ofrecerse en el mercado. La gente debiera ser libre de elegir los activos monetarios con que prefiere llevar a cabo sus transacciones con lo que se repetir&aacute; parte de la historia monetaria en la que se eleg&iacute;an ciertos bienes como dinero, competencia en la que predomin&oacute; el oro y la plata. Fue la indisciplina monetaria la que dio lugar a las severas crisis mundiales acentuadas y prolongadas con regulaciones que trabaron los arreglos voluntarios.&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Desde hace varias d&eacute;cadas asistimos a nuevas manifestaciones de desorden monetario y fiscal en el contexto de un Leviat&aacute;n desbocado en base a promesas demag&oacute;gicas de imposible cumplimiento. Esto ocurre tanto en Europa como en Estados Unidos que parecen haber engrosado la lista de pa&iacute;ses llamados del Tercer Mundo que son de ese modo no por razones &eacute;tnicas, ni por climas diversos, ni por la dotaci&oacute;n de recursos naturales, sino por medidas estatistas y empobrecedoras que destrozan &nbsp;el ahorro interno y ahuyentan el externo.&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hoy en Estados Unidos -el pa&iacute;s que admiraba Alberdi y que era ponderado por todos los esp&iacute;ritus libres del orbe- de cada d&oacute;lar gastado por el gobierno central, cuarenta y dos centavos son deuda, con un d&eacute;ficit fiscal del 13% del PBI y un gasto p&uacute;blico que se ha duplicado en la &uacute;ltima d&eacute;cada en el contexto de inauditos &ldquo;salvatajes&rdquo; a empresas irresponsables, ineptas o ambas cosas a la vez, siempre con los recursos detra&iacute;dos coactivamente del patrimonio de terceros. La escisi&oacute;n de los valiosos postulados de los Padres Fundadores surgi&oacute; con fuerza durante las administraciones de W. Wilson y F. D. Roosevelt pero se acentu&oacute; grandemente a partir de las gestiones de G. W. Bush y ahora en la presidencia de Obama donde solamente las regulaciones contraproducentes del gobierno federal alcanzan a setenta mil p&aacute;ginas, mientras no se protegen derechos de propiedad, por ejemplo, a trav&eacute;s del sistema bancario de reserva fraccional manipulado por la banca central que, frente a cambios en la demanda de dinero, provoca crisis superlativas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por otra parte, en nuestro pa&iacute;s, la creciente inflaci&oacute;n del 30% anual se intenta disimular con multas y castigos a consultoras privadas que revelan esos guarismos que, por ende, se apartan de las cifras oficiales. En la tierra de Alberdi se est&aacute;n destruyendo las bases de la Rep&uacute;blica&hellip;se ha cruzado el Rubic&oacute;n y, a menos que se reaccione a tiempo con las ideas, valores y principios liberales sustentados por el ilustre pensador al que nos venimos refiriendo, tendremos que proclamar alea iacta est. Muchas gracias.</p>
<p><strong>*&nbsp;Presidente de la Secci&oacute;n Ciencias Econ&oacute;micas&nbsp;Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires</strong></p>
<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; * * * * * * * * &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;</p>
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		<title>Jornada por la Paz</title>
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		<pubDate>Sat, 22 Oct 2011 12:38:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
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		<title>Sobre &#8220;Todos nos equivocamos&#8221; de Carlos Sabino</title>
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		<pubDate>Thu, 13 Oct 2011 06:22:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jgodoy</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/10/100_1745.jpg"><img align="left" alt="Sobre Carlos Sabino" class="alignleft size-thumbnail wp-image-622" height="150" hspace="5" src="http://www.cein.org.ar/home/wp-content/uploads/2011/10/100_1745-150x150.jpg" title="José Guillermo Godoy " width="150" /></a><i>&ldquo;Todos nos equivocamos&rdquo;</i> es un libro <span style="color:black">construido</span> con memorias. All&iacute; se asoman el ni&ntilde;o del barrio porte&ntilde;o de Flores, el adolescente que no puede ser indiferente a &lt;lo que pasa&gt;, el joven militante a veces incomprendido por su familia, el m&uacute;sico frustrado y en ocasiones d&eacute;bil de salud, el lector voraz, el preso pol&iacute;tico, el viajero, el encuestador, el profesor universitario, y hasta el escritor. Pero el relato no s&oacute;lo es una evocaci&oacute;n; es tambi&eacute;n una recuperaci&oacute;n del hombre en sus facetas y oficios et&eacute;reos, en sus pulsiones del hacer, en sus edades e incluso, en sus posibilidades de ejercer la memoria.</p>
<p><span id="more-620"></span></p>
<p class="MsoNormal"><o:p>&nbsp;</o:p><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</span>Al mejor estilo de Lucio V. Mansilla en el inicio de sus <i>Memorias,</i> en donde advert&iacute;a al lector <i>&ldquo;entro en materia estampando una banalidad&rdquo;, </i>Carlos Sabino rememora un hecho fortuito que le vali&oacute; unos d&iacute;as en prisi&oacute;n. A leerlo me vienen a la mente las notas de Paul Nizan en el comienzo de <i>Aden Arabie</i>: <i>&ldquo;yo tenia 20 a&ntilde;os. No permitir&eacute; que nadie diga que es la edad m&aacute;s hermosa de la vida&rdquo;.</i></p>
<p class="MsoNormal"><i><span>&nbsp;</span></i><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</span>Sabino consigna, con lucidez y osad&iacute;a, singularidades y excepciones a lo largo de su vida, pinta personajes extra&ntilde;os de conductas extremas con quien le toc&oacute; interactuar, dibuja con una precisi&oacute;n extraordinaria las vivencias y los miedos de cualquier hombre ante las incitaciones de la vida, revela sus primeros sentimientos de amor, sus primeros intentos de escritura, reconstruye lugares, devela ceremonias sociales y pol&iacute;ticas, descifra mitos, evoca &eacute;pocas pasadas, pinta el aire del tiempo, recupera (a la manera proustiana) escenas olvidadas y cuenta an&eacute;cdotas que nunca son superficiales ni gratuitas: Adorno dir&iacute;a &ldquo;contemplaciones subjetivas&rdquo;; historias en apariencias banales, pero sociol&oacute;gicamente significativas.</p>
<p class="MsoNormal">Siegfried Kracauer, refiri&eacute;ndose a Georg Simmel, se&ntilde;al&oacute;: <i>&ldquo;el lugar que ocupa una &eacute;poca en el proceso hist&oacute;rico se puede determinar de un manera m&aacute;s convincente a partir del an&aacute;lisis de sus manifestaciones superficiales y en principio insignificantes.&rdquo;</i></p>
<p class="MsoNormal">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Como un retratista del pasado, Sabino en su libro, da una enorme importancia a los lugares: el barrio, la escuela, las calles, los bares, los caminos, el norte argentino, Chile, Per&uacute;, el Amazonas, Arica, Caracas, Guatemala.<span>&nbsp; </span>La memoria, extra&ntilde;amente, registra el transcurso del tiempo y s&oacute;lo por el espacio se recuperan los recuerdos. Esta intuici&oacute;n de Andre Gide en su magn&iacute;fica autobiograf&iacute;a <i>Si <st1:personname productid="la Semilla" w:st="on">la Semilla</st1:personname> no muere, </i>fue desarrollada luego por Gast&oacute;n Bachelard en <i>La po&eacute;tica del espacio</i>. El espacio es todo en la memoria.</p>
<p class="MsoNormal"><i><o:p>&nbsp;</o:p></i><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</span>Ensayista trapero, cartonero en el lenguaje vern&aacute;culo, llamaba Benjam&iacute;n a Kracauer, porque era un oficio que &eacute;l hab&iacute;a concebido de manera parecida a remover las trivialidades, los desechos de la historia, para extraer la superficie incrustada de la realidad. Este escrito de Sabino puede inscribirse, en parte, en esa recoleta tradici&oacute;n<span>&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><i><o:p>&nbsp;</o:p></i><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</span>Juan Jos&eacute; Sebreli afirma que la autobiograf&iacute;a participa, al fin, de las limitaciones y de las ventajas de toda literatura realista; la realidad no deja de ser, en cierto modo, una ilusi&oacute;n cuando es transcripta en una materia distinta de la vida: el lenguaje. La representaci&oacute;n de la vida tiene inevitablemente una parte de construcci&oacute;n mental. No es extra&ntilde;o entonces, que muchos escritores contempor&aacute;neos, como el chileno Alejandro Jodorowsky escribieran novelas a partir de su biograf&iacute;a; el t&iacute;tulo <i>&ldquo;Donde mejor canta el p&aacute;jaro&rdquo;</i> remite a una frase de Cocteau: <i>&ldquo;donde mejor canta el p&aacute;jaro es en su &aacute;rbol geneal&oacute;gico&rdquo;.</i></p>
<p class="MsoNormal"><o:p>&nbsp;</o:p><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</span>Sabino, ante el caos de sensaciones indefinidas que trasmite el recuerdo, busca lo esencial; detr&aacute;s de la confusi&oacute;n de apariencias, tiene una enorme capacidad de seleccionar, jerarquizar, de abstraerse y simplificar. A trav&eacute;s de sendas p&aacute;ginas, esquematiza, estiliza, tipifica, elige una perspectiva, desecha otras, trata- y lo logra- de reducir la realidad informe a una unidad coherente, a una s&iacute;ntesis, a una historia de vida.<span>&nbsp;</span></p>
<p class="MsoNormal"><i><o:p>&nbsp;</o:p></i><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</span>Temporalmente hablando, es muy grato estar cerca de los hechos, pero nadie puede decir que ello ayude a comprenderlos, y algo parecido sucede con las personas que cuando empiezan alejarse se nos aparecen, a veces por primera vez, como claras y distintas. Para Alberto Tasso no es apresurado afirmar &ldquo;que al esfumarse el rostro se distingue la fisonom&iacute;a&rdquo;, por ello quien anda a la b&uacute;squeda de una fisonom&iacute;a espiritual, no har&aacute; nada mejor que alejarse de su objeto, ocup&aacute;ndose de otras cosas, hasta que el tiempo por el solo hecho de pasar, le suministre las claves que buscaba.&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</span>De este modo Sabino nos narra lo que la experiencia y la distancia le permiten comprender. Su vida ilumina el texto, y con ello estampa un enorme contenido aleccionador: Nos ayuda a pensar. Distinto a veces, pero a pensar.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</p>
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<p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext 1.5pt;<br />
padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Este hombre, que ha pasado la mitad de su vida defendiendo al socialismo y la otra mitad demostrando estar equivocado, nos ense&ntilde;a, con ello, que en la formaci&oacute;n ideol&oacute;gica no existe una asociaci&oacute;n de A m&aacute;s B m&aacute;s C y por car&aacute;cter transitivo D. Los pensamientos pol&iacute;ticos siempre son complejos, abigarrados y de estructuras laber&iacute;nticas. &Eacute;l mismo, al decir de George May, no puede escapar del presente en el que escribe a fin de recuperar el pasado que narra. En <st1:personname productid="la Latinoam￩rica" w:st="on">la Latinoam&eacute;rica</st1:personname> actual donde han reflotado con vigor movimientos que desde&ntilde;an las libertades civiles, Sabino, a quien nunca le gust&oacute; administrar los conflictos sino formar parte de los mismos, nos invita a tomar una postura m&aacute;s comprometida y activa.</p>
<p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext 1.5pt;<br />
padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"><o:p>&nbsp;</o:p><span>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;</span>Carlos Sabino, que es el primero en leer su libro, y yo, que soy uno de los &uacute;ltimos en leerlo, les recomendamos no abstenerse de ninguna p&aacute;gina. En cada una de ellas est&aacute; condensada una lecci&oacute;n de vida. Klaus Mann, posee una frase que de alg&uacute;n modo sintetiza el sentir de esta obra: <i>&ldquo;Es in&uacute;til desear haber nacido en una &eacute;poca m&aacute;s agradable y haber tenido destino m&aacute;s c&oacute;modo, porque no se tiene elecci&oacute;n. Se trata de superar ambas cosas: la &eacute;poca peligrosa que todos tenemos que superar y el peligroso destino, que s&oacute;lo yo tengo que superar&rdquo;.</i></p>
<p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext 1.5pt;<br />
padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"><i><o:p>&nbsp;</o:p></i>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal" style="border:none;mso-border-bottom-alt:solid windowtext 1.5pt;<br />
padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"><o:p>&nbsp;</o:p></p>
<p align="right" class="MsoNormal" style="text-align:right;border:none;mso-border-bottom-alt:<br />
solid windowtext 1.5pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"><b>Jos&eacute; Guillermo Godoy<br />
		</b>Presidente de AVAL Red Liberal de J&oacute;venes de Am&eacute;rica Latina. <br />
		Director Ejecutivo Junior Achievement Tucum&aacute;n.<br />
		Miembro de Libertad y Progreso. <br />
		<a href="http://www.joseguillermogodoy.com/">www.joseguillermogodoy.com</a><b> <span>&nbsp;</span><o:p></o:p></b></p>
</div>
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